miércoles. 21.02.2024

El pasado 20 de Septiembre leí un artículo de Manuel Zaguirre -publicado en Nuevatribuna.es-, en el que se decía que: En la ausencia de un mínimo estructural de cohesión y solidad interregional parece querer suplirse con un hallazgo indefinible y respetable a la vez: los BRICS, la agrupación difusa que, con el impulso de Lula en su primer mandato, agrupa a Rusia, India, China y Sudáfrica, además de Brasil."

Y al leerlo pasé a ponderar, cómo más allá de los intereses subjetivados de las nacionalidades y los nacionalismos, encontramos la existencia de unos intereses comunes que personifican la superación de los que nos separa, en el transcurso entre la vida y la muerte. No importa que en estas nacionalidades y nacionalismos se defiendan sus lenguas, sus culturas y sus religiones. Mientras que se respeten las de otras; y el interés común prevalezca sobre los intereses y la manera de contemplar sus particulares trascendencias, como realidad habríamos desmontados las fronteras y nos encontraríamos en una situación en la que nuestras disparidades y subjetivismos estarían determinados por lo que constituiría lo común. Y para conseguirlo sólo tendríamos que ponderar las ventajas y los sacrificios que como un Todo unido, estas disparidades y subjetivismos estarían conllevando. 

No importa que en estas nacionalidades y nacionalismos se defiendan sus lenguas, sus culturas y sus religiones. Mientras que se respeten las de otras

Con relación a este contexto podemos observar cómo tanto en la Unión Europea, así como nuestro propio país, no representan un modelo de unidad; vemos que tanto en ella como en éste se utilizan unas lenguas que en función de sus diversidades las utilizan como un medio con el que defender sus intereses, dentro de lo que debe ser una Unidad. 

Como menciona Víctor Moreno en su artículo ‘A vuelta con las lenguas’: "La lengua siempre es inocente. Quien no lo es, es quien la usa." "La lengua sólo se limita a mostrar la capacidad asombrosa o limitada que tenemos y ponemos en circulación con mayor o menor acierto".

Estoy de acuerdo cuando afirma que: "La historia ha confirmado con creces que se empieza censurando una lengua y se termina asesinando a sus hablantes. Y ello por considerar que la lengua es la madre nutricia de los comportamientos políticos y de las exaltaciones patrióticas, además, de la base fundamental de la construcción de una nación".

Siendo cierto a mi entender todo lo que ha afirmado, existe sin embargo una parte de su contenido que -con independencia de que la lengua sea la base fundamental de una nación-, con el que se está conculcando aquello de que "La lengua siempre es inocente. Quien no lo es, es quien la usa".

Y esto porque en dicha parte se dice que: "la lengua es la madre nutricia de los comportamientos políticos y de las exaltaciones patrióticas"

Interés por integrarse en una federación como los BRICS, que les libere de las imposiciones políticas que desde el último cuarto del siglo XIX lleva a cabo EEUU

Unos comportamientos que en la defensa de unos intereses vinculados con el uso de una lengua, demandan unos privilegios que tienen que ser subvenidos por aquellos que no la están hablando.

A este respecto, como ya dije en otro de mis artículos, podemos ver cómo, con independencia de los intereses económicos y culturales que estén separándolos, tanto los anglosajones, los musulmanes y los de habla hispana, forman una unidad que aunque sólo sea cultural y lingüística, potencialmente nos señala que a pesar defender sus propios intereses, conforman unas unidades que potencialmente podrían superarlos. Como actualmente ocurre con los BRICS. En tanto en cuanto se consiga asimilar que los intereses de cada uno de los países que los integra, son muy superiores a los condicionamientos e intereses internos y externos que conllevan la carencia de una unión en lo común, las lenguas, las tradiciones y las religiones no deberían interponerse a lo que estuviera siendo una verdadera Unión. Y como muestra de ello es el intereses que tienen muchas naciones por integrarse en una federación como los BRICS, que al par de multiplicar sus relaciones económicas con otros Estados, les libere de las imposiciones políticas y sanciones económicas que desde el último cuarto del siglo XIX lleva a cabo EE.UU., tanto con sus invasiones y el saqueo de sus materias primas a otros países a través de su imperio militar, como, con la utilización del dólar como divisa de reserva internacional.

Concuerdo con Pedro Luis Angosto cuando en su artículo ‘De los idiomas de España’ dice que: De todos es sabido que tenemos una lengua común, el castellano o español, pero nadie debe ignorar tampoco que los otros tres idiomas de España, el galego, el euskera y el català son idiomas tan españoles como el primero puesto que son los originales, los maternos de las tierras en que se habla, es decir, son, por tanto, una parte fundamental de nuestra historia, de nuestro acerbo cultural y un orgullo para cualquier español que se tenga por tal que se hayan conservado pese a la inquina irracional y sanguinaria con la que han sido tratados en los periodos totalitarios y reaccionarios que ha sufrido España con tanta frecuencia.

Sin embargo, con independencia de dicha conformidad y en consonancia con lo que anteriormente he venido exponiendo en este artículo, cuando las lenguas, las religiones y las culturas contribuyen a la separación de lo que tendría que ser lo común, ocurre lo que él mismo piensa, cuando dice: No creo que nacionalismo alguno sea de fiar, ni el de Abascal, rudimentario, chulesco, hediondo, ni el de Puigdemont, mesiánico, mediocre y con un tufo carlista que repele. De hecho, religión, dinero y nacionalismo han estado siempre en el origen de las mayores catástrofes que ha sufrido el ser humano.

Por último, refiriéndome a nuestras tradiciones, estoy en completo desacuerdo con José Luis Egido cuando en su artículo "España una, o las Españas, esa es la cuestión" Y es que cuando concuerda con lo que comentaba: "Uno de mis grandes profesores decía que para comprender un país había que conocer sus mercados y su cocina antes que sus museos"

Para continuar aseverando que: "Si los pueblos se caracterizan por su cultura y dentro de ella está la culinaria, con tal pluralidad, ¿cómo se puede defender un solo plato o una sola lengua?

Y para justificar una aseveración que se fundamentaba en la correlación entre las singularidades culinarias con el uso de las lenguas, pretendió diferenciar lo que representaba el hambre con las gana de comer. Como se desprende de: "Como el sol sale por Levante empecemos por la paella."

Y sin embargo, estoy totalmente de acuerdo cuando afirma que: "Defender que Madrid es España y que España es Madrid además de una tontería es una reminiscencia de cuando la Corte era el epicentro y todo se movía a su alrededor"

Así como cuando dice que: "Dentro de España hay muchas Españas y es más inteligente convivir con esa riqueza que aplastarla"

De nacionalidades y nacionalismos