sábado. 20.04.2024

Cataluña: gana la movilización ciudadana, pierde Laporta

La participación del 30% en las consultas soberanistas del domingo, aún siendo baja, puede considerarse un éxito si se tiene en cuenta que los resultados carecen de trascendencia legal y tienen sólo un carácter simbólico. Lo que sí indican es que la mayoría de la sociedad catalana no está por el "frentismo" respecto al Estado español que propugna, por ejemplo, el presidente del Barça.
> El 95% de los votos, sí a la independencia
NUEVATRIBUNA.ES - 14.12.2009

El Gobierno ha quitado importancia desde un principio a las consultas soberanistas de Cataluña con el pretexto de que no tienen un carácter vinculante y de que carecen de cualquier efecto conforme a la ley y a la Constitución. El vicepresidente tercero y ministro de Cooperación Territorial, Manuel Chaves, ha destacado este lunes, una vez conocidos los resultados a favor de la independencia, "la participación muy minoritaria" con la que se han saldado las votaciones lo que, en su opinión, demuestra que "la mayoría" de la ciudadanía catalana "se ha mantenido al margen". En declaraciones a RNE, Chaves ha ido un poco más lejos al calificar las consultas de "actos de propaganda política" ante los que el Gobierno no está en absoluto preocupado.

Del otro lado, de la coordinadora que ha organizado las consultas, nos llega sin embargo la opinión del portavoz y alcalde de Arenys de Munt, Carles Mora, que ha calificado la jornada del domingo de "triunfo rotundo del soberanismo" y ha anunciado que la coordinadora llevará hoy mismo a la Mesa del Parlament una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para que la Cámara catalana convoque un referéndum a nivel de Cataluña el 25 de abril. Otro de los líderes de la coordinadora, Uriel Bertran, ha calificado la convocatoria de "heroicidad", teniendo en cuenta los medios de los que han dispuesto los organizadores, y opinó que la participación fue "excepcional", aunque no se alcanzaron sus previsiones del 40%.

La disparidad de criterios es llamativa aunque era de suponer teniendo en cuenta las declaraciones que han precedido a la convocatoria y el ambiente en el que se ha celebrado. Y ante el abismo que separa a estas valoraciones, sólo cabe decir que ni una cosa ni la otra.

El verbo "arrasar" que los soberanistas aplican a los resultados de las consultas parece un poco exagerado si se tiene en cuenta que sólo ha participado el 30% de los ciudadanos llamados a votar en 166 municipios, lo que en números redondos supone unas 200.000 personas. Sin embargo, sí es significativa la movilización que se ha producido este domingo. Pere Nieto lo destaca en su blog en el que se pregunta ¿Quién dice que la gente no se moviliza? y tras recordar que centenares de personas llevan años luchando en nuestro país por los derechos del pueblo saharaui y que decenas de miles se manifestaron el sábado en Madrid por los derechos de los trabajadores, destaca la importancia del 'gesto' de miles de catalanes este 13 de diciembre: I diumenge milers de persones han expressat que volen opinar, que es volen mobilitzar en favor dels drets de la seva nació. I la majoria de la gent ho fa perquè creu que el seu gest és important, perquè creu que és una manera de no callar i de defensar també la dignitat del nostre poble. I tant que no estem tan malament en mobilització social.

Esa movilización ciudadana tiene su origen (y la mayoría de los observadores así lo han constatado) en el clima de tensión que se ha creado con el retraso de la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el recurso que presentó el PP contra el Estatut. La tardanza es consecuencia de las tensiones que a su vez existen en el seno del Tribunal al no haberse llevado a cabo la necesaria renovación de sus miembros, asunto en el que tienen tanta responsabilidad el partido del Gobierno como la principal fuerza de la oposición, según destaca Rafael Almazán: Se ha creado un grave problema y la gran responsabilidad es de los dos partidos mayoritarios que deberían haberse puesto de acuerdo para renovar el Constitucional y hacer que este funcionara con la rapidez que requieren los casos. En el mismo post, rebate además las críticas que el propio PP ha lanzado contra la reacción catalana al problema que los propios 'populares' han contribuido a crear: Tiene gracia que el Partido Popular diga que se está presionando al Constitucional, cosa que es verdad, como si ellos no lo vinieran haciendo desde el primer momento que se aprobó el Estatuto. El simple hecho de denunciar un Estatuto aprobado en el parlamento central y en el catalán, dice mucho de su táctica de jugar el partido de Cataluña fuera de esa comunidad –tratando de enfrentar al resto de España con Cataluña-- y de sus parlamentos representativos.

También encontramos algunas voces críticas contra ciertas exageraciones nacionalistas como la que encarna el presidente del Barça, Joan Laporta, quien lamentaba hace unos días que "Cataluña se está muriendo". Lourdes Muñoz Santamaría hace un llamamiento contra los discurso victimistas y frentistas respecto a España: En comptes de veure tants enemics fora, i trobar totes les solucions a la divisió (separació), cal més autocrítica, apostar més per les nostres potencialitats, i apostar per l’acord d’una Catalunya plena a una Espanya Federal. A la política catalana no calen dirigents de futbol que s’autoproposen com a candidats a líders del país, Catalunya no és un club. Apostaria per :Menys victimisme, més autocrítica i pacte.

Y hay quien, como David Santos Holguín, incluso habla de "peligros" de cara al futuro por el precedente que sientan este tipo de consultas: Es peligrosa esta práctica de realizar referendum ilegales como marketing, porque algún día en lugar de parecernos una niñería, nos daremos cuenta que han montado algunos un referendum ilegal en contra de cualquier derecho civil para perseguir a determinadas posturas o colectivos. ¿Somos conscientes? Esa es la pregunta.



Cataluña: gana la movilización ciudadana, pierde Laporta