domingo. 23.06.2024

En una entrevista a Onda Vasca, José Erkoreka ha indicado que su partido "nunca ha dejado de lado" su "máxima aspiración" que es el reconocimiento al País Vasco del derecho a decidir.

"Lo que vamos a hacer es expresar claramente a la opinión pública y también a los poderes del Estado que si los partidos mayoritarios de España son capaces de consensuar una reforma constitucional, nosotros también tenemos nuestro propio paquete de reformas, tenemos nuestra propia idea de lo que sería conveniente retocar o reformar en la Constitución para que fuera más satisfactoria, probablemente aprovecharemos el viaje para hacer ese planteamiento", ha añadido.

Erkoreka ha manifestado que todavía no conocen el texto que presentará el Gobierno, ni a los temas que afectará, pero ha añadido que el PNV presentará sus enmiendas, "las que reflejen los cambios que introduciríamos nosotros en el texto para que tuviéramos una norma fundamental que satisfaga mejor nuestras pretensiones y aspiraciones como nacionalistas vascos que somos".

Erkoreka ha señalado que podrían hacer una "formulación propia específica del PNV", pero van a "recurrir" a la declaración institucional realizada por el Parlamento vasco en 1990 sobre esta materia y, por lo tanto, "jugar con lo que ya en el pasado ha gozado de un consenso mayoritario entre las fuerzas políticas vascas y no operar en clave estrictamente sectaria y partidaria".

A su juicio, esa declaración es la "plataforma sobre la que más seguramente se puede operar para contar con un mayor número de adhesiones y de consenso en Euskadi".

La citada declaración fue aprobada en febrero de 1990 y recogía el derecho de autodeterminación, entendido como la "potestad de los ciudadanos para decidir libre y democráticamente su estatus político, económico, social y cultural, bien dotándose de un marco político propio o compartiendo, en todo o en parte, su soberanía con otros pueblos".

El dirigente nacionalista ha manifestado que es "previsible" que el PSOE y el PP se "opongan rotundamente" a la enmienda. Erkoreka ha señalado que, "a partir de ahí, está claro que, de cara a la legislatura siguiente, hay que operar sobre el presupuesto de que el Estatuto de Gernika empieza a aproximarse a su pleno cumplimiento, aunque todavía no se ha producido".

Erkoreka ha señalado que todavía existen transferencias pendientes que hay que ir "trabajándoselas una a una y con dificultad, casi a sangre y fuego con los poderes centrales del Estado que se resisten como gato panza arriba a hacerlas efectivas".

En este contexto, y cuando "arrecian" voces planteando un cambio en el sistema de reparto de poderes, ha indicado que su partido, -"viendo que el Estatuto de Gernika se aproxima a su horizonte final"-, quiere formular su propia propuesta de reforma y de articulación del autogobierno vasco.

Según ha señalado, en esa perspectiva, se plantea la conveniencia de formular una "iniciativa novedosa que mira a Euskadi, que mira al futuro de Euskadi y que pretende ampliar el autogobierno y hacerlo desde el máximo consenso".

Erkoreka ha indicado que la reforma constitucional, "hasta hoy mismo", era una cuestión "poco menos que tabú, intocable" en los debates políticos. "Sin embargo, ahora, en pleno verano, y con un calendario terriblemente perentorio nos plantea una reforma constitución que tiene que saldarse en dos semanas, y que no es estética", ha asegurado.

Según el dirigente nacionalista, ello pone de manifiesto que "toda la parafernalia" que han venido defendiendo hasta ahora en contra de la reforma constitucional no era "más que una pose irrelevante" porque la reforma es "posible, es viable e incluso se puede llevar a cabo en un tiempo récord si existe el consenso de las fuerzas mayoritarias".

En relación al objetivo de esta reforma de limitar el déficit, ha indicado que esta medida, en el corto plazo, "lo único que teóricamente podría resolver es transmitir una cierta tranquilidad a los mercados y a los máximos responsables de la UE".

A su juicio, es sólo un "efecto psicológico" de transmitir "tranquilidad" a los inversores que adquieren bonos españoles a largo plazo tengan la "certeza" de que el Estado español "no se meterá en el futuro en operaciones de déficit complicadas que dificulten después la devolución de esas inversiones".

"Pero nada más, de modo inmediato, esto problemas no resuelve y lo que si puede en el futuro, depende de cómo se formule, es plantear nuevos problemas, lo que puede hacer es plantearlos en la medida en que puede suponer obligar a las administraciones públicas a renunciar a un instrumento de política económica que puede ser muy útil en momentos de necesidad cuando el ciclo económico está bajo, cuando hay recesión, cuando se producen grandes catástrofes como la de Japón", ha agregado.

En su opinión, una administración pública no tiene que "prescindir" de este instrumento de política económica. Erkoreka cree que es una herramienta de los poderes públicos que es "esencial, importantísima para afrontar las crisis económicas".

El PNV aprovecha la reforma constitucional para ‘colar’ la autodeterminación