martes 21/9/21

La covid como enfermedad crónica: secuelas físicas y psicológicas

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Una buena parte de los pacientes que han padecido infección por Covid 19, han tenido una enfermedad de corta duración y una sintomatología leve/moderada. Sin embargo, hay personas que experimentan síntomas como fatiga duradera, o algias persistentes durante meses.

Así, ha surgido la denominada Covid Crónica, que afecta a un número de personas que han padecido la enfermedad, afectando muy negativamente a la vida de estas.

No existe, por el momento una definición médica, ni un listado consensuado de síntomas comunes a todos los pacientes con Covid Crónica. Una definición operativa utilizada por la NICE (Oficina Nacional de Estadística del Reino Unido), lo define como conjunto de síntomas y signos que se desarrollan después de una infección por Covid 19 confirmada y que continúan después de doce semanas y no se explican mediante otro diagnóstico.

El síntoma físico más frecuente en el Covid Crónico es la fatiga paralizante, seguido entre otros de dificultad respiratoria, dolor articular, dolor en el pecho, tos, diarrea, pérdida de olfato, de gusto y de apetito.

En un estudio publicado por la revista Journal of the American Medical Association, con una muestra de 143 pacientes con Covid 19, después de ser dados de alta, el 87% sufría al menos un síntoma casi dos meses después del alta y más de la mitad todavía tenían fatiga.

La encuesta de infección por coronavirus de la NICE en el año 2020, informa que un 20% de las personas que padecieron Covid 19, tuvo síntomas persistentes con duración superior a cinco semanas y un 10% superior a 12 semanas.

En general, los supervivientes a enfermedades graves, corren el riesgo de sufrir un deterioro psicológico persistente después del alta hospitalaria. Al año las prevalencias agrupadas de síntomas depresivos, ansiedad y postraumáticos, son de 29%, 34% y 34%, respectivamente.

Las manifestaciones psicológicas persisten en la fase crónica. Así, en una revisión sistemática de 2020 de Lancet Psychiatry, concluye que fundamentalmente el trastorno por estrés postraumático es muy frecuente en la fase aguda, y persiste en la fase crónica, junto a ansiedad y depresión, entre otras alteraciones psicológicas.

En un estudio en China de 2020 postcovid, se encontró depresión (48%), ansiedad (22%) y combinación de ansiedad/depresión (19%).

En un estudio reciente de Lancet  Psychiatry de 2021 describe en una cohorte de 236.379 pacientes supervivientes del COVID 19, una serie de complicaciones psiquiátricas a los seis meses siguientes, destacan la ansiedad (17%), la depresión (13%) y el insomnio (5%). La incidencia de estas complicaciones fue mayor en los pacientes con ingreso en UCI.

En un estudio de 2021 realizado en Paris (Hospital de Bicétre), a los cuatro meses del alta, en el área de salud mental aparecieron dificultades cognitivas como atención y concentración en un 21%, y en un subgrupo que tuvo hospitalización en UCI síntomas de ansiedad en un 23%, depresión 18% y 7% trastorno por estrés postraumático.

Es muy probable que detrás de las causas de las alteraciones psicológicas de esta pandemia del Covid 19, haya numerosos factores convergentes, como efectos directos de la infección viral, incluida la cerebral, la enfermedad cerebro vascular que puede aparecer en el trastorno, un grado de compromiso fisiológico, como la baja oxigenación (hipoxia), el aislamiento social, el impacto psicológico de padecer una nueva enfermedad grave, potencialmente mortal y con la preocupación de contagiar a otros, especialmente a los allegados y en última instancia, la posibilidad de que aparezca un efecto estigmatizador.

Por último, concluir con una reflexión de Albert Camus: “la enfermedad es el tirano más temible”.


Secuelas psicológicas de la pandemia en el personal sanitario


La covid como enfermedad crónica: secuelas físicas y psicológicas