viernes. 14.06.2024
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¡¡Hay que joderse!! Se disuelven las Cortes generales y el gobierno del PSOE y UP (Sumar) más sus socios parlamentarios (nacionalistas, republicanos, etc.) se van sin dar ni un solo paso para construir el Estado laico, ni siquiera son capaces de cumplir con el mandato constitucional que obliga a las instituciones a tener en cuenta que “Ninguna confesión tendrá carácter estatal”.

Desde 1978 han pasado 45 años y gobernanzas varias en los niveles municipales, autonómicos y del Estado, por cierto, en este último ámbito el centro izquierda a gobernado (desde 1982) dos tercios del tiempo total y los privilegios simbólicos, económicos, sociales, tributarios, patrimoniales, militares y educativos de la Iglesia católica han ido aumentando. Comenzando por los nacional-católicos acuerdos concordatarios de 1979, que no sólo siguen vigentes, sino que la realidad va mucho más allá. En los últimos, tiempos, además y desde 1992, parte de esos privilegios se tratan de extender a otras confesiones de notorio arraigo.

De hecho y desde un punto de vista político institucional se ha establecido un Estado confesional, curiosamente frente a una sociedad cada vez más secularizada. 

Se disuelven las Cortes y el gobierno del PSOE y UP (Sumar) más sus socios parlamentarios se van sin dar ni un solo paso para construir el Estado laico

El Parlamento y el gobierno de centro izquierda en estos cuatro/cinco últimos años, salvo la excesivamente garantista ley de eutanasia y una ligerísima y muy pacata reforma de la ley de interrupción voluntaria del embarazo, no sólo no ha dado ningún paso que garantice la laicidad simbólica de las instituciones del Estado, sino que en materia educativa y económico tributario patrimonial ha mantenido los privilegios, demostrando, además, una enorme sintonía con el actual papado y la Conferencia Episcopal Española, extendiéndola a las jerarquías de otras confesiones religiosas. 

Los grupos en la derecha de tablero político, como PP, (Ciudadanos) Vox y nacionalistas, como PNV y Junts… por cuestiones históricas-patrias es hasta cierto punto normal que defiendan la confesionalidad del Estado (va en su ADN), pero las formaciones que se las dan de “progres”, como el PSOE, IU, Podemos, las actuales confluencias territoriales del jovencísimo Movimiento SUMAR, ERC, EH Bildu, los Comunes, BNG o la CUP… que no hayan “movido un solo dedo” en 4/5 años por la laicidad, ya sea en el Gobierno central, en otros ámbitos territoriales y, sobre todo, en el Parlamento, incluso cuando se debatía la LOMLOE, a pesar de la moción que aprobaron con sus votos durante la gobernanza del PP (22 de febrero de 2018), que mandataba la cancelación-derogación de los acuerdos concordatarios de 1979 y sacar la religión de la escuela, …me parece indigno y vergonzante.

Tras las municipales y autonómicas celebradas el pasado 28 de mayo, donde la laicidad ha estado ausente de todos los debates y programas, se han disuelto las Cortes y habrá nuevas elecciones generales el 23 de julio próximo. Desconozco si alguna formación de centro izquierda asumirá (teóricamente) planteamientos que ayuden (en un futuro) a construir el Estado laico, como: derogar el Concordato y suprimir los acuerdos con diferentes religiones de 1992; sacar la religión de la escuela y avanzar hacia un modelo público, único y laico; eliminar la financiación de la iglesia católica a través de la declaración del IRPF; elaborar una “Ley orgánica de libertad de conciencia” que garantice la laicidad de las instituciones (en la línea que propone Europa Laica) y derogar la ancestral ley de libertad religiosa; declarar nulas las in-matriculaciones efectuadas por la iglesia católica desde 1946; incluir en la ley de Patrimonio que los bienes históricos artísticos culturales son públicos y de gestión por parte del Estado (como la icónica Mezquita de Córdoba y otros muchos); eliminar del código penal la blasfemia como delito; suprimir los capellanes en cárceles, hospitales y ejército; que políticos y políticas, en función de sus responsabilidad institucional, no asistan -oficialmente- a saraos religiosos… Y, por último, no privatizar la sanidad, los servicios sociales, la atención a menores, para ceder la gestión a corporaciones religiosas (industria de la caridad).

Desde un punto de vista político institucional se ha establecido un Estado confesional, curiosamente frente a una sociedad cada vez más secularizada

No tengo ni idea si lo harán. Supongo que con tanta rotundidad: no, pero aunque lo hicieren, con la boca más grande o más pequeña: No me voy a creer nada. “A mí no me toman más el pelo”, como aseveré en un reciente artículo.

En 2016, justo cuando dejé la presidencia de Europa Laica, elaboré un largo y detallado informe (que se puede leer en la web “laicismo.org” – con el título “los partidos políticos y el proceso hacia un Estado laico”), en donde trataba de analizar la situación de la laicidad en España y a nivel internacional, ofreciendo mi opinión (personal) sobre la posición de todos los partidos políticos con representación parlamentaria en ese momento, ante la hipótesis (posiblemente lejana) ¡Y tan lejana, visto lo visto! de iniciar -en su caso- un proceso hacia un Estado laico, en el marco de una sociedad plural y altamente secularizada. La opinión que emití entonces era que no observaba voluntad política en casi todoel arco parlamentario. Y así se ha confirmado. Y tras estos 4/5 años de gobernanzas “progresistas”… la cuestión incluso ha ido a peor.

Cuando, además, en la legislatura que acaba de disolverse, era un hecho matemático que había una mayoría absoluta de escaños de centro izquierda que podrían haber dado algunos pasos laicistas. Pero se han escondido, como siempre y una vez más. 

Por ello denomino este artículo dedicado a las fuerzas “progresistas”, con representación parlamentaria hasta ahora: ¡Gracias… por nada! Que les vaya bien el 23 de julio próximo. 

Gracias… por nada