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lunes 23/5/22
ENTREVISTA A MIGUEL ÁNGEL CILLEROS | FEDERACIÓN DE SMC-UGT

"Me siento ampliamente respaldado tanto por federaciones como por uniones territoriales de UGT"

Candidato a suceder a Cándido Méndez al frente de UGT, Miguel Ángel Cilleros reconoce errores de gestión en la organización y lamenta la actitud de “algunos compañeros que no han estado a la altura y han dañado nuestras siglas”, señala en esta entrevista. 

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ENTREVISTA A MIGUEL ÁNGEL CILLEROS | FEDERACIÓN DE SERVICIOS PARA LA MOVILIDAD Y EL CONSUMO (SMC-UGT)

Nuevatribuna | ¿Qué le ha llevado a decidir dar este paso? ¿Y cómo ve la correlación de fuerzas después de que uno de sus rivales (Josep María Álvarez) haya constatado que goza de un apoyo del 50% de la organización?

Miguel Ángel Cilleros | Uno no se plantea una decisión como esta, la de liderar la Unión General de Trabajadores, si no es porque se los piden los compañeros. En mi caso así fue: de manera progresiva, varios compañeros y compañeras con distintas responsabilidades dentro de UGT me fueron trasladando su deseo de que presentara mi candidatura a la Secretaría General en el 42º Congreso.

Respecto a la segunda cuestión, los apoyos reales sólo se visualizarán en el 42º Congreso Confederal, cuando voten los 601 delegados acreditados; hasta ese momento, los apoyos hay que relativizarlos. En todo caso, le puedo decir que me siento ampliamente respaldado tanto por federaciones como por uniones territoriales de UGT y, tras recorrer todo el país para trasladar a los compañeros mi visión sobre el sindicato que queremos para el futuro, he podido compartir ilusión y ganas para cambiar las cosas y afrontar una nueva etapa en la Organización. Creo que eso es lo verdaderamente importante. 

En líneas generales, ¿cuáles son los principales objetivos que se plantea en caso de alcanzar la secretaría general de UGT?

Esta tiene que ser una Organización no sólo transparente en su gestión sino abierta a la ciudadanía

El principal objetivo es implementar el cambio de estructura y organizativo que ha sido consensuado por todos los organismos del sindicato: fusión entre federaciones estatales, redefinición del papel de la Uniones territoriales y sectorialización. Este último aspecto, el denominado “modelo sectorial” –que conozco bien porque la federación de Servicios para la Movilidad y el Consumo de UGT, de la que soy secretario general, está organizada conforme a este modelo– nos permitirá reforzar la acción sindical en todas las empresas de cada sector de forma capilar, llegando de manera más eficiente a las medianas y pequeñas empresas y gestionando los recursos sindicales de forma más solidaria. Además, me he tomado como un compromiso personal llevar el Código Ético de UGT a su máxima expresión: esta tiene que ser una Organización no sólo transparente en su gestión sino abierta a la ciudadanía. No debemos temer que se vea la casa por dentro, no tenemos nada que ocultar. Por último, UGT tiene que liderar la recuperación de los espacios que en el ámbito laboral, social y económico les han sido arrebatado a los trabajadores y trabajadoras durante los años de dura crisis.

¿Cuándo usted habla de “rearmar” el sindicato, a qué se refiere?

Debemos ser más ágiles en la toma de decisiones

Bueno, esto enlaza con lo que señalaba anteriormente. Para alcanzar eso objetivos en el plano social y laboral, el movimiento sindical en este país debe adaptarse a un nuevo contexto de cambio para hacer más eficaz y eficiente la lucha sindical y de los trabajadores. Debemos volvernos más proactivos sin renunciar a la capacidad de reacción; debemos ser más ágiles en la toma de decisiones, más beligerantes en distintos frentes, poner el foco en la carga ideológica de nuestros mensajes y, por supuesto, recanalizar una gran parte de nuestros recursos a reforzar nuestra presencia en los centros de trabajo y llegar a aquéllos en los que no estamos presentes.

Por primera vez en UGT hay varios candidatos que se disputarán la secretaría general, entre ellos usted. Uno de sus contrincantes, Josep María Álvarez apuesta por alcanzar un pacto para una candidatura única. ¿Qué opina? ¿Cree que es posible?

