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martes 17/5/22
ENTREVISTA

Ángel Pérez: "Gallardón es tan de derechas como los Reyes Católicos"

Ángel Pérez nos recibe en su despacho del ayuntamiento de Madrid, en las antiguas dependencias de la calle Mayor donde continúan los grupos municipales pese al traslado del alcalde al Palacio de Correos de la Plaza de Cibeles. El dirigente de IU se muestra muy crítico con la política de privatización llevada a cabo tanto por Esperanza Aguirre como por Alberto Ruiz-Gallardón, unas políticas que además venden afirma- bajo al bandera de la libertad y la competitividad. Esta es la primera parte de una entrevista en la que Pérez pide un gesto a los socialistas para que la izquierda gane en Madrid.
ISABEL G. CABALLERO / NUEVATRIBUNA.ES - 19.10.2008

Nueva Tribuna. Alberto Ruiz-Gallardón ha suspendido todas las inversiones nuevas previstas. ¿Qué le parece? ¿Es una medida de maquillaje, o un ajuste necesario ante la crisis económica? ¿Cuáles serán los colectivos más perjudicados?

Ángel Pérez. Lo que Gallardón está haciendo es beneficiarse de la crisis porque en el sentido en que él lo hace le viene bien. En el debate de julio del Estado de la Ciudad ya le dijimos que resumíamos todo su discurso en una frase: “sin plumas y cacareando”. Es decir, que no tenía un euro y sigue sin tener un euro.
Esto de la crisis le ha llevado a suspender inversiones, pero lo cierto es que el Ayuntamiento de Madrid tiene una deuda de más de 6.000 millones de euros que es anterior a la crisis de la banca de inversiones en EEUU sobre los mercados hipotecarios y que está más allá de la deuda permitida, por el propio plan financiero del ayuntamiento y por las orientaciones del Ministerio de Hacienda. Pero como Gallardón hace las cosas con el dinero de todos pues se lanza a todos los charcos.
Lo más llamativo y lo más preocupante es que lo que plantean tanto el señor Gallardón y Bravo (concejal de Hacienda) es suspender una serie de inversiones que tienen que ver con gastos sociales y esto implica un debate político más allá de la anécdota y de lo que pueda publicarse en los medios de comunicación estos días. En el fondo, es si la crisis tiene su origen en los gastos sociales y en los salarios o tiene el origen en la economía especulativa.
Debería generarse un debate político en torno a esos modelos que tanto encandilan a doña Esperanza Aguirre y Gallardón acerca de la economía de mercado, de la privatización y todo este tipo de cosas. Si ese debate se da, pues ese es el debate que nosotros queremos hacer, más allá de si el señor Gallardón va a recortar las obras en su despacho en la plaza de Cibeles o en el eje Prado-Recoletos o en Madrid Río. Lo que nos parece que va a hacer es lo que ya estaba haciendo: no invertir en temas sociales.

NT. Los procesos de privatización es otra de las cuestiones que están caracterizando a los gobiernos del PP tanto en la comunidad como en el ayuntamiento

Ángel Pérez. Sí, y lo hacen como un elemento de libertad. Privatizan la sanidad y dicen: ahora usted tiene la oportunidad de ir a la sanidad pública o a la privada. Pero la libertad que yo tengo es que si padezco una dolencia me voy a la medicina pública y de allí me envían a la privada, que además está diciendo qué enfermos quiere y qué enfermos no quiere.
Esto plantea un debate muy interesante sobre la descentralización, la democracia, el modelo de Estado. Porque claro, a doña Esperanza Aguirre se le transfieran recursos que son el ahorro y la inversión de cientos de miles de trabajadores durante años y lo pone todo en la gestión de unos pocos para el beneficio privado y además lo explica diciendo que no es ningún problema porque la titularidad sigue siendo pública.
Tiene mucha gracia. Porque doña Esperanza Aguirre no puede desconocer que en función de los objetivos se hacen las gestiones. Si lo que prima es el beneficio privado, la gestión es una, y si el objetivo es el beneficio social, es decir dar unas prestaciones de calidad a los ciudadanos, el sistema de gestión es otro. Y todo eso lo pone en manos del sector privado y lo pone con el discurso de la libertad. Ese discurso es el que hay que cuestionar. Nosotros siempre hemos apostado por el estado de las autonomías pero, a día de hoy, sinceramente, sería mejor que hubiera un sistema centralizado en sanidad y educación.

