Cálido homenaje a Juan Antonio Mata, dirigente sindical de Comisiones Obreras de Castilla-La Mancha
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En un acto especialmente cargado de emoción y de profundo reconocimiento, Comisiones Obreras (CCOO) llevó a cabo el pasado sábado 18 de abril una ceremonia de homenaje dedicada a la figura de Juan Antonio Mata Marfil, quien fuera secretario regional de este sindicato y representa una pieza fundamental dentro de la historia más reciente tanto de Albacete como de toda la comunidad autónoma de Castilla La Mancha.
Este evento tan significativo reunió a unas 600 personas, entre trabajadores, compañeros, amigos y allegados, que acudieron para recordar y poner en valor el legado de un hombre cuya trayectoria es inseparable de aquella prolongada y combativa “lucha por las libertades” en nuestro país. Fue definido durante la cita como un “soñador y luchador” que jamás se amedrentó frente a la represión que imponía la dictadura, manteniendo siempre una postura firme y valiente.
Entre los asistentes se encontraban personas muy cercanas a Juan Antonio Mata, como su esposa, Remedios Toboso, así como sus hijas Aurora y Clara Mata, y sus cuatro nietas: Lucía, Inés, Alba y Emma. No faltó tampoco lo que se conoce como “la familia sindical”, representada expresamente por los secretarios generales de CCOO en Albacete, Paco Gómez; en Castilla-La Mancha, Javier Ortega; y a nivel nacional, por Unai Sordo, quien participó mediante un vídeo grabado previamente. Además, el acto contó con la presencia de numerosos representantes institucionales, políticos, sociales y empresariales procedentes tanto de Albacete como del resto de Castilla-La Mancha, lo que refleja la amplitud y el peso de la figura homenajeada.
Este homenaje no solo se concibió con el propósito de rememorar la trayectoria de un dirigente dotado de una visión estratégica adelantada a su tiempo, sino que también sirvió para reafirmar la importancia y la vigencia del diálogo social como la herramienta fundamental para el entendimiento y la conciliación entre las distintas partes. Según expresaron sus allegados, ese legado de diálogo permanece vivo y latente en el corazón de los trabajadores y trabajadoras de Castilla-La Mancha, quienes continúan inspirándose en su ejemplo.
El propio Javier Ortega destacó durante su intervención inicial en el acto, que tuvo lugar en el Paraninfo universitario de Albacete, que Juan Antonio Mata representa a una generación de compañeros y compañeras, hombres y mujeres que fueron muy valientes y jóvenes por aquel entonces, y que dieron un paso decisivo hacia adelante para la creación de las libertades y la democracia que en la actualidad disfrutan las generaciones presentes.
Por su parte, la familia del homenajeado no dudó en expresar un “orgullo máximo” por los valores de justicia y dignidad que les inculcó y que han guiado sus vidas. Definieron la organización Comisiones Obreras como su propia “casa” y “familia”, al tiempo que agradecieron sinceramente el inmenso cariño y reconocimiento que han recibido tanto de la ciudadanía en general como de los trabajadores que forman parte de la estructura sindical.
Remedios Toboso, su esposa, calificó esta jornada como “un día de muchísimo orgullo y reencuentro” donde muchos compañeros y compañeras de lucha y trabajo se habían dado cita. Asimismo, quiso expresar su gratitud pública a toda la sociedad de Albacete y a los ciudadanos de la región de Castilla-La Mancha en su conjunto, por haber brindado “todo el calor” y apoyo durante la celebración.
En el transcurso del evento también se destacó la relación excelente y cercana que Juan Antonio Mata siempre mantuvo con los medios de comunicación, incluso durante situaciones tan tensas como las huelgas generales. Esto demuestra la calidad humana que siempre imprimió a sus actuaciones y a su trato con los periodistas y la sociedad en general.
El homenaje celebrado en Albacete en honor al líder de CCOO, Juan Antonio Mata, contó con el respaldo de CCOO Castilla-La Mancha, consolidándose como un reconocimiento de gran calado para la región.
