domingo. 21.04.2024
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Feijóo junto a Almeida en el acto de conmemoración del 11-M.

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Este 11 de marzo, una inmensa mayoría de españoles hemos vuelto a revivir con mucho dolor, rabia e indignación lo ocurrido en Madrid aquel fatídico 11 de marzo de 2004 en que el terrorismo yihadista llevó a cabo el mayor atentado que nuestro país ha sufrido a lo largo de su historia y el mayor llevado a cabo en Europa.

Rememorar aquellos durísimos días requiere en mi opinión hacer un breve comentario del contexto histórico de aquellos momentos.

En marzo de 2003 una coalición de países formada por Reino Unido, Australia, Polonia y encabezados por EE.UU llevan a cabo la invasión de Irak iniciándose así la guerra en aquel territorio. Esa invasión no contaba con el aval de Naciones Unidas, había suscitado el rechazo prácticamente unánime de la comunidad internacional, se llevaba a cabo al margen de la legalidad internacional y provocó movilizaciones sociales en todo el planeta. En España gobernaba entonces el Partido Popular tras su mayoría absoluta conseguida el año 2000 y el Sr. Aznar presidía el gobierno.

Sin tener en cuenta el impresionante rechazo que los españoles habían mostrado a esa guerra, con manifestaciones que sacaron a las calles a millones de españoles, el Gobierno del Partido Popular y su Presidente el Sr. Aznar decidieron apoyar esa guerra y enviar tropas españolas a Irak. Una vez más la forma prepotente y ciertamente autoritaria de ejercer el poder retrató al Partido Popular. La foto de Las Azores con el Sr. Aznar junto a Bush , Blair y Durao Barroso sigue siendo hoy la foto de la vergüenza para la inmensa mayoría de españoles.

Aquella decisión del gobierno Aznar, aceptando como verídica la excusa creada por EE.UU para justificar la invasión( falsa existencia de armas de destrucción masiva),fue muy grave pues colocó a nuestro país como objetivo del terrorismo yihadista que tras el apoyo del Gobierno de España a la invasión amenazó con tomar represalias y ejecutar un atentado en España.

Las elecciones generales del 2004 estaban convocadas para celebrarse el 14 de marzo, el Sr. Aznar no se presentaba a la reelección y el candidato del P.P era el Sr. Rajoy; las encuestas de aquellos días mayoritariamente pronosticaban la victoria del Partido Popular pero mostraban una tendencia al alza del Partido Socialista con el Sr. Rodríguez Zapatero como candidato.

El atentado terrorista del 11M que costó la vida de 193 personas y miles de heridos, muchos de ellos con lesiones muy graves ocurrió en la fase final de la campaña electoral, provocó una enorme conmoción en toda la ciudadanía, sacó a la luz lo mejor de ella, mostrando una solidaridad para con las víctimas y sus familiares digna de elogio.

Los servidores públicos (sanitarios, cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, servicios públicos), hicieron un esfuerzo enorme para auxiliar, ordenar y garantizar al máximo una acción lo más coordinada posible para conseguir las mejores respuestas posibles ante la enorme tragedia que produjo el atentado.

Podría afirmarse que la sociedad española en su conjunto tuvo un comportamiento ejemplar. ¿Lo fue la actuación del gobierno del Sr. Aznar? Veamos.

Las líneas policiales de investigación llevaron a la autoría de Al-Qaeda que puso al descubierto la gran mentira del Gobierno del PP

El gobierno del Partido Popular, tomó como referencia la fecha electoral del día 14 como vector clave de su actuación política y en consecuencia por exclusivo interés electoral transmitió a la ciudadanía desde el primer momento la idea de la autoría de ETA en la convicción de que así no sufriría ningún castigo electoral dado la gran sensibilización de la sociedad española en la cuestión del terrorismo etarra.

Así el Sr. Aznar llamó personalmente de forma inmediata a los directores de los principales medios de comunicación para indicarles que ETA era la autora del atentado, así lo reflejaron las portadas de esos medios. El entonces ministro del Interior Sr. Acebes  comparecía ante la opinión pública una y otra vez, expresando su absoluta seguridad en la autoría de ETA, incluso después de conocerse que la policía ya avanzaba en una línea de investigación que llevaba al terrorismo islamista desde la misma tarde del mismo día 11.Asimismo el que era portavoz del P.P en el Congreso, Sr. Zaplana, también expresaba públicamente que ETA era la autora del atentado.

Las líneas policiales de investigación llevaron a la autoría de Al-Qaeda y puso al descubierto la gran mentira que el Gobierno del Partido Popular había utilizado para engañar a los españoles, justo en los días donde el horror y el sufrimiento invadía nuestro país.

Los ciudadanos conscientes de esa deleznable mentira reaccionaron con firmeza exigiendo saber la verdad, pidiendo al gobierno una información veraz y su indignación ante la gestión del gobierno del Partido Popular  se vehiculizó muy bien a través de un SMS que reflejaba el sentir mayoritario de los españoles y que llegó a muchos ciudadanos el día 13. Ese SMS que concluía con un ¡PÁSALO! llevó a muchos ciudadanos respetables, de todas las ideologías y toda condición social a seguir su petición de acudir frente la sede del P.P en Madrid a exigir la verdad. Lo mismo ocurrió en otras provincias del país.