NT. Lo último que se ha conocido es la intención del alcalde de privatizar el sistema de alumbrado de la capital.

Ángel Pérez. Se privatiza todo con el discurso de que no puede haber un ejército de funcionarios. Y es que la privatización tiene una filosofía. La privatización surge con el discurso de la competitividad. Para ser más competitivos hay que producir más. ¿Cómo se consigue eso? Pues fracturando el propio movimiento obrero.
En lugar de tener a ciudadanos que trabajan ocho horas al día, que tienen unos horarios regulados por convenio, que tienen derechos, que tienen una serie de días de vacaciones y que tienen una serie de derechos laborales conquistados durante mucho tiempo por el movimiento obrero pues se contrata a gente sin ningún tipo de derecho sindical, ni laboral ni social, que trabaja más horas, que cobra menos y que además se hace todo legalmente porque todas las leyes se han ido flexibilizando para que ese mercado tan flexible sea posible. Al final, ¿en qué nos hemos convertido?
El paso previo a toda la política de privatización fue el paso de descomponer y fracturar el movimiento obrero, la capacidad contractual de los trabajadores, la capacidad colectiva. Con el discurso de la libertad, sencillamente se está vendiendo la inseguridad en el empleo y un modelo de economía que además no tiene nada que ver con la economía productiva, que necesita empleo estable, entre otras cosas porque la economía productiva se basa en un consumo asegurado. Si no hay capacidad de consumo por parte de la gente, porque dentro de tres meses no saben si van a trabajar o no y por lo tanto no me compro ni una nevera, pues difícilmente seré ayuda para que se fabriquen neveras.

NT. A casi tres años de las próximas elecciones municipales, usted propone una “coalición de izquierdas” para desalojar del poder al PP. ¿No se contradice esto con la oposición que está llevando a cabo en estos momentos el líder se formación, Gaspar Llamazares?

Ángel Pérez. No me refiero a una coalición. Lo que planteo es que es necesario recuperar la ilusión de la izquierda. Devolver a la gente la percepción de que es posible un cambio.
Lo que planteo al PSOE a las dos almas que tiene porque todas las organizaciones tenemos dos almas, hay una que piensa que IU es el impedimento para su mayoría absoluta y hay otra que piensa que IU es al fuerza necesaria para que la izquierda avance- es que a la derecha la tiene que derrotar la izquierda, no el PSOE, sino el conjunto de la izquierda, sabiendo lo que cada uno aportamos.
Nosotros tenemos 5 concejales y no voy a querer ser como el que tiene 20. Ahora, en Madrid es necesario que entre todos tengamos 30 para ganar. Esto es lo que yo pido que el PSOE entienda.
Generar esa ilusión es decir a los ciudadanos que la izquierda se ponga de acuerdo en una serie de políticas básicas, en vivienda, en políticas fiscales, en equipamientos, en políticas de mayores, asistenciales y que digamos también en lo que estamos en desacuerdo. Eso lo podríamos discutir y podríamos decir a la gente: en estas cosas estamos de acuerdo y, por lo tanto, si ganara la izquierda, con coalición o sin coalición, con gobierno o sin gobierno, estas políticas se podían llevar adelante.

NT. ¿Cree que el PSOE está receptivo?

