martes 26/10/21
OPINIÓN | JORDI RIBÓ

La fuerza del trabajo (2ªparte): El X Congreso y el trabajo que nos espera

El dia 23 de febrero de 2013, cuando termine el X Congreso de CCOO, los y las sindicalistas de CCOO tendrán ante sí una tarea impresionante, no sólo los que salgan elegidos y elegidas, esperamos que en una lista única y unitaria, todos los cuadros sindicales, desde la empresa hasta la máxima dirección.

Dar respuestas a la situación de crisis y paro: Esto quiere decir desde la elaboración de políticas que vayan desde la atención a las personas en sus necesidades más inmediatas (buscar trabajo, desahaucios, situaciones de falta de recursos incluso para comer ...) hasta la elaboración de alternativas, como un plan de choque para hacer frente al paro, negociación para cambiar el modelo productivo de España. Todo esto hay que hacerlo compatible con la red solidaria interna que hay que poner en marcha.

Seguir impugnando la reforma laboral, defender la ocupación en las empresas evitando la desindustrialización, utilizando los mecanismos de flexibilidad interna negociados, acordados y con el correspondiente seguimiento.

Luchar por el mantenimiento de las condiciones y derechos laborales, contra toda discriminación y opresión, por la salud de los trabajadores y trabajadoras, contra la precariedad y los salarios de miseria.

Defender los sistemas públicos de protección social y de empleo, y garantizar que las familias de este país tengan ingresos. Luchar arduamente contra la pobreza y la exclusión social.

Para alcanzar estos objetivos necesitamos mantener y ensanchar la actual unidad de acción sindical entre UGT Y CCOO, avanzar en soluciones compartidas y generar espacios de confianza mutua. Este elemento ya es un tema de carácter estratégico para CCOO que tenemos que afrontar a la ofensiva.

Debemos ser capaces en el sindicato de mejorar muchas cosas: aplicar a nosotros mismos elementos de contención en el gasto, desde las llamadas pasando por multitud de aspectos, sobre todo aquellos compañeros y compañeras que, como yo estamos asalariados o liberados. Nosotros estamos al servicio de la gente y como tales debemos ser más exigentes con nosotros mismos que nadie. Aquellos compañeros y compañeras que la organización decide liberar, en mi opinión, deben ser ejemplo, deben cumplir más que nadie con su obligación. Sólo así podremos combatir con éxito la insultante y mentirosa campaña antisindical contras los liberados, no dando "tres cuartos al pregoneros".

Ahorrar recursos significa que debemos hacer la misma actividad con menos recursos y seguramente menos personas a la dirección del sindicato. Hay que saber dar un paso atrás en beneficio de los escasos recursos de que disponemos, y que seguramente pasará mucho tiempo hasta que los recuperemos. Pero es necesario también que nos acostumbremos a tener más cuotas, a ganar más afiliados y afiliadas, y no sólo por un tema económico, que es importante, por un tema de organización y vinculación. Decía Antonio Gramsci que "las ideas no viven sin organización". Y organización significa participación y vinculación de la clase.

Pero también hay que mejorar en funcionamiento, mecanismos de participación y organización. Nuestra dedicación a los trabajadores de la pequeña y mediana empresa es mejorable. Hay que establecer canales de relación y organización, que es cómo se estructura la participación democrática de los trabajadores y trabajadoras y no al revés.

Estamos construyendo con otros actores de la sociedad civil la "Cumbre Social", que quiere expresar nada menos la necesidad de un cambio en las políticas económicas en el estado español: estar más pendientes de la inversión productiva y del papel del estado que del pago de los intereses de la deuda. Necesitamos tiempo, plazos más grandes y precio, unos intereses no usureros. Toda la deuda no es ni justa ni exigible. Esto es necesario que lo acompañe a la sociedad civil organizada, también movimientos como el 15 M que este sindicato ha observado con simpatía porque comparten gran parte de lo que nosotros pensamos, decimos y hacemos.

Para poder alcanzar estos objetivos, CCOO necesita de una gran cohesión interna, que no quiere decir que mate el pluralismo ideológico dentro del sindicato. Pero si que quiere decir acabar con prácticas parlamentaristas, con grupos y grupitos que nada tienen que ver con la sindicalización de la vida cotidiana. En este último periodo se ha puesto fin a la exclusión, que hacía años estaba instalada, y ahora hay que acabar con sus consecuencias. Esto sólo quiere decir poner fin a prácticas que no se corresponden con una organización plural y diversa, pero cohesionada en fines y objetivos.

Un muy buen congreso a todos y todas.

La fuerza del trabajo (2ªparte): El X Congreso y el trabajo que nos espera