viernes. 24.05.2024

Esta semana en Reino Unido parece que solo se habla de un tema: la coronación de Charles…pero en realidad esta semana la agenda política también pasaba por las elecciones locales que han tenido lugar el jueves 4 de mayo.

Estas elecciones, para los que hemos crecido en otros países tienen bastantes diferencias respecto a las elecciones municipales que tenemos, por ejemplo, en España.

Cada circunscripción electoral que, pueden ser en muchos casos los barrios, vota a un único candidato en vez de listas de partidos. Estas candidaturas normalmente son por parte de militantes de los principales partidos políticos.

Los candidatos y candidatas suelen estar semanas recorriendo los barrios y llamando a muchas de las puertas para presentar su candidatura al vecindario que ha de elegir a sus representantes.

Es difícil ver un esfuerzo publicitario similar al que las grandes, y no tan grandes, ciudades españolas van a protagonizar en las próximas semanas.

El coste de la coronación de su predecesora, en términos reales, vendría a ser un quinto de lo que se va a gastar en esta celebración.

Los mítines en grandes recintos no se estilan en Reino Unido y la jornada electoral puede pasar muy desapercibida si mantienes la radio y los programas de noticias apagados durante el día o no pasas por delante de un colegio electoral.

Los resultados tardan y mucho en llegar y a la hora que escribo estas líneas, casi 17 horas tras el cierre de los colegios electorales, siguen llegando los resultados de las ciudades que han elegido a sus representantes a cuentagotas.

El golpe que está recibiendo el partido conservador y que se conocerá con detalle en la tarde del viernes está siendo importante, perdiendo un tercio de sus asientos que pasan a manos de los laboristas y en menor medida a los liberales demócratas o al partido verde, que están logrando doblar su representación actual.

Los resultados por muy malos que sean para el partido de Rishi Sunak no son sorprendentes y por mucho que lo fueran, seria extraño que tenga efecto a nivel nacional en el partido Tory.

No habrá grandes celebraciones por un lado ni grandes lamentos por el otro en unas elecciones municipales que no cuentan con el interés mediático que cuentan las elecciones municipales en España, y más en 2023, siendo la antesala de las elecciones generales en diciembre.

Durante el fin de semana poco se hablará en los medios de los cambios de asiento y estaremos inundados con especiales de la monarquía, y alabanzas a un rey puesto que no cuenta con la popularidad que contaba su madre…pero aquí rápidamente cambian la foto de Elizabeth por la de Charles mientras pasan horas frente a la televisión viendo los desfiles, conciertos, documentales o lo que les echen… y no hablar de los problemas del país le viene muy bien al gobierno en este momento.

Pan y circo para ocultar las malas noticias.

Las banderas llenan los centros de las ciudades, pero estas ganas de celebración decaen en cuanto te alejas hacia las afueras.

No es sorpresa que en el barrio en el que vivo no se vaya a celebrar ninguna “street party” organizada por los vecinos para festejar una coronación, que para muchos, lo único positivo que va a traer es no tener que ir a trabajar el lunes y poder alargar el fin de semana en un día más.

El efecto en nuestro día a día no va a cambiar un ápice. La inflación, la presión hipotecaria, y las malas previsiones económicas volverán a aparecer en los informativos y en los periódicos tan pronto como pase una coronación que va a costar a las arcas publicas alrededor de 100 millones de libras esterlinas en un momento en el que muchos sectores siguen sufriendo unas condiciones que están asfixiando a muchas familias.

Richard Burgon, parlamentario por Leeds, solicitó un debate sobre la cantidad de dinero gastado en esta coronación dada la dificultad por la que pasa la economía.

El coste de la coronación de su predecesora, en términos reales, vendría a ser un quinto de lo que se va a gastar en esta celebración.

En las festividades se van a encontrar con menos establecimientos para celebrar la coronación ya que entre marzo de 2022 y marzo de 2023, más de 4,600 pubs, clubs, hoteles y restaurantes cerraron sus puertas. Más de 12 cierres al día durante este periodo de tiempo.

En los últimos 3 años esta cifra se incrementa hasta los más de 13 mil negocios de hostelería que han cerrado, doblando el número de cierres que ocurrieron en los 3 años anteriores cuando el Brexit aún no había sucedido.

La razón mas citada para esta oleada de cierres es la persistente incapacidad para lograr reclutar personal para trabajar en hostelería, con más de 142 mil puestos vacantes en el sector según la Oficina Nacional de Estadística británica.

Los economistas explican la falta de personal a través de las políticas antiinmigración que ha puesto en funcionamiento el gobierno tras la salida de la Unión Europea, y la dificultad autoimpuesta con sus sistemas de visados que impide atraer mano de obra de barata para este sector productivo.

La coronación y los festejos harán olvidar por poco tiempo el empobrecimiento de la economía britanica. Esta pérdida de valor ha sido calculada en un 5.5% respecto a la posición en la que su economía estaría de haber seguido siendo miembro de la UE según el Centre for European Reform. Los impuestos recaudados son 40 mil millones menos respecto a la cantidad que se estarían recogiendo de no haberse llevado a cabo el Brexit.

El gobierno parece que, ante los datos negativos que por otro lado no paran de llegar y los resultados electorales en los últimos comicios locales está pensando aquello de “para lo que me queda en el convento…”.

Para los no monárquicos no hay ni siquiera la posibilidad de disfrutar ondeando banderitas ni haciendo juramentos de fidelidad al nuevo rey y tendrán que evitar por unos días la televisión, radio y periódicos si quieren sortear el monotema de la coronación en el que estamos atrapados.

Pan y circo para ocultar las malas noticias.

Elecciones locales, coronación y más efectos del Brexit en Reino Unido