martes. 28.05.2024

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Refiriéndonos ahora al reino de la animalia, por ser al que especialmente se dedicó Charles Darwin en sus estudios sobre la fauna zoológica, [1] - incluyendo en el mismo su diversidad, cómo funcionan, cómo se reproducen e interactúan, y pasando a observar tanto sus capacidades sensoriales como el oído, la vista, el tacto, el sabor, el olfato, así como la magnetorecepción que permite a algunos de ellos obtener información sobre el sentido, la dirección y la latitud; más allá del instinto y de sus impulsos naturales, desarrollan a través de sus sistemas nerviosos (como el sistema central, el periférico, el somático y el sistema nervioso autónomo), las cualidades cognitivas más elementales, como son la memoria, la atención, la percepción sensorial, [2] la orientación y la motivación.

A partir de ese momento y hasta la cladogénesis taxonómica que representó en el orden de los primates una mutación [3] que conllevó la aparición de los primeros homínidos, la evolución biológica estuvo exclusivamente fundamentada en unas transformaciones promovidas por agentes externos, tales como el tiempo, [4] la química del carbono, la temperatura, la humedad y entre muchos otros, la luz y la oscuridad. A este respecto hemos de recordar que, con anterioridad a los estudios de Darwin sobre la evolución de las especies, ya el fraile agustino Gregor Mendel, a través de sus observaciones sobre las mutaciones botánicas fue reconocido como el padre de la genética.

A diferencia del tipo de evolución biológica que ha sido contemplado con anterioridad, lo que ocurrió para que apareciera la capacidad de razonar, a mi entender, no constituyó una mutación como las producidas por agentes externos. Fue algo mucho más sofisticado. Pero esto trataré de abordarlo cuando hayamos desarrollado con más detenimiento lo que representa la evolución darwiniana. 

Con anterioridad a los estudios de Darwin sobre la evolución de las especies, ya el fraile agustino Gregor Mendel, a través de sus observaciones sobre las mutaciones botánicas fue reconocido como el padre de la genética

A lo largo de esta evolución, las transformaciones que se produjeron en el reino de la Animalia no sólo se limitaron a una adaptación al medio. Se produjeron una serie de Taxa [5] que, si contemplamos los nodos del árbol genético, podemos ver que los clados [6] constituyen unas bifurcaciones en cada taxón que están representando su filogenia. Por una parte, a nivel de especies, las bifurcaciones que se generan en estos clados conforman un desarrollo que conocemos como cladogénesis; por otra, como un desarrollo de esas especies tiene lugar un proceso que en la evolución filética llamamos anagénesis. [7]

Según la escuela cladista, la taxonomía es la ciencia que estudia qué clados del árbol filogenético y en qué categoría taxonómica debería estar cada taxón. [8] Las categorías taxonómicas se estructuran en unas jerarquías de inclusión, en la que un grupo abarca a otros menores y éste, a su vez, queda subordinado a uno mayor. 

En lo que se refiere al clado que en el árbol filogénico está representando a los primates, encontraremos la cladogénesis que dio lugar a la aparición de los primeros homínidos; unos homínidos que a través de la mencionada anagénesis fueron evolucionando hasta desarrollar una morfología craneal [9] que les permitió una expansión de las redes neuronales que llegaron en su cúspide a lo que conocemos como el Homo Sapiens Sapiens.

Volviendo a contemplar en las especiaciones que llevó a cabo Darwin en el reino de la animalia, considero necesario sacar a colación unos párrafos de la primera parte de la obra ¿Es posible otra economía de mercado?, en el que la refiriéndose a la estructura cerebral se dice lo siguiente:

El comportamiento que lleva a cabo un ratón cuando se desplaza de un lugar a otro tratando de superar un obstáculo que le impide alcanzar el objetivo que para él representa un trozo de queso, podría ser asumido como una respuesta causa-efecto derivada de una percepción sensorial con la que se generan unos estímulos que no van más allá de lo que representa biológicamente un proceso de esta naturaleza. No obstante, esta percepción no solo no es exclusivamente sensitiva, sino que cuando halla el camino con el que alcanzar su objetivo, está haciendo uso de una aprehención en la que concurren algunas de las capacidades más importantes de este tipo de percepción; como son la memoria, la atención, la orientación y la motivación. A diferencia de lo que ocurre con el ser humano, en este proceso no tuvo lugar la capacidad de razonar que le permitiera hacer una elección. En este ejercicio sólo concurrió una motivación que desencadenó las mencionadas capacidades más importantes de este tipo de percepción.

A mi entender, este proceso que determinó la actividad del ratón - salvando las distancias que concurren entre el reino de las plantas y el de un animal provisto de cerebro, biológicamente representa algo parecido a los zarcillos con los que la vid está capacitada para trepar, desplazándose de una forma misteriosa a los puntos de apoyo a los que opcionalmente pueda acceder. Y además, es curioso observar cómo la direccionalidad que toman los zarcillos para llegar a esos puntos de apoyo cesan, cuando la distancia que los separa de ellos es biológicamente incompatible con el propósito y la textura con la que éstos iniciaron este proceso. 