Todo es posible, pero lo veo difícil. Llegados a este punto, es importante ser honestos con los discursos, ser coherentes. Yo creo que los tres candidatos compartimos una visión constructiva e ilusionante sobre qué papel debe desempeñar la UGT en las próximas décadas; sin embargo, existen diferencias de matiz y, en algún caso, de visión organizativa a nivel interno.

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A usted le señalan como el candidato de Cándido Méndez. ¿Qué balance hace de su gestión al frente del sindicato?

En una organización como la nuestra todos debemos asumir nuestra cuota de responsabilidad y no siempre ha sido así

Antes de nada quiero aclarar que uno no es responsable de las etiquetas que le puedan colgar. A mí no me incomoda que haya quien crea que soy el candidato de Cándido Méndez, pero lo cierto es que no es así. El compañero Cándido ha mantenido una escrupulosa equidistancia como corresponde a su cargo. En todo caso, mi sentido de la lealtad y de la estética me han llevado a informar al Secretario General de algunos pasos que he ido dando en este sentido. Creo que era mi deber. Respecto al balance de su gestión, es claramente positivo. En los momentos de dificultad los problemas no puede resolverlos unilateralmente el secretario general y su Comisión Ejecutiva. En una organización como la nuestra todos debemos asumir nuestra cuota de responsabilidad y no siempre ha sido así.

Tanto UGT como CCOO, como los dos grandes sindicatos de clase, han sufrido los efectos de la crisis económica. En un análisis más detallado, ¿a qué cree que se ha debido la pérdida de afiliación?

Algunos “compañeros” que no han estado a la altura y han dañado nuestras siglas

En primer lugar a la propia crisis económica. Los sindicatos no somos ajenos a las consecuencias de una crisis que nos ha obligado a los trabajadores a recortar gastos en nuestra economía doméstica –que es la economía real, la de la calle y no la del IBEX 35 y la macroeconomía– lo que ha supuesto que se hayan producido bajas de afiliados porque ni siquiera podían pagar la cuota mínima. Sin embargo, no podemos obviar que también hemos perdido afiliación por errores propios en la gestión que hemos hecho y que ha sido especialmente indignante en casos de malas prácticas sindicales de algunos “compañeros” que no han estado a la altura y han dañado nuestras siglas.

Ustedes vienen denunciando desde hace tiempo la campaña de desprestigio que viene sufriendo el sindicato desde sectores de la derecha. ¿Qué ha supuesto para UGT la legislatura del PP?

Pues mire, yo lo resumiría en una frase: ha sido la legislatura de los necios. Y es que sólo los necios se empeñan en repetir fórmulas que se demuestran erróneas o fracasadas. Sumado a lo anterior, la legislatura ha sido un progresivo proceso de deconstrucción del Estado de bienestar a través de una batería de iniciativas legislativas que, implementadas en múltiples ámbitos económicos y sociales, han acabado sumiendo a los trabajadores en un mar de incertidumbre respecto a su presente y futuro. Han aumentado las desigualdades de todo tipo, generando situaciones de pobreza relativa que creíamos superadas desde hace décadas. La realidad es que, tras cuatro años de Gobierno del Partido Popular, la brecha social se ha multiplicado exponencialmente y una gran parte de la población española es más pobre y atraviesa mayores dificultades.

Cree que el sindicato ha sabido gestionar adecuadamente los episodios de corrupción en los que se ha visto implicado. ¿Qué se puede mejorar en este sentido?

El problema ha sido falta de coraje de determinados responsables sindicales que no asumieron responsabilidades por hechos muy concretos y se pusieron de perfil

Sinceramente, creo que no. Desde un punto de vista orgánico, sí hemos sabido dar respuesta y explicar a nuestros afiliados y delegados, y a la opinión pública en general, el papel que ha desempeñado UGT en diversos ámbitos en los que está presente, más allá del estrictamente laboral. Pero el problema ha sido la falta de coraje de determinados responsables sindicales que no asumieron responsabilidades por hechos muy concretos, se pusieron de perfil y dejaron que la presión la asumiera el secretario general, Cándido Méndez y la imagen de la Organización. También faltó la capacidad para señalar esos comportamientos y a sus responsables por parte de otros responsables sindicales. Los cargos de esta Organización tenemos el deber moral de señalar cualquier mala práctica. No basta con ser éticos en nuestra gestión sino que debemos ser coherentes cuando algo no se está haciendo bien y decirlo.