Yo estuve allí durante horas junto a muchísimos ciudadanos que pacíficamente exigíamos la verdad. Hoy me siento orgulloso de haber estado realizando un ejercicio democrático necesario ante una gestión tan miserable y antipatriótica de un gobierno  en un sistema democrático.

El gobierno del Partido Popular conseguida la mayoría absoluta en las elecciones del año 2000, mostró de forma más nítida su forma de ejercer el poder político que tenía, y sigue teniendo hoy, como características más relevantes, la prepotencia, la soberbia, el falso patriotismo, el cinismo y la mentira; esas señas de identidad se manifestaron en la gestión gubernamental del atentado del 11-M y lo más grave en los años que han transcurrido desde entonces.

Quienes de forma miserable intentaron engañar a los españoles en aquellos días tan tristes y luctuosos, no sólo no reconocieron sus mentiras sino que junto a los máximos responsables de importantes medios de comunicación y el apoyo en la sombra de determinados poderes esparcieron la llamada TEORÍA DE LA CONSPIRACIÓN, tratando de intoxicar a la ciudadanía sembrando dudas sobre la autoría yihadista e intentando introducir una vez más la participación de ETA en la masacre.

Produce náusea ver hoy aparecer en público a determinados directores de medios en los días del 11-M, presentándose como profesionales respetables de la comunicación cuando llevan años siendo divulgadores de bulos y teorías conspiratorias falsas. Su blanqueamiento pone en evidencia la desmemoria que por desgracia parece aquejar a nuestra sociedad.

Hoy, veinte años después, Aznar es el único personaje de la foto de las Azores que aún no ha pedido perdón por la gran mentira de las armas de destrucción masiva

Hoy, veinte años después el Sr. Aznar es el único personaje de la foto de las Azores que aún no ha pedido perdón por la gran mentira de las armas de destrucción masiva. Recordamos muy bien su aparición en televisión mirando fijamente a la cámara asegurando a los españoles la existencia de esas armas en IRAK para justificar su apoyo a una guerra injusta e ilegal. Esa gravísima mentira así como la mentira sobre la autoría del 11- M, retrata perfectamente al Sr. Aznar y resulta incomprensible que con ese pedigrí el expresidente se permita tratar de influir en la política española indicando a su partido el camino hacia posiciones políticas radicales.

Tampoco, ha pedido perdón públicamente el Sr. Acebes, hoy alejado de puestos de representación política y ubicado en algún consejo de administración. Sus mentiras y el insuperable cinismo que transmitía en sus apariciones públicas no pueden quedar en el olvido. La memoria es un atributo que no pueden perder las sociedades en relación con los hechos de su historia.

El Sr. Zaplana, que durante la primera legislatura del Sr. Rodríguez Zapatero como presidente fue uno de los referentes del PP en la teoría de la conspiración ha tenido peor suerte. Acusado de graves delitos, ha pisado la cárcel y está en espera de juicio. Tampoco ha pedido perdón públicamente.

En 2007, la Audiencia Nacional estableció la verdad judicial que establecía la autoría yihadista del atentado y el Sr. Rajoy pareció abandonar las teorías de la conspiración; esto podría considerarse una buena noticia si esa posición era asumida con plena convicción. En el año 2019 en un acto conmemorativo del 11-M el Sr. Casado, a la sazón entonces Presidente del PP, manifestó que las víctimas merecían saber toda la verdad, pidiendo se desclasificara cualquier información  y se llegue a la verdad si hay alguien que la oculta. Una vez más, una declaración de un dirigente de máximo nivel del Partido Popular generando dudas y confusión sobre este doloroso tema y al unísono una falta de petición pública de perdón por parte del Partido a la ciudadanía de nuestro país. Hoy mismo, la fundación FAES laboratorio de ideas del Partido Popular, en un comunicado persiste en la mentira sobre la autoría del atentado del 11-M.

Si la mentira, el cinismo y el interés partidista por encima del interés general,  fueron señas de identidad de la gestión política del gobierno de Aznar tras el atentado del 11-M, no es menos cierto que esos atributos siguen siendo hoy los que mejor definen la acción política del Partido Popular del Sr. Feijóo. Una desgracia para el país que el principal partido de la derecha siga manteniendo esas señas que dejan traslucir el déficit democrático de origen que la formación conservadora tiene y no consigue erradicar.

Hoy desde el recuerdo emocionado a las víctimas del 11-M, quiero reivindicar la memoria como mejor garantía para una sociedad fuerte y cada vez más libre y exigente.

Para concluir, una petición al Partido Popular en relación a la gestión del 11-M: PIDAN PÚBLICAMENTE PERDÓN POR SUS MENTIRAS Y ASUMAN SUS RESPONSABILIDADES.

Siguen sin pedir perdón