domingo 25/10/20

"Continuar la lucha", el mejor homenaje

Al grito de ”¡Marcelino vive, la lucha sigue!” cientos de personas dieron este sábado el último adiós al fundador de CCOO que fue enterrado en el cementerio civil de la Almudena. La mayoría de los asistentes quisieron recordar que la lucha del movimiento sindical no acaba con la muerte del que muchos consideran padre del sindicalismo moderno sino que continúa para “no doblegarse ante el capital y no dejarse domesticar por los poderosos”, dijo el secretario general del PCE.
> Hasta siempre, Marcelino
NUEVATRIBUNA.ES 30.10.2010

Cientos de personas despidieron este sábado al fundador de Comisiones Obreras, Marcelino Camacho, fallecido en la madrugada del viernes a los 92 años de edad.

El féretro con los restos mortales salió al mediodía de la sede central de CCOO donde se instaló la capilla ardiente por la que el viernes pasaron numerosas personalidades de la vida política y sindical. El último en acudir allí fue Santiago Carrillo para arropar a la viuda, Josefina Samper, encuentro que desató una ovación por parte de los asistentes que abarrotaban el auditorio que lleva el nombre del fallecido, quienes posteriormente se pusieron en pie para entonar la Internacional protagonizando una emotiva escena.

Ya en la calle, el féretro fue despedido entre aplausos por centenares de personas congregadas a la puerta que con el puño en alto gritaron “¡Viva la lucha de la clase obrera!”.

El cortejo fúnebre llegó a la Puerta de Alcalá, el mismo lugar que fue escenario de muchos de sus mítines en los actos conmemorativos del Primero de Mayo y otras reivindicaciones sociales. En un emotivo y multitudinario acto, el féretro fue recibido con gritos de ”¡Marcelino vive, la lucha sigue!” y al son de la Internacional. Al término, el féretro partió hacia el cementerio civil de la Almudena, donde fue enterrado.

Los secretarios generales de CCOO y UGT, José Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, encabezaban la comitiva que también contó con la presencia de Antonio Gutiérrez y José María Fidalgo.

Asimismo, asistieron el coordinador general de IU, Cayo Lara; el rector de la Universidad Complutense de Madrid, Carlos Berzosa; la escritora Almudena Grandes y compañeros del denominado Proceso 1001, por el que Camacho permaneció seis años en prisión, entre ellos Nicolás Sartorius. En representación del Gobierno se encontraba el nuevo ministro de Trabajo, Valeriano Gómez.

”CCOO ES TU GRAN LEGADO A LA SOCIEDAD ESPAÑOLA”

Muchos de los presentes quisieron manifestar que la lucha del movimiento sindical no acaba con la muerte del que muchos consideran el padre del sindicalismo moderno. "Hay que seguir la lucha porque no hemos alcanzado los objetivos. Eso significa no doblegarse ante el capital, no dejarse domesticar por los poderosos", defendió el secretario general del Partido Comunista de España (PCE), José Luis Centella, quien durante su intervención definió a Camacho como un "sindicalista sin dobleces y un comunista de una sola pieza".

El secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, destacó el "legado insuperable" que el histórico sindicalista ha dejado, así como sus "enseñanzas que se deben proyectar hacia el futuro". "CCOO es tu gran legado a la sociedad española democrática", añadió.

Asimismo, Toxo recordó que el "sueño" de Camacho fue un sindicato unitario. "Desafortunadamente, ese sueño no se cumplió", lamentó, quien elogió la decisión de Camacho de dimitir en el Parlamento, demostrando así que "se puede seguir defendiendo los intereses de los trabajadores" desde una organización independiente.

A su juicio, otra de las lecciones de Camacho fue demostrar que "las primeras conquistas se realizan en el centro del trabajo", pero matizó que éstas "no se defienden sólo en la empresa, también se mantienen en la sociedad". "No hay un país que sea libre que no tenga trabajadores en situación decente en sus empresas", defendió.

Al inicio de su intervención, Toxo quiso agradecer las numerosas muestras de dolor expresadas por distintas personalidades ante el fallecimiento de Camacho. Al mencionar las condolencias emitidas desde la Casa Real, el público interrumpió el discurso del líder de CCOO con pitos, tras los cuales Toxo prosiguió agradeciendo el "reconocimiento unánime de toda la sociedad española, sin excepción de ningún tipo".

El acto, que fue presentado por la escritora Almudena Grandes, se cerró con la música de la Internacional, que los asistentes corearon con el puño en alto y hondeando banderas republicanas y del PCE. El escenario estaba presidido por una pancarta con las famosas palabras de Camacho: "Ni nos domaron, ni nos doblaron, ni nos van a domesticar".

"Continuar la lucha", el mejor homenaje
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