sábado 18/9/21
CORRUPCIÓN POLÍTICA

Dimiten los militantes de poco rango imputados por corrupción pero no los altos cargos

Los partidos políticos están obligando a dimitir a sus representantes de poco rango cuando son imputados por delitos relacionados con la corrupción, pero no proceden de la misma forma cuando los afectados son sus altos cargos, a los que 'salvan' y blindan en sus escaños alegando presunción de inocencia.

Así queda reflejado según datos recopilados por Europa Press. Entre los altos cargos que no han dimitido tras ser imputados esta el caso del exministro socialista José Blanco, los diputados de CiU Oriol Pujol y Xavier Crespo, el parlamentario del PSC Daniel Fernández o el diputado de IU en Asturias Ángel González, quienes durante el último trimestre han tenido que hacer frente a diferentes casos relacionados con la corrupción, pero se han negado a abandonar sus escaños respaldados por sus partidos. Estos se suman a los nueve diputados del PP en el Parlamento valenciano que siguen en sus puestos pese a estar inmersos en procesos judiciales.

Y mientras estos altos cargos mantienen su actividad política, durante los tres primeros meses de 2013 han dimitido más de una docena de militantes de bajo rango de todos los partidos políticos imputados en asuntos relacionados con la corrupción. Entre ellos se encuentran alcaldes como el de Sabadell, Manuel Bustos (PSC), o el de San Hilari, Robert Fauria (CiU), que renunció esta misma semana; o concejales como el 'popular' Albino Vázquez Aldrey (Santiago de Compostela) o el socialista catalán Antonio Rodríguez (Tarragona).

Entre los 'protegidos' por sus formaciones, el caso más avanzado es el del exministro y ex número dos del PSOE José Blanco. El fiscal pidió al Tribunal Supremo que requiriera del Congreso el suplicatorio necesario para poder juzgarle por tráfico de influencias, pese a lo que Blanco anunció que sólo dimitirá si se abre juicio oral contra él.

En la misma situación se encuentra el que fuera 'número dos' de CiU Oriol Pujol, que tras ser imputado este mismo mes por la trama catalana de las ITV dejó la Secretaría General de CDC pero anunció su intención de mantener el escaño y continuar como militante convergente. También sigue como diputado de CiU en el Parlament Xavier Crespo, imputado por su presunta relación con la mafia rusa cuando era alcalde de Lloret.

Además, el pasado día 15 fue imputado el socialista catalán Daniel Fernández por un presunto delito de tráfico de influencias ausado de colocar a una ex alto cargo del Gobierno del tripartito en el Ayuntamiento de Montcada i Reixac (Barcelona). Fernández dimitió como secretario de Organización del PSC pero también mantiene el escaño en el Parlament.

El último caso que ha salido a la luz es el del diputado asturiano de IU Ángel González, que mantiene el asiento con apoyo de su formación pese a haber sido imputado en relación con unos contratos efectuados en 2010 cuando era viceconsejero de Bienestar Social.

Sin embargo, esta situación no es nueva y todos estos casos, destapados durante el último trimestre, se suman a los ya existentes. Varios parlamentos autonómicos albergan desde hace meses a imputados que mantienen el puesto.

El caso más llamativo es el del Parlamento valenciano, en el que hasta nueve diputados del PP mantienen su escaño pese a estar inmersos en diversas causas judiciales. También hay parlamentarios autonómicos imputados en las asambleas de Canarias, Baleares, La Rioja, Murcia, Andalucía o Madrid, que siguen en sus puestos apoyados por sus respectivos partidos.

MÁS DE 350 IMPUTADOS EN TODA ESPAÑA

El año 2013 comenzó con nuevas imputaciones sobre sonoros casos de corrupción como los negocios de Iñaki Urdangarín y el caso Nóos o los papeles de Bárcenas y la supuesta contabilidad B del Partido Popular; y su primer trimestre ha terminado con el nuevo impulso judicial al caso de los ERE en Andalucía, que ha concluido con una veintena de imputaciones y varios de sus implicados con órdenes de prisión.