CILLEROS4¿Cómo se puede reforzar el papel de la mujer y de los jóvenes en el sindicato? ¿Cuál es su propuesta en este sentido?

Precisamente una de las primeras acciones que quiero poner en marcha si alcanzo la Secretaría General de UGT es una asociación de jóvenes vinculada al sindicato. Esa asociación tienen que ser la extensión orgánica de UGT en aquellos ámbitos en los que, mayoritariamente, tienen presencia los jóvenes de este país: las universidades, el movimiento asociativo, cultural, de ocio y, por supuesto, laboral. Necesitamos que los jóvenes de este país vean que generamos empatía con sus problemas, sus preocupaciones y sus anhelos. Y que el sindicato les va a dar apoyo antes de que se incorporen al mundo laboral, que les va a facilitar todo tipo de información útil para que conozcan sus derechos y entiendan que entre todos podemos cambiar un modelo que no nos gusta, que precariza el empleo y que no facilita ni el desarrollo personal ni el profesional. Sólo contando con los jóvenes podemos afrontar esos cambios.

Respecto al papel de la mujer, UGT siempre ha sido un ejemplo en defensa de sus derechos y de denuncia de las desigualdades de género. Tenemos que mantener nuestra línea de acción en este sentido y, sobre todo, dar ejemplo en nuestra propia casa. La presencia de mujeres en los órganos de dirección del sindicato tiene que asumirse de forma natural, como una realidad que dota de coherencia a nuestro propio mensaje.

¿Cómo valora la actitud que están manteniendo con los dos grandes sindicatos de clase los partidos emergentes, principalmente Podemos?

No tengo nada que objetar a la actitud de ambos partidos. UGT es un sindicato, no un partido político. Eso significa que siempre debemos estar abiertos al diálogo con todos los partidos políticos y todos los representantes de la sociedad civil. Lo que no podemos obviar es que un sindicato como el nuestro, ideológicamente posicionado a la izquierda, encuentra más espacios para el encuentro con aquellos partidos y organizaciones progresistas. El actual estatu quo sólo puede cambiarse desde la unidad de acción de distintas fuerzas que tienen valores compartidos.

¿Qué opina del acuerdo alcanzado entre PSOE y C’s, en particular, de todo aquello que tiene que ver con los derechos laborales?

La única identidad posible para un trabajador es la identidad de clase 

Las medidas contenidas en el Acuerdo mejoran la situación que deja el gobierno del Partido Popular, revirtiendo total o parcialmente algunas de sus actuaciones más regresivas, y supone un punto de partida interesante para, a partir del mismo, tejer un pacto más amplio que permita construir el programa de cambio y de progreso que España requiere, y que ha pedido mayoritariamente la ciudadanía con sus votos. Para ello, es necesario que se clarifiquen algunas de sus propuestas, para evitar interpretaciones improcedentes, y que se corrijan algunas de las orientaciones y actuaciones que se plantean, en especial en materia económica y laboral, que empañan el esfuerzo realizado y resultan incompatibles con la mejora de las condiciones laborales, sociales y productivas que los partidos firmantes dicen defender.

Algunos sectores de UGT no ven con buenos ojos la defensa del derecho a decidir que está haciendo el líder del sindicato en Cataluña. ¿Qué opina sobre esta cuestión?

Creo sinceramente que en un contexto de dificultad como el actual la única identidad posible para un trabajador es la identidad de clase; el único sentimiento de pertenencia verdadero es el de pertenencia a un colectivo machacado por las políticas neoliberales de austeridad y recortes; la única visión de futuro posible es aquella con amplitud global, solidaria y transversal. La Unión General de Trabajadores tiene una posición muy clara respecto a esta cuestión y es la que yo defiendo. Los sindicatos debemos jugar un papel vertebrador, actuando sobre los desequilibrios territoriales. Nuestra acción sindical asume una enorme responsabilidad en el equilibrio territorial deseable. Debemos apostar por profundizar en un Estado cada vez más descentralizado con plena garantía de cohesión social, territorial y la solidaridad entre las distintas comunidades y poblaciones que forma el Estado español, conforme a un modelo federal.

Independientemente de que sea elegido o no, ¿cómo le gustaría que saliera UGT de este Congreso?

Sobre todo reforzada y muy unida.

(Fotos: UGT)

"Me siento ampliamente respaldado tanto por federaciones como por uniones territoriales...
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