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NUEVATRIBUNA.ES 04.07.2010

“El Estatut es una norma que amplía significativamente el autogobierno de Catalunya en el marco constitucional. La sentencia que acaba de dictar el Tribunal Constitucional respalda esta consideración. Porque, de un lado, impide seguir descalificando al Estatut como un ataque frontal a la Constitución. Y, de otro, porque, a partir de la lectura del fallo, nada parece justificar que los avances sustanciales que el Estatut comporta en el reconocimiento y reafirmación de la autonomía se hayan visto cercenados”.

Así arranca el artículo del presidente del Gobierno publicado este domingo en el diario La Vanguardia. José Luis Rodríguez Zapatero expresa su “doble satisfacción” por el esfuerzo realizado y porque el Tribunal Constitucional ampara la constitucionalidad del Estatut, si bien reconoce que deberá transcurrir “algún tiempo” hasta que cicatricen los “rasguños” que la controversia política ha abierto.

El jefe del Ejecutivo ha abierto la puerta a que “el cauce constitucional procedente” sirva para recuperar alguno de los “aspectos concretos” que el Tribunal Constitucional (TC) decidió eliminar tras el fallo. “Pudiera ser que en alguno de esos limitados casos, el tribunal no objetase tanto el fondo de la regulación como su inclusión formal en una norma estatutaria. En tal hipótesis, no se impediría que esa regulación se aborde por el cauce constitucionalmente procedente”, dice después de que el consejero Joan Saura haya pedido “retomar iniciativas jurídico-políticas que rehagan el texto inicial”.

Zapatero ha hecho estas reflexiones tras las declaraciones efectuadas por los partidos catalanes y a una semana de que se celebre una manifestación en protesta por el fallo del Estatut. El viernes, Artur Mas amenazó con quitarle el apoyo parlamentario de CiU. Las manifestaciones del presidente José Montilla tampoco han ayudado a calmar el ambiente tras asegurar que la sentencia debilita a España y alienta el separatismo.

Tras la sentencia, asegura el presidente, el Estatut incluye “en los mismo términos que cuando se aprobó” el reconocimiento de los elementos identitarios y los símbolos “nacionales” de Cataluña, algo que el presidente dice saber “muy bien” que tiene un valor político especial.

Zapatero enumera lo que “pierde” el Estatut, y concreta que se trata de la referencia al carácter preferente del catalán, el Consell de Justicia de Cataluña, la exclusividad de competencias del Síndic de Greuges, el carácter vinculante para el Parlament de las decisiones del Consell de Garanties Estatutàries, el esfuerzo fiscal comparable y las competencias sobre los tributos locales, por lo que la inconstitucionalidad se refiere solo al Consejo de Justicia y seis aspectos más, entre las “más de 300” cuestiones impugnadas.

Además relata las nuevas competencias adquiridas y precisa que Cataluña cuenta ahora “con el más alto grado de autogobierno que jamás haya conocido”, además del sistema de financiación con mayores capacidades reconocidas de su historia.

Zapatero ve posible recuperar "algunos aspectos" del Estatut mediante otras leyes