Pero además, ha habido otros casos que se han saldado con casi medio centenar de políticos imputados durante los tres primeros mese del año, que se suman a los más de 300 con los que terminó 2012, según los datos recopilados por Europa Press.

Muchos de estos casos sí han costado el cargo a sus protagonistas, como el del ya dimitido alcalde de Sabadell Manuel Bustos por la investigación sobre corrupción urbanística en el municipio o el que era concejal de la localidad Ricard Estrada.

También han dimitido otros cargos públicos como el concejal de Tarragona Antonio Rodríguez (PSC), el condenado alcalde de Valverde (El Hierro) y diputado canario Agustín Padrón (PP) o el concejal de Fistas de Sant Antoni (Ibiza) José Costa (PP), imputado en dos conflictos laborales.

Otra de las grandes causas abiertas este año ha sido la Operación Manga, que derivó en la detención de nueve personas en Santiago de Compostela, Cataluña y Asturias y tuvo como consecuencia dimisiones como la del concejal de Seguridad de Santiago de Compostela Albino Vázquez Aldrey (PP) o el alcalde de Sant Hilari Sacalm (Girona) Robert Fauria i Danés (CiU).

También el concejal de Figueras Manuel Toro (CiU) renunció a sus competencias de primer teniente de alcalde y responsable de la Concejalía de Hacienda, aunque sigue de concejal raso; y dejó el puesto el secretario de Organización de ERC Josep Carrapiço, tras haber sido llamado a declarar en el marco de esta 'caso Manga'.

Otro de los casos más importantes desde que comenzó el año es la supuesta red de espionaje político destapada al hacerse público el almuerzo que mantuvieron la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho, con la exnovia de Jordi Pujol Ferrusola Victoria Álvarez, protagonizada por la agencia de detectives Método 3.

El primero en dimitir por este caso fue el director general de Servicios Penitenciarios de la Generalitat, Xavier Martorell, a quien se le atribuye haber encargado un informe a la agencia de detectives. Martorell renunció a su puesto como presidente de CDC de Sant Cugat del Vallès (Barcelona), aunque mantiene su cargo en la administración catalana.

Esta práctica es habitual entre algunos políticos relacionados con investigaciones judiciales, que renuncian a alguno de sus cargos políticos pero mantienen el escaño. Es el caso del que era teniente alcalde de Lloret de Mar (Girona), Josep Valles, que renunció a este cargo y a seguir ejerciendo la Portavocía municipal de CiU, aunque mantiene el acta de concejal.

También hay otros que se niegan a abandonar sus cargos pese a haber sido imputados, como la alcaldesa de Carcaixent (Valencia), Lola Botella; el alcalde de O Carbaliño (Orense), Argimiro Marnotes; la concejala del Ayuntamiento de Orense Marga Martín o la concejala de Cultura de Ceuta Simy Chocrón.

Otro de los casos que se ha cobrado varias víctimas políticas ha sido la tragedia del Madrid Arena. El primero en dimitir fue el vicealcalde del Ayuntamiento de Madrid, Miguel Ángel Villanueva, aunque no ha sido imputado. Más tarde abandonó el cargo al ser imputado el exdelegado de Medio Ambiente y Movilidad Antonio de Guindos, y ha perdido competencias (aunque no ha dimitido ni ha sido destituida) la exconcejal de Seguridad Fátima Núñez.

El último en renunciar a un puesto ha sido el valenciano Carlos Fabra, que ha dimitido como presidente de la sociedad promotora del aeropuerto de Castellón (Aerocas). El expresidente de la Diputación de Castellón y expresidente del PP de la provincia ha dado este paso después de que el juzgado decretase la apertura de juicio oral contra él por un presunto delito continuado de tráfico de influencias, un delito continuado de cohecho y cuatro contra la Hacienda Pública.

Dimiten los militantes de poco rango imputados por corrupción pero no los altos cargos
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