domingo. 16.06.2024

Mas 'avisa' a Zapatero de que CiU puede dejar que se hunda

El apoyo del presidente del Gobierno a la sentencia del Constitucional sobre el Estatut no ha gustado en las filas nacionalistas catalanas. Por eso, el líder de CiU le ha advertido que las dificultades que ha tenido para recabar apoyos parlamentarios a sus últimos paquetes de medidas serán una simple anécdota en comparación con las que podrían venírsele encima. Como en el dicho, "quien avisa no es traidor".
NUEVATRIBUNA.ES - 2.7.2010

La advertencia de Artur Mas ha ido dirigida tanto al PSOE como al PP, aunque por razones obvias son los socialistas quien en estos momentos más tendrían que perder ante una retirada del apoyo de CiU. El líder de esta fuerza política les ha avisado de que no podrán contar con ella para la gobernabilidad de España si ambos partidos consideran que la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) sobre el Estatut pone fin al proceso de descentralización autonómica emprendido en 1978.

Luego, Mas ha arremetido contra el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que ayer expresó su satisfacción por el fallo del TC del que dijo que "garantiza" el máximo autogobierno de Cataluña, mostrándose dispuesto a adoptar iniciativas que permitan reforzar el desarrollo del Estatut. Son, según Mas, "manifestaciones claramente impropias de un presidente del Gobierno que votó en las Cortes el Estatut", ya que "le parece bien una sentencia que altera y en parte desnaturaliza" el texto que él mismo apoyó.

A su juicio, la reacción de Rodríguez Zapatero a la sentencia transmite algo de "frivolidad" e incluso "un punto de cinismo", sobre todo cuando pidió calma a los partidos catalanes en su respuesta al TC. Mas ha avisado a Rodríguez Zapatero de que sea "extremadamente prudente", "mida muy bien sus palabras" y sea muy consciente de su "extrema debilidad", porque CiU, que ya le salvó la cabeza cuando permitió la aprobación de su duro plan de ajuste, podría forzar en cualquier momento la caída del Gobierno: "Que conste que esto no es una amenaza, es una advertencia", ha remachado entre las sonrisas de los asistentes a su rueda de prensa.

De hecho, CiU ha facilitado con su abstención la aprobación tanto del ajuste como de la reforma laboral, a pesar de que su portavoz parlamentario, Josep Antoni Duran i Lleida, la calificó de "churro". Pero en la cartera del Gobierno hay todavía algunos proyectos de calado para los que necesitará de todas las ayudas a su alcance si quiere que prosperen en su trámite parlamentario. Están pendientes la reforma de las pensiones, actualmente sobre la mesa de la Comisión del Pacto de Toledo y que el Ejecutivo espera haber consensuado en dos o tres meses, y los Presupuestos Generales del Estado para el 2011. En el debate sobre las medidas de ajuste, CiU anunció que no los apoyaría y reclamó elecciones anticipadas. Pero aún falta mucho para que llegue el momento de votarlos. El Gobierno tiene tiempo de negociar tanto con esta fuerza política como con el PNV.

De momento, y aprovechando esa "debilidad" de Zapatero, CiU ha ido elevando el tono de sus mensajes al presidente. Hoy Mas le ha llamado "frívolo" y algo "cínico". Hace un mes Duran dijo que era un "cadáver político". ¿Qué será lo próximo?

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