ANÁLISIS DEL DISCURSO

La interpelación de Netanyahu en la Asamblea 80 de la ONU

Trump, en su mesianismo, impulsa ahora un plan de 21 puntos para acabar la guerra, y la sociedad civil mundial, interpelada e indignada en un grado alto de intensidad, empieza a protestar con un solo tono enérgico de reclamo.

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La Asamblea número 80 de la ONU estuvo marcada por la gran expectativa generada por la presencia del controvertido líder israelí, Benjamín Netanyahu. 

Para evitar una posible detención, Netanyahu viajó a la sede de la ONU en un vuelo que evitó pasar por el espacio aéreo de Francia y España, Estados que podrían haber cumplido una orden de arresto en su contra, emitida en noviembre de 2024 por la Corte Penal Internacional (CPI), lo acusa de presuntos crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad relacionados con el conflicto en Gaza. 

Netanyahu viajó a la sede de la ONU en un vuelo que evitó pasar por el espacio aéreo de Francia y España

Las Naciones Unidas, a través de sus asambleas, son un escenario discursivo legitimado por la asistencia de los estados miembros, en el que se actualiza un ejercicio global de argumentación donde los ponentes exponen puntos de vista con un objetivo persuasivo: obtener la adhesión, incrementar la adhesión o conservar la adhesión de los auditorios a las tesis propuestas.

En esta ocasión, el auditorio fue doble: los representantes presentes en Washington y la audiencia global conectada por medios de comunicación. Sin embargo, una cosa es lo que digan los ponentes y otra muy distinta que la audiencia local y global se sienta interpelada, es decir, con el deber de reaccionar mediante la adhesión, el rechazo o la indiferencia respecto del punto de vista propuesto.

El fenómeno de la interpelación, planteado por Althusser (Ideología y aparatos ideológicos del Estado), es la primera meta en el camino de adhesión de los destinatarios-intérpretes. Quien se siente interpelado puede experimentar el querer o deber reaccionar con un grado de intensidad leve, intermedio o intenso, según el punto de vista presentado y el universo axiológico al que se pertenezca.

La interpelación en la asamblea 80 de la ONU tuvo dramáticos ejemplos de interpelación local, como el caso de Petro contra Trump, por su política en la fracasada lucha contra las drogas y el respaldo a Netanyahu, lo que provocó la retirada de los delegados de EE. UU. presentes y la casi inmediata cancelación de la visa al presidente colombiano.

La victimización es solo un extremo del eje de moralidad expuesto. El otro extremo es la culpabilización. En esta línea afirmó: "Quienes reconocen un estado palestino envían un mensaje: asesinar a los judíos se recompensa"

El discurso de Netanyahu generó otro grado de intensidad y amplitud de la interpelación tanto en el auditorio local como en el global. El líder israelí insistió en negar la situación de genocidio en Gaza y justificó las acciones israelíes, reafirmando su oposición radical a un estado palestino.

En concreto, se observan en el discurso de Netanyahu marcas de modalidades de influencia específicas. La primera es la victimización, mediante la cual el actor discursivo construye una imagen de padecimiento de daño o riesgo de daño en un marco moral, buscando la empatía del auditorio con su aparente situación.

Netanyahu llevó en la solapa de su traje un pin con un código QR para recrear la imagen de la reprochable masacre realizada por Hamas contra 1.200 israelíes el 7 de octubre de 2023. En la misma línea de actualización del daño padecido, dijo: "mataron a 1,200 inocentes, entre ellos decenas de americanos y ciudadanos de muchas de las naciones aquí representadas."

Pero la victimización es solo un extremo del eje de moralidad expuesto. El otro extremo es la culpabilización. En esta línea afirmó: "Quienes reconocen un estado palestino envían un mensaje: asesinar a los judíos se recompensa." Es muy usual en el discurso que quien se victimiza a continuación culpabiliza al destinatario. 

Netanyahu también empleó otra modalidad de influencia, la demostración mediante falsas analogías: "Darles a los palestinos un Estado a una milla de Jerusalén después del 7 de octubre es como darle a Al Qaeda un Estado a una milla de Nueva York después del 11 de septiembre. Es una locura, es demencial y no lo haremos."

Las protestas masivas en el mundo muestran cómo la comunidad global se siente hoy interpelada por las declaraciones de Netanyahu

Asimismo, ejerció la provocación, modalidad tendiente a denigrar la capacidad del destinatario para que este reaccione: "No cometeremos un suicidio nacional porque ustedes no tienen las agallas de enfrentarse a unos medios hostiles y a turbas antisemitas." 

Y concluyó, consciente de la posición de la mayoría de los Estados del mundo respecto a la coexistencia de dos Estados: "Mi oposición a un Estado Palestino no es una política personal, es la política del Estado de Israel y de la gente del Estado de Israel."

Antes de terminar, su discurso provocó abucheos y la salida de muchas delegaciones, mientras en el mundo las protestas estallaban. En ciudades como Nueva York, miles salieron a las calles para expresar su indignación y exigir el fin del conflicto.

La guerra en Gaza ha provocado una catástrofe humanitaria sin precedentes en la región. A diario la televisión nos evidencia decenas crecientes de víctimas civiles, destrucción masiva de infraestructura, escasez crítica de alimentos, medicinas y suministros básicos, y desplazamientos forzados. 

Las protestas masivas en el mundo muestran cómo la comunidad global se siente hoy interpelada por las declaraciones de Netanyahu, generando un debate urgente sobre el futuro del conflicto en la región.

Además del discurso de Netanyahu, la Asamblea 80 de la ONU contó con intervenciones de numerosos líderes y representantes de Estados latinoamericanos, europeos, asiáticos y de Medio Oriente quienes manifestaron su visión sobre la necesidad imperiosa de buscar un acuerdo que garantice la coexistencia pacífica de Israel y Palestina. 

Trump, en su mesianismo, impulsa ahora un plan de 21 puntos para acabar la guerra, y la sociedad civil mundial, interpelada e indignada en un grado alto de intensidad, empieza a protestar con un solo tono enérgico de reclamo.

Nos corresponde a cada uno evaluar si el genocidio en Gaza y el discurso desafiante de Netanyahu nos interpela también a actuar.

James Fernández Cardozo | PhD Análisis Del Discurso