Volviendo a contemplar el conjunto de actividades seguido por aquel ratón, podemos ver que el proceso que tuvo que llevar a cabo, está representando un desarrollo evolutivo de un cerebro primitivo que a pesar de su complejidad, todavía no había evolucionado suficientemente [10] como para que pudiera ir más allá de lo que se considera como el "ello" [11].

Continuando con aquella capacidad de captar a través de los sentidos las señales exteriores, para con la colaboración del primitivo y básico cerebro zoológico originar estímulos y por tanto actividad, el verdadero salto se produjo cuando a través de la evolución de un sistema nerviosos que al estar conformado por una red neuronal que se aprecia contiene aproximadamente 86.000 millones de neuronas - con sus correspondientes axones y dendritas -, conllevó la creación del rombencéfalo, continuó con la elaboración del mensencéfalo, hasta llegar al prosencéfalo; [12] que es lo que se conoce como el cerebro de la especie Homo. En este contexto, a capacidades como la memoria, la atención, la percepción, la orientación y la motivación que caracteriza a la fauna zoológica, se le unió la capacidad de razonar; un salto con el que se pasó de la percepción sensorial a las funciones que concurren en toda actividad mental; una pirueta que a diferencia de las transformaciones que tienen lugar cuando un estado orgánico determinado, a través de la mitosis o la meiosis, [13] trata de burlar su direccionalidad determinista a través de la reproducción de las especies, el que conlleva la aparición de la psiquis (noogénesis), nos confiere un tipo de evasión completamente diferente a los que anteriormente han sido mencionados. Una forma de evadirse que se tratará de desarrollar a lo largo de esta serie.


[1] Ciencia que estudia la morfología animal, para explicar su diversidad y el significado evolutivo de éstos (filogenia).
[2] La percepción sensorial permite en los animales el primer acercamiento a los estímulos.
[3] Según Erwin Schrödinger las mutaciones están directamente vinculadas a saltos cuánticos
[4] Mientras que en la mecánica de Newton el tiempo es independiente de la situación y el movimiento del espectador, en la teoría de la relatividad especial, el tiempo y el espacio no son absolutos; es decir, cuando un objeto se mueve a velocidades cercanas a la de la luz, el espacio-tiempo varía ostensiblemente. La teoría del espacio-tiempo nos dice que el tiempo es relativo. Esto significa que pasa más lentamente en lugares con una gravedad más fuerte. Por ejemplo, en la superficie de un planeta con mucha masa, que en una región del espacio lejana y con menos masa.
[5] Un taxón (plural: taxa), es un grupo de organismos que se clasifican como una unidad. Esto puede ser específico o general. Por ejemplo, podríamos decir que todos los humanos son un taxón a nivel de especie, pero también podríamos decir que los humanos junto con todos los demás primates son un taxón a nivel de orden, ya que todos pertenecemos al orden Primate.
[6] Un clado es una agrupación que contiene un antepasado común y todos los descendientes (vivos y extintos) de ese antepasado. 
[7] La anagénesis es la evolución gradual de una especie que continúa existiendo como una población que se entrecruza.
[8] La taxonomía es una ciencia que trata de los principios, métodos y fines de la clasificación. En biología, la familia es una unidad sistémica y una categoría taxonómica situada entre el orden y el género.
[9] Los 8 huesos del cráneo de los Homo Sapiens Sapiens se articulan entre sí para conformar una estructura craneal ovoide.
[10] En el curso de la evolución de los animales se fue formando el sistema nervioso central, constituido por el encéfalo y la médula espinal y el sistema nervioso periférico. formado por los nervios sensitivos y motores que enlazan el sistema nervioso central con el resto del organismo, para posteriormente desarrollar su sección superior: el cerebro.
[11] En su caso, este "ello" sólo comprende las manifestaciones del inconsciente que se manifiestan como las pulsiones que motivan la actividad con la que satisfacerlos. En el hombre, además de conllevar estas manifestaciones de lo inconsciente, a través del desarrollo de las redes neuronales adquiere su "Yo", así como el "Superyó" sus pulsiones y deseos.
[12] El rombencéfalo es la parte menos evolucionada y más antigua; y está presente en todas las especies vertebradas. Se terminará transformando en el embrión en el cerebelo, el tronco cerebral y el bulbo raquídeo. 
El mesencéfalo se irá transformado en la parte medial del encéfalo, teniendo como función conectar las dos estructuras que lo rodean.
El prosencéfalo es la estructura más evolucionada del cerebro y se divide a su vez en diencéfalo y telencéfalo.
El cerebro, con su corteza cerebral, nos permite controlar conscientemente nuestras acciones. El diencéfalo interviene en las sensaciones, controla las emociones y dirige todos los sistemas internos. El cerebelo regula los movimientos del cuerpo, coordina el habla y el equilibrio, al tiempo que el tronco del encéfalo
[13] Existen dos tipos de división celular. La mitosis constituye la división de una célula madre para producir dos células hijas; la meiosis es el tipo de reproducción celular a través de la creación de óvulos y espermatozoides.

El darwinismo capitalista (II)