viernes. 21.06.2024
NUEVATRIBUNA.ES / AGENCIAS - 26.6.2010

Al día siguiente de que la propuesta apareciera publicada en la prensa, el propio Mariano Rajoy la descartó de plano con el argumento de que él no cree en Zapatero. Este sábado ha vuelto a decirlo en Córdoba, donde ha aurugado una próxima victoria del partido que dirige Arenas en las autonómicas andaluzas. Para el presidente nacional del PP, "el principal problema económico de España tiene nombre y se llama José Luis Rodríguez Zapatero".

Rajoy se ha recreado en las críticas que habitualmente lanza contra el presidente: "la soberbia" que ha demostrado al no hacer "caso a nadie", las "medidas improvisadas y ocurrencias" que nos han llevado a una situación en la que "España está bajo vigilancia" y la "la unanimidad en contra" que ha conseguido con su reforma laboral. Pero, una vez más ha dejado al auditorio con ganas de saber qué es lo que él haría en su lugar.

El líder del PP dice que su partido "no se va a resignar a que haya más de 4,5 millones de compatriotas que no pueden trabajar, ni a que más de un 40 por ciento de los jóvenes de España no encuentren un puesto de trabajo", pero no explica cuáles son las políticas que aplicaría para conseguirlo.

También ha dicho que "hay alternativa a la congelación de las pensiones, pues eran 1.500 millones de euros que se podían quitar de otras partidas, pero lo fácil es darle el estacazo al más débil, mientras que lo difícil es tener el coraje, la valentía y la decisión para hacer reformas, y a eso es a lo que no se atreve Rodríguez Zapatero".

La respuesta le ha llegado del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que ha pedido a Rajoy que diga "algo útil" a la ciudadanía española, en lugar de proponer un cambio de la Constitución Española para acabar con la crisis en un "plis-plas".

Rubalcaba ha participado en la I Convención Municipal de los Socialistas de Mallorca, donde ha reprochado al principal partido de la oposición que "se está sirviendo de la crisis para llegar a la Moncloa" mientras "no hace nada para evitar pringarse", una actitud que considera "profundamente insolidaria". El ministro ha preguntado a Rajoy "si tiene algo más que decir al país", porque después de tres años de legislatura "es hora de que diga algo útil a la ciudadanía y no sólo para si mismo, porque si no, o no tiene propuestas, o no quiere que se sepan, que es lo que creo".

Arenas intenta superar el 'resbalón' mientras Rajoy mantiene ocultas sus recetas