Ángel Pérez. No, no, esto es lo que yo digo. No sé lo que dice el PSOE. Yo no les oigo. Por lo menos a mi no me dicen nada.
Lo que le digo al PSOE es que tres meses antes de las elecciones no vengan a hablar de la unidad de la izquierda porque tres meses antes somos adversarios, nos disputamos la misma base social. Porque quien vota al PSOE puede votar a IU y quien vota a IU puede votar al PSOE. Ni uno ni otro tiene electorado fijo. Y yo sé que para IU no son muy buenos tiempos, pero creemos que somos una parte de la conciencia, del discurso y de la movilización de la izquierda.
Hay una parte de la izquierda en España que no va a votar al PSOE. No sé si es mucha o es poca, pero no le va a votar, va a votar a IU, porque es una parte que piensa que hay cosas que no cambian, gobierne el PSOE o el PP, y que hay cosas que cambiar desde su raíz. Como por ejemplo, el discurso sobre el empleo, sobre la vivienda, sobre política fiscal, sobre lo público o lo privado. Por lo tanto, hace falta una fuerza como IU. Y si IU desapareciera pues no sería una tragedia personal para mi o para ningún otro miembro de la federación, sería una tragedia en términos democráticos porque desaparecería una parte de la conciencia de la izquierda que tiene esa forma de entender las cosas.
Lo que tiene que entender el PSOE es que IU es una parte de la izquierda como nosotros reconocemos que el PSOE es la mayoría de la izquierda, y que es posible hacer una propuesta a los ciudadanos, que se puede derrotar a esa derecha que lleva gobernando en Madrid muchos años. Eso es posible hacerlo pero no con trucos ni con trampas.
Los medios de comunicación culpabilizan a IU de que no quiere la unidad. No es verdad y lo estoy diciendo tres años antes de los comicios. Estamos hablando de la necesidad de un gobierno de izquierdas, que ese es el problema real, sustituir a la derecha, quitar a la derecha y volver a la izquierda, pero no porque la derecha se equivoque en sus políticas. A la derecha hay que quitarla incluso cuando acierta en su política. La política de derecha es lo que hay que combatir. No que el Señor Gallardón se equivoque en su política. Lo que estoy esperando es que la haga y que la sociedad entienda que el PP es peor cuando acierta en su política que cuando se equivoca.

NT. ¿Facilitaría las cosas el hecho de que Gallardón no se presentará en 2011?

Ángel Pérez. Estoy seguro de que Gallardón tiene un voto personal que se debe a él. Gallardón es una persona inteligente y valiente. Cuando dice que va a hacer tantos kilómetros de metro, lo hace; cuando dice que va a enterrar la M-30 se entierra. Que es un político valiente lo es, que es una persona preparada, lo es, pero es tan de derechas como los Reyes Católicos, tan de derechas como Esperanza Aguirre. Lo que pasa es que se fabrican las imágenes.
Hay diarios que dicen: ‘Gallardón contra Esperanza Aguirre por la privatización del Canal’, pero el que quiere privatizarlo es él. Nos hacen trampas todos los días. Entre otras cosas porque aquí nadie es independiente. Esto de pensar que aquí no hay nadie independiente excepto los jueces y los medios de comunicación No me hagan reír. Lo que pasa que uno llega a un momento que no se las quiere tragar y no me las trago porque no me da la gana. No me parece ético.
Gallardón es un hombre inteligente y en la medida en que es la persona a la que yo me confrontado en nombre de IU y además ha ganado, pues, lo que no puedo decir es que es un impresentable o que no sabe hacer las cosas.

NT. En Madrid, a la crisis del sector de la construcción se añade la dificultad de los madrileños a acceder a una vivienda. ¿Cuál es su análisis al respecto y sus propuestas?

Ángel Pérez. La construcción es lo que ha tirado la economía en Madrid y en el resto de España, donde se han llegado a construir 700.000 viviendas al año, más que Alemania y Francia juntas. Pero no se ha tratado de construir vivienda para ser ocupada sino como un valor de inversión; en lugar de meter el dinero en la bolsa, los pequeños ahorradores, con buen criterio por otra parte, invertían en valores que les iban a dar una rentabilidad a medio y a largo plazo.

Así, una vez que se ha construido, hay mucha vivienda vacía, 300.000 en Madrid. En los nuevos PAU hay suelo calificado para construir, ¿se va a construir?, no. Nunca se ha hecho. En los 14 años de licencia de los PAU se han construido 37.000 viviendas, en suelo calificado para 250.000. Lo que quiere decir esto es que los grandes tenedores de suelo son siempre los mismos y lo que hacen es especular con esa tenencia del suelo, retrasarla o no y ponerla en el mercado en función de la regulación del precio de la vivienda.

¿Qué estos sectores privados van a construir nueva vivienda? Ninguna. Quién debería construir ahora la vivienda es la comunidad pública, por eso hay una empresa municipal de la vivienda. ¿Lo va a hacer? Pues tampoco. ¿Por qué? Porque no tienen dinero. Para eso debería servir el sector público, y no como dice el presidente de la patronal (en alusión a Díaz Ferrán) para intervenir y sacarles de sus problemas a los que se han estado llevando beneficios inmorales.