En sus intervenciones, Paco Gómez recordó a Mata como un “luchador” en un momento en el que “luchar estaba perseguido en este país, cuando hacerlo costaba incluso la integridad física y la libertad personal”. Lo definió como un destacadísimo sindicalista, perteneciente a aquella generación de sindicalistas “de los de antes, de los de siempre”: una persona que convencía no solo con la fuerza de sus palabras, sino también con la coherencia de sus actos.
Santiago Cabañero, presidente de la Diputación de Albacete, acentuó el valor de Mata en términos históricos y sociales, señalándolo como “una figura imprescindible en esta tierra que ha dejado una huella imborrable”. Subrayó, además, la firme apuesta que Mata realizó a lo largo de su vida por el consenso y el diálogo como herramientas claves para la resolución pacífica de conflictos en una época muy compleja.
Gala de la Calzada, concejala integrante del equipo de gobierno municipal en Albacete, manifestó que es plenamente “justo” recordar y rendir homenaje a una persona que dedicó toda su vida a la defensa de los derechos de los trabajadores y trabajadoras tanto de esta ciudad como de toda la región. Recalcó que su compromiso con la sociedad y la altura de miras demostrada fueron fundamentales para la mejora de las condiciones laborales ya desde la Transición democrática, contribuyendo sin duda alguna al desarrollo económico y social de nuestra tierra.
Además, en el acto estuvieron presentes destacados personajes públicos como el expresidente de Castilla-La Mancha, José Bono, y el exdelegado del Gobierno en la región, Francisco Tierraseca, entre otros invitados que a lo largo de los años han coincidido o compartido espacios con Mata.
La extensa y dilatada trayectoria de Juan Antonio Mata representa un activo innegable para la democracia en la región y para la historia reciente del sindicalismo en España.
Nacido en 1949 en el municipio malagueño de Benajarafe, aunque trasladado a Albacete cuando contaba 8 años de edad, Juan Antonio Mata adquirió desde muy joven una profunda conciencia de clase, que fue el motor que le llevó a desempeñar un papel muy activo en la lucha social y política contra el régimen franquista. Asimismo, formó parte esencial en la creación de las primeras Comisiones Obreras en la ciudad de Albacete, incluso antes de que fueran legalizados los sindicatos y el Partido Comunista de España.
Participó activamente en la histórica asamblea fundacional de CCOO de Albacete celebrada en el recinto conocido como La Marmota, en julio de 1976. Al año siguiente, en 1977, fue detenido durante la manifestación del Primero de Mayo, que había sido prohibida por las autoridades.
Posteriormente, ejerció su labor política como concejal del Partido Comunista en Albacete en las primeras elecciones democráticas municipales. Entre 1985 y 1995, fue secretario general de Comisiones Obreras en Albacete, y con posterioridad asumió la Secretaría General de CCOO en Castilla-La Mancha, donde permaneció hasta 2004. Desde 1976 y hasta esa fecha, formó parte del Consejo Confederal de Comisiones Obreras.
En 2005, fue nombrado presidente del Consejo Social y Económico de Castilla-La Mancha, un cargo que desempeñó hasta la supresión de dicho organismo en 2011. Tras ello, regresó a su puesto como funcionario dentro de la Administración de Justicia en Albacete. Entre 2018 y 2022, representó a Comisiones Obreras en el Consejo Social de la Universidad de Castilla-La Mancha.
La organización CCOO de Castilla-La Mancha destaca enfáticamente el papel fundamental que Juan Antonio Mata desempeñó en diversas luchas y conquistas de la clase trabajadora en la región. Fue protagonista determinante en múltiples conflictos y momentos clave, como por ejemplo la huelga general del 14 de diciembre, y siempre una figura decisiva en la consolidación del diálogo social en esta joven comunidad autónoma.
Colaborador habitual de nueva tribuna, escribió con pasión sobre los temas que le preocupaban los últimos años de su vida. Su último artículo lo dedicó a su compañero y amigo César con el que compartió luchas, anhelos y esperanzas en la dirección de las Comisiones Obreras castellano-manchegas.
Su legado permanece como un testimonio vivo del compromiso y la perseverancia que marcaron su vida y su obra, dejando una huella indeleble en el sindicalismo y en la historia de Castilla-La Mancha.