martes 16.07.2019
CONVERSACIONES ENTRE LA MáQUINA FERROVIARIA Y LA SALA QUE YA HAN SIDO TRANSCRITAS.

El maquinista dijo que se quería "morir"

El maquinista Francisco José G.A. permanece en el hospital Clínico bajo custodia policial, a la espera de prestar su testimonio, una vez que el juez que lleva el caso, el titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Santiago de Compostela, ha ordenado a la Policía Judicial tomarle declaración como imputado.

El maquinista del tren Alvia que este miércoles se accidentó en Santiago dijo que se quería "morir", una vez que fue consciente de que el convoy había descarrilado a la altura de una curva ubicada en el lugar de Angrois, según se refleja en conversaciones entre la máquina ferroviaria y la sala que ya han sido transcritas.

"La he jodido", figura en las transcripciones de esas conversaciones que ya han sido incorporadas a las indagaciones sobre las causas del siniestro, según han confirmado a Europa Press fuentes de la investigación.

Estas fuentes han explicado que la comisión judicial aún no ha empezado a oír las dos cajas negras del tren siniestrado, que están bajo custodia policial, ya que se han priorizado las labores de identificación de los 80 fallecidos recuperados.

No obstante, sí se ha podido realizar un primer análisis de las transcripciones de las conversaciones mantenidas entre el tren accidentado y la sala, que forma parte del material que se ha facilitado, junto con imágenes de al menos dos cámaras de vídeo, una de ellas ubicada a la salida del túnel.

En esas conversaciones, el maquinista también reconoce, tras descarrilar, que alcanzaba una velocidad de 190 kilómetros por hora. No obstante, esa zona estaría limitada a 80 kilómetros por hora.  

El maquinista Francisco José G.A. permanece en el hospital Clínico bajo custodia policial, a la espera de prestar su testimonio, una vez que el juez que lleva el caso, el titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Santiago de Compostela, ha ordenado a la Policía Judicial tomarle declaración como imputado.

El jefe Superior de Policía de Galicia, Jaime Iglesias ha explicado que se ha producido su "detención policial" y que aún no ha prestado "ningún tipo de declaración", pero "puede hacerlo en cualquier momento" y cuentan con que sea a "la mayor brevedad si su situación médica lo permite".

El jefe superior de la Policía ha indicado que el maquinista pasará a disposición judicial dentro del plazo de 72 horas y con las "garantías procesales" oportunas. Asimismo, ha afirmado que la caja negra del tren Alvia aún no ha sido abierta y que está en custodia policial pendiente de ser analizada "bajo tutela judicial".

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