En Madrid, en el suelo que tiene el ayuntamiento en los PAU entre 2 o 3 millones de metros cuadrados- está comprobado que si se construye directamente un piso de 70 metros no pasa del valor de 55.000 euros. Precio real de coste. ¿Por qué no se hace? Porque hay una serie de intermediarios que tienen una serie de beneficios, que son los que se han forrado y ahora vienen y dicen que intervengan las arcas públicas para sacarles de su desastre. Es la ‘película’ de EE UU: 700.000 millones para salvar la cara de los sinvergüenzas que se han estado llevando millones de dólares en salarios y que además han decidido la guerra y la paz en el mundo.

NT. ¿Cuáles son las principales quejas que usted recibe de los madrileños?

Ángel Pérez. El problema es que los ciudadanos no se quejan suficientemente y cuando lo hacen es de manera aislada y desorganizada. En España tenemos una cultura en la que pesa todavía la dictadura. El problema de la dictadura de Franco no era Franco sino los ‘franquitos’ que dejó. Y creo que todavía enemos un exceso de miedo a los poderes, no nos fiamos. Normalmente, las reivindicaciones son de carácter individual. La gente se indigna cuando va a una dependencia oficial y la tienen esperando dos horas, pero al día siguiente se le olvida. La gente se indigna cuando va a un hospital de urgencias y se tira toda la tarde y además nadie le da explicaciones. Pero se indigna ese día, a la semana siguiente no se quiere ni acordar.

En general, creo que la gente en Madrid de lo que se queja es de la falta de calidad de vida. En una ciudad que con tres millones doscientos mil habitantes y un alcalde que parece que inventó la pólvora, lo cierto y lo real es que no puede competir en nivel de equipamientos y en calidad de vida con los pueblos de alrededor. Y Madrid ciudad es el cogollo, es decir, la Plaza de Cibeles donde está el alcalde -porque el ayuntamiento sigue aquí- y en torno ahí se hace todo. La vida cultural son las noches blancas, que es que, ese día, el señor alcalde sale al balcón y nos permite que salgamos esa noche. Pero no hay una política municipal de cultura. La política cultural es contratar a Nacho Cano, o la filarmónica de no sé qué sitio.

Y la política deportiva es exactamente lo mismo. Estamos en una ciudad donde los polideportivos cierran los fines de semana. Todo esto es tal y como no lo cuenta el alcalde, diciendo que estamos en la mejor ciudad del mundo. Ahora, te vas a San Fermín y ves lo que ves, te vas al barrio de San Cristóbal de los Ángeles y ves lo que ves, te vas a Orcasur y ves la plaza donde no se limpia y hay un centro comercial que huele a orín desde diez metros antes de llegar a la acera. Hay núcleos de verdadero abandono. Por no hablar de otros ejemplos. Ahora, eso sí, el centro de Madrid, en el Madrid de las artes de la cultura, el conservatorio, todo eso pero ¿para cuántos? ¿Para 100.000 o 200.000? Yo creo que Gallardón es un magnífico alcalde para una inmensa minoría y no para la mayoría.

NT. Sí, pero tiene un respaldo electoral muy significativo.

Ángel Pérez. Si, lo tiene porque el mundo camina por donde camina. Creo que la izquierda ha tenido poca capacidad de alternativa todavía y en Madrid, se ha cumplido el viejo axioma de siempre, la derecha se endeuda y la izquierda se encarga de pagar. Debería ser justamente lo contrario, la izquierda debería ser más desprendida en esto de la deuda pública y si el señor Gallardón es capaz de endeudarse seis mil millones de euros con los bancos -que digo yo que algo recibirán a cambio- pues también se podrían endeudar tres mil millones para hacer todos los equipamientos que hacen falta en Madrid, pero para eso no se endeudan. Con todo y con eso, si algún día el señor Gallardón pierde el poder en Madrid -espero que sea pronto- llegará la izquierda y estará preocupadísima en pagar esa deuda a los bancos y entonces restringirá todavía más el gasto. Creo que la izquierda que sustituya el señor Gallardón tiene que ser tan valiente como él haciendo otro tipo de gasto.

NT. ¿Qué le parece la polémica surgida en torno a Caja Madrid?

