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NUEVATRIBUNA.ES / AGENCIAS - 28.11.2010

Este hecho se produce después del parón técnico anunciado por la banda terrorista ETA el pasado 5 de septiembre y viene a confirmar las sospechas de las Fuerzas de Seguridad, de que aunque la banda anunciaba el cese de acciones armadas iba a seguir proveyéndose de recursos para financiarse mediante la extorsión, como ha hecho en treguas anteriores, en las que, aunque cesaba los atentados, no hizo lo mismo con las cartas del mal llamado "impuesto revolucionario". Así lo afirmaba recientemente el presidente de la Confederación de Empresarios de Navarra (CEN), José Antonio Sarría, quien dejaba claro que para los empresarios navarros "no había cambiado nada" porque, a pesar del anuncio de ETA, en septiembre habían "recibido alguna carta nueva y alguna carta de repetición".

En esta ocasión, con la remesa de octubre, la banda da la impresión de querer incrementar la recaudación, porque en tan sólo unos días, han llegado aproximadamente un centenar de cartas a los empresarios vizcaínos y con unas exigencias aumentadas ya que hay misivas en las que se ha llegado a pedir hasta 800.000 euros (133 millones de las antiguas pesetas).

También hay otras cartas con peticiones por debajo de los 100.000 euros y algunas con la exigencia de 400.000 euros, aunque la banda ya había llegado a esta última cifra en remesas de extorsión enviadas en a lo largo de este año, en abril y mayo y agosto. Pero ahora hasta duplica sus peticiones.

Sin embargo, fuentes de la lucha antiterrorista explicaron que existe una desproporción entre las exigencias de los terroristas con la capacidad económica de las empresas, como si no tuvieran datos reales o fiables de las sociedades o los empresarios a los que pretenden extorsionar. Así, elevan sus demandas a empresas más pequeñas y a otras que tienen mayor capacidad les hacen peticiones menores.

En cualquier caso, estas misivas, enviadas desde la provincia de Alava, y con un lenguaje muy duro para intimidar a los que las reciben y lograr así que para que paguen, demuestran que la intención de ETA no es la de parar por completo, sino la de seguir proveyéndose de recursos económicos. Algo que se une, según los expertos de la lucha antiterrorista, a la actividad de robo de vehículos que siguen manteniendo en Francia y que no ha cesado desde el anuncio del parón en septiembre.

La banda ha enviado varias remesas de cartas de extorsión a lo largo de este año. En enero reactivaron la petición de fondos a los empresarios, después de llevar casi seis meses inactivos en este asunto --ya que la anterior remesa de cartas se había producido entre mayo y junio de 2009--. Tras esta primera remesa de 2010, llegó otra un mes y medio después. En mayo volvían al ataque pidiendo entre 80.000 y 400.000 euros, en agosto lo volvieron a intentar, en septiembre hubo empresarios navarros que recibieron alguna carta y la última remesa de octubre ha sido masiva.

ETA da una vuelta de tuerca a la extorsión y envía cartas pidiendo 800.000 euros