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martes 24/5/22

Alberto Núñez Feijóo, el tecnócrata que rejuveneció al PP gallego

Tiene una obsesión: el escaño 38. Tiene que conseguirlo, y con él la mayoría absoluta, si quiere ser presidente de Galicia.
Nació en 1961 en una aldea de Orense, en Los Peares, y en Orense vivió hasta que se fue a Santiago a estudiar la carrera de Derecho. Encontró trabajo en la Xunta, como funcionario, hasta que le llegó su primer cargo político, Secretario General Técnico de la consejería de Agricultura, Ganadería y Montes. Solo duró tres meses, cuando el consejero de Sanidad José Manuel Romay, conselleiro de Sanidad, le pidió que fuera su Secretario General.

Al ganar Aznar las elecciones del 96 y designar a Romay Ministro de Sanidad, llamó a su hasta entonces colaborador Núñez Feijóo para que se hiciera cargo de la Secretaría General de Asistencia Sanitaria y poco después presidente del Insalud. En Madrid Núñez Feijóo empezó a hacerse un buen nombre en el mundo de la política, consiguió fama de buen gestor, se movía bien en ambientes empresariales y en el mundo de la comunicación y cuando Francisco Alvarez Cascos fue nombrado ministro de Fomento le pidió que se hiciera cargo de Correos y Telégrafos, una entidad pública a la que Núñez Feijóo dio impronta empresarial.

Cuando Esperanza Aguirre fue elegida presidenta de la comunidad madrileña -el PP ya había perdido el gobierno- ofreció a Núñez Feijóo formar parte de su gobierno, pero él prefirió trasladarse a Galicia, donde Fraga afrontaba sus últimos años de gobierno y se iba a proceder a una renovación generacional del partido.

Fraga le nombró Consejero de Política Territorial, Obras Públicas y Vivienda en 2003 y un año más tarde Vicepresidente Primero de la Xunta.

Contra todo pronóstico Fraga decidió ser nuevamente candidato a la presidencia de la Xunta, y ganó mayoritariamente, pero se quedó a un escaño de la absoluta, lo que significó la pérdida del gobierno para el PP.

Se abrió la lucha por la sucesión, con varios candidatos, Barreiro, Cuiña, López Veiga y el propio Feijóo, que ganó finalmente el congreso regional gracias al apoyo de Rajoy y a la provincia de Pontevedra.

Desde entonces, se ha dedicado a cambiar un PP en el que perdieron poder los llamados “barones regionales” con la excepción de Baltar en Orense. Curiosamente es la provincia en la que más se ha debilitado el PP, aunque Baltar ha sido leal con Feijóo en estos años.

Alberto Núñez Feijóo, el tecnócrata que rejuveneció al PP gallego
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