domingo. 14.07.2024
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Carlos Valades | 

Ante la mala conducta infantil, en nuestro imaginario figuran el cinturón y la zapatilla como correctivos. El tortazo a tiempo. El protagonista de la historia, cansado de recibir golpizas por parte de su padre y su madrastra, decidió abandonar su casa en el pueblo marroquí de Ksar el Kebir cuando era un niño, para dirigirse a Tanger. Allí pasó varios años con la esperanza de cruzar el estrecho. Esos 14,4 kilómetros son los que separan un continente de otro. Una distancia corta que alimenta los sueños de tantos migrantes.

La vida de Ahmed, esa vida que él nos cuenta con tanta verdad y naturalidad, emociona por la moderna odisea experimentada. Desde el escenario reivindica que nunca apartemos nuestra mirada de los ojos de un migrante ya que allí detrás hay una historia similar. Son los modernos Marco Polo en la búsqueda de una vida mejor. En un monólogo brillante por la sencillez, nos hace partícipes de su historia con humor y profundidad. No busca dar pena, solo quiere que entendamos. Que sepamos lo que se siente buscando los mejores escondites de un camión o cuales son las consecuencias de ser perseguido por la policía marroquí, o el significado de la amistad a los nueve años donde se comparten ilusiones y utopías.

El texto, veraz y divertido, está firmado por Sergio Peris-Mencheta, Juan Diego Botto y el propio Ahmed Younoussi

El texto, veraz y divertido, está firmado por Sergio Peris-Mencheta, Juan Diego Botto y el propio Ahmed Younoussi. El único pero es el carácter moralista y aleccionador en determinadas partes, mezclando las evidentes injusticias en las minas de Coltán, las atrocidades cometidas por el rey Leopoldo de Bélgica y la muerte del pequeño Aylan, que sobrecogió nuestras acomodaticias almas europeas. El actor marroquí conoció a Peris-Mencheta en el año 2009 durante el rodaje de un corto sobre el maltrato a los migrantes por parte de las autoridades portuarias. Le dijo que algún día contaría su historia sobre un escenario. Sergio le contó la historia a Botto y este terminó por introducirle en la escuela de teatro de su madre, Cristina Rota, donde fue becado. Así que Younoussi cumplió su sueño en la tierra prometida y ayer no podía contener las lágrimas de emoción ante un público puesto en pie, que le ovacionaba con el corazón encogido.

Un montaje bajo la supervisión al otro lado del charco de Sergio Peris-Mencheta, recuperándose de un cáncer, El director seguía desde la cama y a través de zoom los ensayos de Ahmed, al que le iba dando las indicaciones con el gotero en el brazo. Todo un acto de amor y compromiso por el teatro.

Mención especial para el diseño del espacio escénico a cargo de Alessio Meloni, un tetris efectivo donde cada rincón esconde una sorpresa al servicio de la historia.

14.4 llega con el timing perfecto, en un momento de convulsión política en Europa con el ascenso de la ultraderecha y la vinculación que hace esta entre la inseguridad ciudadana y los MENAS. Y donde el patriotismo parece estar asociado al lugar de nacimiento.

Estará del 27 de junio al 28 de julio en las Naves del Español, en Matadero.

14.4. La distancia al paraíso