jueves. 18.04.2024
NICARAGUA.
Foto de Margarita Montealegre de 'Nicaragua Investiga'

Esta condena forma parte de un ciclo de juicios programados contra 47 opositores al dictador Ortega. En junio del 2021 los encarceló para poderse presentar a unas elecciones que ganó sin oposición.

“Me siento realizada en cualquier lugar en el que pueda aportar algo, me gusta trabajar con el ser humano”, declaraba Dora María Téllez a esta periodista mientras trabajábamos en el libro 1325 Mujeres Tejiendo La Paz.

Con 20 años abandonó sus estudios de Medicina y se fue a la guerrilla. No estaba dispuesta a estar con los brazos cruzados frente a una dictadura como la de Somoza. Fue una de las protagonistas de la ofensiva y tras llegar al poder 

fue nombrada ministra de Salud. Durante su trabajo en dicho Ministerio llevó a cabo una intensa campaña de vacunación entre la población más joven que fue premiada por Naciones Unidas por ser “un avance excepcional en materia de salud”.

Se trata de una luchadora convencida de todos sus actos y con una gran credibilidad entre los nicaragüenses gracias a su honestidad. Se confesaba satisfecha con los primeros avances de la revolución sandinista: “Ha beneficiado mucho a las mujeres”, decía. 

Daniel Ortega Saavedra, de la misma edad que Dora, llegó al poder en 1985 hasta 1990 y posteriormente desde 2007 hasta la actualidad, lleva en total 27 años en el poder convirtiéndose en el principal dictador del continente americano.

Con los años llegó el descontento, la frustración.

Dora María no sólo ha tenido que hacer frente al Gobierno de Ortega, sino que también ha tenido que enfrentarse a múltiples obstáculos en la defensa de unos valores, pero siempre ha contado con el apoyo de mucha gente, que la ha acompañado en su lucha. Es una mujer muy popular y querida en Nicaragua.

 En 2004 el Gobierno de Estados Unidos le negaba la entrada a ese país para acudir a unos cursos en la Universidad de Harvard. Rápidamente 112 profesores de dicha Universidad junto a otros profesores de 15 universidades americanas publicaron una declaración en su defensa señalando que se trataba “de una persecución contra quienes hicieron posible el derrocamiento de la atroz y sanguinaria dictadura de Anastasio Somoza.

El actual Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, ha proseguido su línea represora y en el año 2007 decidió ilegalizar el Movimiento Renovador Sandinista, el partido de sus ex compañeros de guerrilla. En junio del 2008, Dora inició una huelga de hambre en la rotonda de Metrocentro, en pleno corazón de la ciudad de Managua, junto a la Catedral, para reivindicar la legalidad de su grupo y mostrar su “solidaridad con miles de nicaragüenses que padecen hambre, que viven en asentamientos en condiciones infrahumanas, que están desempleados…”.

Doce días después, su vida corría peligro y tuvo que ser ingresada en un hospital en un estado muy delicado.

En esos días duros, Dora tuvo el apoyo de numerosas personalidades del mundo de la cultura como Mario Benedetti, Eduardo Galeano, Juan Gelman, Noam Chomsky, Salman Rushdie o Bianca Jagger, que publicaron en una carta: “Admiramos la valentía y compromiso de Dora María Téllez. Su integridad, su prestigio, dedicación y el riesgo que corrió su vida al permanecer trece días en huelga de hambre nos motiva a solicitar al Gobierno de Nicaragua que medite muy bien sobre las consecuencias de no atender las demandas que ella representa”.

La histórica y emblemática defensora de los derechos humanos y ex guerrillera sandinista, de 66 años, fue sometida a un juicio sin garantías procesales, según informaron organizaciones de derechos humanos. Pero también agravado por varios factores: la audiencia fue realizada a puertas cerradas en El Chipote, la misma cárcel donde está encerrada y sufriendo torturas, según sus familiares, a quienes les impidieron ingresar al juicio.

Los únicos que tuvieron acceso fueron los abogados de Téllez, pero fueron incomunicados. De acuerdo al artículo 121 del Código Procesal Penal, los juicios deben celebrarse en la sede de los tribunales y no en prisión. Sin embargo, los familiares de los reos de conciencia creen que este hermetismo es para que no se filtren imágenes del deterioro físico y emocional de los acusados producto de los malos tratos que han recibido durante el encierro.

Daniel Ortega Saavedra, de la misma edad que Dora, llegó al poder en 1985 hasta 1990 y posteriormente desde 2007 hasta la actualidad, lleva en total 27 años en el poder convirtiéndose en el principal dictador del continente americano.

“La permanencia de Daniel Ortega como presidente de Nicaragua perpetuaría la impunidad por las graves violaciones de derechos humanos y crímenes de derecho internacional cometidos bajo su mando, afirmó Amnistía Internacional el día anterior a las últimas elecciones generales. Por si esto fuese poco, en 2018, un informe de Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes para Nicaragua determinó que “las autoridades nicaragüenses cometieron crímenes de lesa humanidad y que existen elementos que llevan a pensar que  fueron  ordenados por las máximas autoridades”

La defensora de derechos humanos Dora María Téllez condenada por el dictador Ortega