jueves. 29.02.2024

La botadura del submarino de la serie S-80 Isaac Peral en este final de noviembre de este 2023 es todo un acontecimiento para la Armada española y una subida de nivel de la capacidad de defensa de España frente a nuestros potenciales enemigos. A este submarino de propulsión convencional pero que, según los expertos en estas cuestiones, es el más avanzado de los submarinos no nucleares por su capacidad de sigilo, su sistema de navegación AIP (propulsión no dependiente del aire), sus sistemas de detección de múltiples blancos y sus posibilidades de armamento mediante de misiles de todo tipo y alcance. A este submarino le seguirán 3 más que llevarán los nombres de Narciso MonturiolMateo García de los Reyes y Cosme García, que serán entregados a la Armada antes de que acabe esta década. Y eso supone que los nuevos submarinos traerán mejoras en todas sus facetas de navegación, detección de amenazas y armamento. Incluso ya hay proyectos de construcción de una nueva serie de submarinos que llevarán el nombre de S-90, con posibilidades de lanzamiento vertical de misiles entre otras mejoras. A estas armas se incorporarán 5 nuevas fragatas llamadas de la serie F-110, lo cual supondrá otro salto de calidad en las posibilidades de defensa.

Este submarino Isaac Peral se proyectó y se firmó por parte del gobierno de Zapatero hace 20 años y su entrega a la Armada se calculó que fuera hace justamente 10 años, pero diversos problemas técnicos lo impidieron, lo cual provocó críticas y mofas de algunos de los tradicionales adversarios de España, incluso enemigos tradicionales, como fueron los británicos y los franceses a pesar de las enormes dificultades que tuvieron el Reino Unido y Francia con sus buques. También hubo mofa y escarnio interior, lo cual es lamentable. Ahora este submarino y las futuras fragatas ya tienen demanda en algunos países europeos, en Australia, Filipinas, Arabia Saudí, etc. El caso actual de los británicos raya lo ridículo porque tienen dos portaaviones defectuosos, uno que ni siquiera ha salido de puerto y otro que se ha tenido que retirar de las maniobras de la OTAN porque se ha averiado. Hay que recordar que, cuando España tenía el portaaviones Príncipe de Asturias, los aviadores británicos de sus harriers se tenían que entrenar en este portaaviones porque no tenían ninguno desde el fiasco de la guerra de las Malvinas que, en contra de la propaganda, en realidad perdieron la guerra pero que, bajo la amenaza de tirar una bomba atómica en la ciudad argentina de Córdoba, la junta militar de Videla y sus secuaces firmaron la paz y supuesta derrota.

La botadura del submarino Isaac Peral es todo un acontecimiento para la Armada española y una subida de nivel de la capacidad de defensa de España

España tiene reales y potenciales enemigos. El primero de los reales es desde luego Marruecos porque lo ha demostrado en el pasado con la llamada marcha verde en 1975, valiéndose el padre del actual sátrapa alauita de los ciudadanos marroquíes para arrebatar a los habitantes del Sáhara Occidental -que era una provincia española y que fue abandonada por el gobierno español cuando yacía el dictador- de su derecho a constituirse como Estado. Marruecos, de facto, se ha apoderado del territorio y los llama territorios liberados, aunque de iure la ONU, afortunadamente, no los reconoce como territorio marroquí. Pero la amenaza alauita se centra en las ciudades autónomas españolas de Ceuta y Melilla, ciudades que nunca fueron de Marruecos ni forman parte de ningún plan internacional de descolonización porque nunca fueron colonias. España nunca ha tenido colonias y desde la constitución de Cádiz de 1812 ha considerado siempre a los habitantes del imperio español como  “españoles de ambos hemisferios”. Pero volviendo a Marruecos, incluso el sátrapa alauita aspira a conquistar las islas Canarias, lo cual raya en lo ridículo. Marruecos tiene un PIB que es la décima parte del español, pero cuenta con el apoyo de USA y últimamente el de Israel debido a que su enemigo secular es Argelia, que es apoyada por Rusia. Hay que tomarse en serio la amenaza del sátrapa porque, si tuviera la capacidad militar de apoderarse de ambas ciudades, lo haría sin ninguna duda. Creo que un buen lema, un buen principio de defensa es si quieres la paz prepara la disuasión, y el nuevo submarino y los futuros, las futuras fragatas F-110 más los eurofightersrecientemente comprados, los que ya se tenían más los que se puedan comprar, son suficientemente disuasorios en el tema de Marruecos, nuestra amenaza, no potencial, sino real, actual.

