lunes. 20.05.2024

Vicente I. Sánchez | @Snchez1Godotx

Para cualquier amante de la electrónica y el videoarte, Robert Henke ocupa un lugar destacado dentro de las nuevas tendencias en Europa. Sus instalaciones (casi performances) se convierten en espectáculos envolventes llenos de algoritmos, en los que la música y el software digital se entrelazan sin timidez.

En esta ocasión, el artista alemán ha presentado su última creación, Lumière III, en los Teatros del Canal. En palabras del propio autor, "es un espectáculo que explora el diálogo artístico entre láseres de alta precisión y sonidos de percusión. El lenguaje visual consiste en la transformación y combinación de símbolos primarios: círculos, cuadrados, líneas, puntos, glifos".

Bajo esta premisa, Robert Henke salió a saludar antes de que comenzara el show, explicando un poco en qué consistiría el espectáculo y advirtiendo que se quedaría en la parte trasera del escenario, ya que necesitaba ver la pantalla y la proyección con toda la perspectiva posible. Su trabajo, que requiere la colaboración de muchas personas, exige precisión para lograr que todos los elementos se sincronicen.

Un espectáculo que sumerge al espectador en un show entre la hipnosis y la catarsis. Una performance que necesita ser vivida en directo para que realmente cobre sentido

Así comenzó un espectáculo que durante más de una hora nos brindó un ejemplo muy claro del particular estilo de este artista, nacido en Munich, en el que la experimentación y las imágenes aleatorias desempeñan un papel fundamental. Para el que suscribe, es muy complicado analizar lo que se vio en la Sala Verde de los Teatros del Canal, ya que su música busca crear sensaciones y solo se puede entender en el momento, sumergiendo al espectador en un show entre la hipnosis y la catarsis. En definitiva, es una performance que necesita ser vivida en directo para que realmente cobre sentido.

Si se puede hablar, de manera vaga y sin mucha precisión, de su particular uso de los láseres y los sonidos electrónicos para crear un gran lienzo audiovisual lleno de formas geométricas que van cambiando y mutando durante el espectáculo. Henke también aprovecha el humo y la condensación en el aire para que sus figuras se extiendan y se propaguen por todo el escenario, más allá de la pantalla y de los sentidos.

Lumière III es un espectáculo complejo que no puede ser plenamente catalogado dentro del campo de la electrónica ni de la música vanguardista. Es una mezcla de muchas cosas y demuestra todo el potencial que la electrónica y el arte generado por software pueden ofrecer en la actualidad. Un show imprescindible para cualquier amante de las vanguardias.

Lumière III, por Robert Henke