lunes. 26.02.2024
León XIII
León XIII

@Montagut | En el año 1894 se celebró la “Peregrinación Obrera a Roma” para expresar el agradecimiento de las sociedades obreras católicas al papa León XIII por la encíclica Rerum Novarum (1891). Sabemos que fue organizada por el Consejo Nacional de Corporaciones Católico-Obreras. Los protagonistas de esta peregrinación fueron el segundo marqués de Comillas, Claudio López Bru, y el jesuita Antonio Vicent, el creador de los Círculos Obreros Católicos.

La Peregrinación suscitó controversia política y ataques del anticlericalismo, con especial importancia en Valencia. Pues bien, en este contexto nos hacemos eco de una protesta de la Logia María Pita del Grande Oriente Nacional de España, en A Coruña, y que nos sirve para ilustrar una parte del anticlericalismo masónico en la España de fines del siglo XIX.

La protesta fue enviada para ser publicada, a Las Dominicales del Libre Pensamiento, que la recogió en su número del 8 de junio de 1894. Debemos recordar que se trataba del principal periódico, digamos, heterodoxo en el panorama periodístico español entre el siglo XIX y el XX.

Para los masones coruñeses la situación era de desventura porque mientras se morían de hambre los obreros en Andalucía, se organizaba una “descarada procesión” a Roma

Las Dominicales del Libre Pensamiento (8/6/1894)
Las Dominicales del
Libre Pensamiento (8/6/1894)

Al parecer, en tenida se había acordado por unanimidad protestar contra la Peregrinación Obrera a Roma, “organizada por la grey jesuítica”

Para los masones coruñeses de esta Logia la situación era de desventura porque mientras se morían de hambre los obreros en Andalucía, se organizaba una “descarada procesión” a Roma para aclamar al que denominaron “papa rey”, hiriendo, además, los sentimientos del pueblo italiano, liderado por su rey Humberto I, en alusión a las tensas relaciones entre el Papado y el Estado italiano a raíz de la unificación y el establecimiento de la capital de éste último en Roma, despojando a aquel de sus dominios y, por tanto, de su condición de soberano terrenal.

Para esta logia gallega la España del último tercio debía protestar por este hecho, realizando otro en favor de Italia, demostrando que se hallaba dispuesta a combatir el oscurantismo.

La nota terminaba de este modo: “¡Abajo el jesuitismo! ¡Abajo la hipocresía social! ¡Viva la libertad! ¡Viva la francmasonería!

Sobre la peregrinación podemos consultar en la red el trabajo de Rafael Mª Sanz de Diego, “El catolicismo social español ante la Peregrinación Obrera de 1894”, en Estudios Eclesiásticos, 55 (1980), pp. 3-26. 

 

La protesta masónica por la peregrinación obrera a Roma (1894)