Ángel Pérez. Caja Madrid tiene unos estatutos y ese es un tema que tienen que discutir los señores de Caja Madrid. A mí, el hecho de que haya poderes políticos que quieran determinar el futuro de las cajas como puede ser el caso de Esperanza Aguirre por su afición por privatizar me da bastante miedo. Además, ella no lo diría así, sino que hablaría de despolitizar las cajas, lo que me preocupa más todavía, porque caja Madrid sigue siendo una entidad que tiene que tener una cierta relación social o razón social y en ese sentido son entidades que hay que proteger contra políticos desaprensivos partidarios de la destrucción de todo lo público.


FINANCIACIÓN LOCAL

NT. Usted también ha hecho una serie de propuestas para mejorar la financiación en Madrid. ¿Cuáles son sus planteamientos de debate?

Ángel Pérez. Desde hace cuatro años se ha puesto de moda en España (no lo digo como una frivolidad) discutir el modelo de las autonomías, con el Plan Ibarretxe, luego el Estatut, etc., que ha generado un debate en el que lo que se descentraliza es más democrático. Y no es así por definición. Es lógico que lo que está descentralizado esté más cerca de la gente con medidas de control y de participación, pero si no existen esas medidas no lo es.

Somos partidarios de la segunda descentralización en los ayuntamientos porque es verdad que es la administración más cercana a la gente pero hay que reorganizar las competencias, porque, por ejemplo, en políticas que son competencia de la comunidad el ayuntamiento se gasta unos 500 millones de euros todos los años, y recibe 100 del gobierno regional. El ayuntamiento está perdiendo 400 millones de euros pagando políticas que no son competencia suya. Aquí hay un primer elemento de financiación. El segundo es la capitalidad. La M-30 -pese a lo que dice el señor Solbes (en alusión al ministro de Economía)- no es una carretera de circunvalación de Madrid, es un distribuidor, y forma parte del modelo de transportes nacional. La M-30 no debería haber sido una obra que el señor Gallardón hiciera por su cuenta y riesgo a costa de los madrileños.

NT. Respecto a Solbes, también ha llegado a decir que los que tendrían que pagar las obras de la M-30 son los que han votado al PP

Ángel Pérez. Sí, pero el problema es que lo estamos pagando entre todos. Solbes debería ser más realista. A Solbes yo le diría que Madrid debería ser tratada como una ciudad española, como Zaragoza y la Expo, o Barcelona y las Olimpiadas.


LEY DE CAPITALIDAD

NT. Esperanza Aguirre también critica que Zapatero no invierte lo suficiente en Madrid.

Ángel Pérez. En eso estoy de acuerdo, pero cuando gobernaba el PP también. Hay políticas que no cambian gobierne quien gobierne. Por eso estoy en Izquierda Unida, porque estoy convencido de que hay cosas que no cambian gobierne uno o gobierne otro. Los elementos radicales de cada política. La política de vivienda no cambia. Cambia de talante. Pero la política sobre la propiedad de suelo no cambia. Entonces, en el tema de la M-30 o en el tema de Prado- Recoletos, donde Gallardón se mete en un eje importantísimo para Madrid, nosotros estamos de acuerdo porque gana en espacio para lo público y para la vida social y el eje museístico. Pero, ¿de quién es el Reina Sofía?; ¿de quién el hotel Ritz?; ¿de quien el Hotel Palace?; ¿de quiénes son las Cortes, el Ministerio de Agricultura y el cuartel general del Ejército? ¿Y toda esta juega quién la paga? Nosotros.

Hay un gasto de capitalidad. ¿Cuánto suelo ocupan los ministerios? ¿Cuántos impuestos pagan? La ley de capitalidad salió hace tres años sin financiación. Lo único que hizo es lo que sabíamos ya todos hace muchos años, que Madrid es la capital del Estado, y lo aprobaron todos los Grupos menos el de IU. Todos, nacionalistas, todos estaban encantados de que Madrid fuera la capital, pero ni un duro. Y el señor Gallardón y el PSOE pactaron la Ley de Capitalidad y estuvieron de acuerdo CiU, PNV, todo el mundo.

