GRIPE AVIAR

Reino Unido almacena vacunas contra el H5N1 ante el riesgo de pandemia

Ordena la adquisición de 5 millones de dosis tras la compra masiva en EEUU.

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El Gobierno británico ha firmado un acuerdo para la compra de más de cinco millones de dosis de vacunas humanas contra la gripe H5N1, como parte de su estrategia para fortalecer la preparación ante potenciales pandemias, según ha informado este martes la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA).

Estas vacunas, fabricadas por CSL Seqirus UK Limited, y cuyo almacenaje se está llevando a cabo en Liverpool, se basan en la cepa actual del virus de influenza aviar H5 y se utilizarían solo en caso de que este lograra propagarse entre humanos, un escenario que no ha ocurrido hasta ahora.

A finales del pasado mes de septiembre, la administración de Joe Biden en EEUU ordenó también a la misma empresa la compra de 40 millones de dosis, justo días después de que la Unión Europea adquiriese 665.000 dosis en un programa de compra en el que no participó España.

Una amenaza emergente

La doctora Meera Chand, directora de infecciones emergentes en la Agencia británica, subrayó la importancia de esta medida: "Es fundamental estar preparados frente a una variedad de virus de la gripe que podrían representar riesgos para la salud humana. El acceso temprano a las vacunas salva vidas y esta adquisición amplía las herramientas con las que contamos para enfrentar amenazas emergentes".

El acuerdo refuerza los planes de preparación del Reino Unido, que incluyen reservas de vacunas para amenazas pandémicas específicas. Según el Ministro de Salud Pública y Prevención, Andrew Gwynne, el país mantiene un firme compromiso con la protección de su población: "Agregar la vacuna H5 a nuestras reservas es parte de nuestra estrategia de preparación, asegurando una respuesta efectiva ante riesgos emergentes para la salud".

El virus H5N1, que ha causado brotes prolongados en aves a nivel mundial, aún no ha demostrado capacidad de transmisión sostenida entre humanos. Sin embargo, "la vigilancia activa de la UKHSA en humanos y el monitoreo en aves y animales por parte de la Agencia de Sanidad Animal y Vegetal (APHA) son fundamentales para la detección y respuesta tempranas", subrayan.