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domingo. 14.08.2022
MEMORIA DEMOCRÁTICA

Campo de concentración franquista como centro de memoria

La AMMD da su apoyo para la creación un Centro de Interpretación del antiguo Campo de Concentración de Camposancos (A Guarda).

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Antiguo colegio de los Jesuitas en Camposancos.

La Asociación por la Memoria Militar Democrática (AMMD), asociación de reciente creación que aúna a Ciudadanos Militares y ex-Militares Españoles de ideas democráticas, por el presente escrito quiere manifestar públicamente su total apoyo, y el de todos sus miembros, a la “Asociación para Recuperación da Memoria Histórica do Campo de Concentración de Camposancos e a Fosa Común de Sestás” en su iniciativa para tratar de preservar el viejo edificio y finca del antiguo colegio de los Jesuitas en Camposancos y crear un Centro de Interpretación del campo de concentración.

De esta forma, preservar la memoria del horror y padecimientos que sufrieron los Militares Republicanos Españoles aquí “concentrados” entre 1937 y 1941 en que fue “oficialmente” campo de concentración, eufemismo este que esconde las auténticas verdades de “encarcelados”, “maltratados”, “torturados” y “asesinados”.

En todos los casos, tipificados como delitos por el “Convenio de Ginebra relativo al trato debido a prisioneros de guerra”, de 1929, y que entró en vigor en junio de 1931, en plena República ya.

Se nos antoja pensar que los sublevados hasta fueron capaces de pensar que, como dicho Convenio Internacional entró en vigor en el periodo republicano, “la cosa no iba con ellos”. Este Convenio de Ginebra amparaba -y sigue amparando- a todos los militares del mundo -también a los españoles-, marcando el trato digno que se le debe dispensar a todos aquellos militares que tienen legalmente tal estatus, independientemente del Bando y Arma al que pertenezcan y el rango que tengan.

Desde la AMMD, como militares y exmilitares ciudadanos españoles de pensamiento democrático que somos y que defendemos los mismos ideales por los que lucharon y dieron sus vidas aquellos militares que defendieron la legalidad incuestionable de la II República, hacemos nuestra esta encomiable iniciativa porque la sentimos nuestra y porque sentimos en lo más hondo que estamos defendiendo a nuestros antiguos compañeros, a los que nos marcaron con su máximo sacrificio el camino a seguir, el de la honradez y la defensa de los valores republicanos.

Esta iniciativa nos conmueve y nos vincula aún más si cabe con la memoria de nuestros antiguos compañeros; por ello, hacemos nuestra la “batalla” que en el momento actual se está librando aquí, en Camposancos, y nos unimos a ella como una fuerza más para que no se pierda la memoria del ejemplo y sacrificio de los que aquí padecieron y murieron por defender los más altos ideales que un ciudadano español puede aspirar como son la Libertad, la Justicia y la Igualdad.

Solicitamos a todas las Administraciones implicadas -local, autonómica y estatal- que preserven este lugar que fue de barbarie, como lugar de memoria y templo de valores democráticos.

Pedimos a la ciudadanía actual que se pare un momento -sólo un momento- a reflexionar sobre el acto tan transcendental al que, hace ahora 86 años, se volcaron todos aquellos ciudadanos que tomaron voluntariamente las armas para defender la joven democracia española vigente. Ciudadanos entre los que se encontraban los que aquí fueron encerrados y ultrajados.

Les pedimos que, por un momento, se pongan en la situación de estos defensores de la legalidad; que precisamente, por cometer el terrible delito de defender la legalidad vigente, fueron encerrados, torturados y asesinados en lugares como este campo de concentración de Camposancos en A Guarda, y que apoyen esta noble, legítima y moralmente última reparación que es posible hacer hoy a estos militares demócratas que hace 86 años no dudaron en luchar por la Democracia hasta dar su vida por ella.

Campo de concentración franquista como centro de memoria
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