A esto hay que añadir otro elemento de financiación. El IVA y el IRPF están repercutiendo en Madrid en torno al 1,6% y duplicar simplemente eso significaría más de 200 millones. El consumo sobre bebidas alcohólicas, energía, eso representa también otra parte; y luego hay un elemento muy importante en Madrid que es el IBI, que es el impuesto más importante que se recauda. ¿Hay que subir el IBI? No, hay que modularlo. Esto significa que las rentas catastrales de 60 a 70 mil euros paguen los mínimos y que pudieran estar en cierto modo subvencionadas o bonificadas. El problema está en que las rentas más altas, las grandes superficies, las viviendas de super lujo pagan lo mismo en porcentaje al que tiene una renta catastral baja.

No se trata de subir impuestos, sino que se ingrese más pagando menos los que menos tienen (los valores catastrales más bajos) y pagando más los valores catastrales más altos. Modúlese.

Entonces, todo esto, el IBI, la Ley de Capitalidad, la participación del Estado en las grandes obras de Madrid en las que tiene que ver, la transferencia de recursos y la aclaración de competencias entre comunidad y ayuntamientos. Pero en esto Gallardón no dice absolutamente nada, excepto quejarse cuando se pone de moda un debate en un diario. Solbes dice no sé qué y él sale y dice ‘yo quiero más dinero’. Más dinero no. ¿Qué va a hacer ahora? Llorar el dinero que la falta de la ley de capitalidad que no reivindicó sino que pactó con el PSOE?


CRISIS EN IU

NT. Cambiando de asunto y ya para terminar, háblenos de la Asamblea que IU celebrará en noviembre. ¿Cómo se define la corriente llamada ‘tercera vía’ en la que usted se ha posicionado?

Ángel Pérez. La ‘tercera vía, la ‘Nacional II’. Bueno, es una forma de entender IU, la versión original de IU que nació hace 22 años como una fuerza política. Entonces no quisimos hacer un partido político porque un partido se define ideológicamente. IU no debe definirse ideológicamente sino que tiene que ser un frente político donde quepa todo el que sea de izquierdas y nos pongamos de acuerdo en el programa. Por eso siempre hemos dicho tiene que ser muy transversal, incluso para los que somos militantes del PCE.

Una cosa es coincidir en los grandes análisis, pero en IU hay libertarios, troskistas, comunistas ortodoxos, socialdemócratas, socialistas, está gente del movimiento feminista, ecosocialista, jóvenes; todo eso no se puede definir ideológicamente. Hagamos un frente político y demos respuesta a los problemas reales de la gente. Cuáles son los problemas reales del país, como el empleo, y las cuestiones sociales.

En IU nos enfrentamos a un debate en el que hay un sector que, como consecuencia quizá de una falta de perfil propio durante los últimos años -como muy ligada al PSOE, hemos aparecido así, aunque no creo que no haya sido así-, quiere definir mucho, como decir ‘soy republicano’. Pero a mi no me define la república me define ser de izquierdas. Para que una persona vote a Izquierda Unida yo no le pido que sea republicana.

Además de esto, hay otra parte que, debido al descenso continuado de IU, cree que hay que cambiar la naturaleza del proyecto y hacer una fuerza política de otro corte: radical, ecosocialista, mientras nosotros creemos que debemos ubicarnos en los sectores sociales que nos son propios.

Tampoco somos un proyecto que vaya a variar su eje central de ese eje del conflicto social. No es que seamos verdes o dejemos de serlo, claro que lo somos, y estamos de acuerdo con gran parte del planteamiento ecosocialista. Lo que decimos es que la gente que quema el Amazonas no lo hacen porque sean malvados sino porque tiene intereses económicos, ese es el conflicto de fondo.

Lo que tenemos que hacer en IU es ponernos todos de acuerdo, porque nadie puede ganar la Asamblea y nadie puede perderla. No es el momento para sacar los sables, ni para sacar las afrentas, ni para poner encima de la mesa las heridas. Porque esta es una oferta política donde los dirigentes llevamos ya muchos años, nos conocemos todos, todos hemos pactado con todos y a veces lo hemos hecho, no de forma natural, sino de manera conspirativa. Si nos recluimos en las ‘corrientes’, que generan sus propias disciplinas, y estar en contra de lo que ha dicho no sé quien porque lo ha dicho no sé quien pues arruina la pluralidad de la formación.

Ángel Pérez: "Gallardón es tan de derechas como los Reyes Católicos"
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