El Mediterráneo es ahora, después del Pacífico -el antiguo lago español-, el principal escenario donde se dirime el futuro de imperios del pasado y Estados e imperios del presente

Pero además de la amenaza real alauita está la británica en el tema de Gibraltar. Los ingleses han extendido su posesión de facto más allá del tratado de Utrech; además Gibraltar es el único territorio en la Unión Europea pendiente de descolonización, territorio pendiente desde la salida del Reino Unido de la UE con su famoso brexit. No soy un experto en temas de armamento pero me permito aventurar la siguiente afirmación: España no recuperará Gibraltar hasta que no posea la bomba atómica, no con el afán de emplearla sino para disuadir a un gobierno inglés de emplearla contra España, cosa que parece que estaba dispuesto a hacer el gobierno de Margaret Thatcher si España hubiera apoyado militarmente a Argentina en la guerra de las Malvinas. Así se la gasta el país no hace mucho modelo de piratería. En cuanto a Francia no podemos considerarla un enemigo pero tampoco un amigo, porque compite con nosotros en muchos terrenos y han hecho y harán todo cuanto esté en su mano para perjudicarnos económicamente, militarmente y, sobre todo, culturalmente, dado que España forma parte de las tres grandes corrientes culturales del futuro, como son la china, la actual anglo-yanqui y la actual pero sobre todo futura hispánica, con 900 millones de ciudadanos que hablan, bien el español, bien el portugués. En cambio la lengua francesa está en declive a pesar de los cuantiosos presupuestos que dedican a su fortalecimiento. España ocupa una posición estratégica de primer orden porque, no sólo el centro de gravedad geopolítico se ha desplazado del Atlántico al Pacífico, sino porque también se ha desplazado del norte al ecuador merced al papel que está jugando China en África, sus rutas de la seda, la compra del puerto del Pireo en Grecia y las nuevas relaciones con algunos de los países hispánicos del subcontinente americano. El Mediterráneo es ahora, después del Pacífico -el antiguo lago español-, el principal escenario donde se dirime el futuro de imperios del pasado y Estados e imperios del presente; en este pequeño mar, junto con el mar Negro, están los escenarios de enfrentamiento de los países árabes frente al terrorismo de Estado israelita, las alianzas de USA y Rusia -cada una por su lado- con los países del Magreb, la guerra en Ucrania y todo el tema del Sahel. El Reino Unido cuenta cada vez menos y menos aún desde el brexit, y desde que nuestro secular adversario en los mares ha dejado de ser un topo de USA en la UE. Y si alguna influencia tiene es merced a su papel de leguleyo de la potencia americana. La conclusión es que España cada vez tendrá más posibilidades de recuperar Gibraltar en el futuro, pero en el presente debe al menos dejar a la colonia británica en los términos del tratado de 1714.

Hay que fortalecer este principio de preparar la disuasión si no quieres la guerra frente a este otro de si quieres la paz prepara la guerra, que ha llevado al siglo XX a dos guerras mundiales

Yo sé que la posición de la izquierda española a la izquierda del PSOE ha sido contraria a estos planteamientos, confundiendo disuasión suficiente con pacifismo, pero los enemigos no los elegimos sino que muchas veces los encontramos. Vemos ahora el caso de Israel que, frente a la muy moderada posición española -a pesar de lo cual es la más crítica de la UE frente al terrorismo de Estado israelita-, el jefe de gobierno hebreo ha llamado a consultas a la embajadora española y ha declarado que el jefe de gobierno español apoya al grupo Hamás. Es verdad que en Israel hay elecciones, pero eso no impide que en este país gobierne un nazi como Netanyahu, lo cual habla muy mal del pueblo hebreo y menos de sus lecturas de la Biblia y de la Torá y la institucionalización de la venganza frente a la justicia. Y yo me pregunto: ¿de qué sirve tanto rezar en el Muro de las Lamentaciones si luego votas a un gobierno que practica de continuo el terrorismo de Estado frente al indefenso pueblo palestino? Hablo del pueblo porque no confundo a éste con Hamás.

Y para acabar me parece que hay que fortalecer este principio de preparar la disuasión si no quieres la guerra frente a este otro de si quieres la paz prepara la guerra, que ha llevado al siglo XX a las dos guerras mundiales más devastadoras de la historia. Pero también peligroso es el pacifismo ingenuo, que te deja inerte frente a los que no son pacifistas precisamente. Es curioso que, pese al armamento nuclear, ningún arma de este tipo se ha empleado desde aquel lejano 1945 que el presidente de USA, a la sazón Harry Truman, cometió el atentado terrorista más grande  de la historia tirando dos bombas atómicas sobre dos poblaciones civiles sin previo aviso. Desde entonces sólo se sienten seguros los países que poseen la bomba nuclear, siendo el caso más extremo Israel, que puede permitirse la venganza contra un pueblo indefenso como es el palestino frente a los deseos de paz y resoluciones internacionales para la constitución de un Estado palestino y frente al pueblo árabe bajo la religión islamista.

Lo que dedica España a la disuasión es aún insuficiente pero está en camino de llegar a ese 2% del PIB que reclama la OTAN. Y que aún sería insuficiente porque a ese 2% ya han llegado algunos países europeos hace tiempo. La paz perpetua de Kant es una ingenuidad pero sí es posible la disuasión perpetua suficiente, y a eso nos encaminamos. La otra posibilidad es la destrucción mutua asegurada y no hay otras alternativas. Y, en mi opinión, esa disuasión perpetua suficiente debiera ser la bandera que ha de coger la izquierda frente a la latina si vis pacem, para bellum.

El submarino Isaac Peral, un acontecimiento