martes. 23.07.2024
LAS JAURIAS fotograma

Laura Ayar |

Bonita mañana aunque dura la del pasado lunes 24 de junio en que asistimos al pre-estreno para la prensa de Las jaurías (Les meutes, 2023, dirección y guión de Kamal Lazraq), curiosa trama de supervivencia en la ciudad de Casablanca (Marruecos) con un final tan real como la vida misma. La película ganó el premio del jurado en la seccion Una cierta mirada en 2023.

DESCUBRIENDO LOS ENTRESIJOS DE CASABLANCA

La cinta cuenta con una poderosa escena inicial donde podemos anticipar el contenido con un perro abatido y otro moribundo, las jaurías de perros que hacen honor al título de este largometraje ("Su alma ya se ha elevado" asegura Hassan cuando pierden a su perro, al que inscribieron en la pelea, quien forma parte de esta banda que toma parte en delitos menores, las peleas seguramente ilegales de perros. Después de todo nuestros protagonistas son un padre (Abdellatif Mastouri) y su hijo, Issam (Ayoub el aid) que sobreviven cometiendo pequeños delitos para alguien que les coacciona. Pero la trama se complica y terminan con un cadáver a los postres.

Tras la poderosa escena del perro muerto la vida continúa y volvemos a la actividad cotidiana de los baidaníes en su ciudad (escena del mercado) porque hay que ganar unos dirhams para subsistir.

PODEROSOS PLANOS GENERALES Y CÁMARA EN MANO

Buen cine negro cámara en mano y con algunos grandes planos generales de las barriadas, los edificios, la carretera, el túnel, el borde del camino, el mercado…, de la ciudad de Casablanca (Casa para los lugareños) más allá de sus destinos turísticos.

Además de los ya mencionados escenarios de las calles y el mercado, interiores y el resto del tiempo una cámara en mano para mostrar un realismo que recuerda a largos como Rosetta o El pequeño ladrón. Todo sea por la supervivencia más cruda, todo forma parte de un plan, a cambio de unas monedas, y contamos con planos cortos de violencia por doquier.  El plano del túnel con la música de fondo siempre al servicio de la soledad que en fondo sienten los protagonistas para acto seguido llegar a lo lúgubre de un garaje o una casa donde hay un pájaro y un pez enjaulados que alimentar.  Una muestra completa de un encerramiento no elegido, una falta de libertad inherente en nuestros personajes. El hecho de que en un momento determinado Issam le pregunte a su padre si ayudarle con un último favor le dejará después libre para hacer lo que quiera así lo demuestra.

CARRETERA Y MANTA

Las_jauraias_cartel

Las escenas en el coche y las penurias por las que pasan para deshacerse del cadáver con el que no contaban (no está en la naturaleza de los protagonistas, claramente no en la del hijo, convertirse en asesinos sino en delincuentes de poca monta) son cuando menos peculiares.  Además el hecho de que la policía corrupta prefiera hacer caso omiso a su instinto profesional de que hay un cadáver en el maletero (es evidente que nuestros amigos ocultan algo cuando la policía les oetiene en el camino para mostrarle su documentación) en trueque de unos buenos higos que de repente observa que tienen en la parte delantera del coche…  nos lleva a una aventura y una vida siempre en marcha.

La película está llena de frases lapidarias como cuando el padre protagonista se queda sólo en el coche atiende la súplica de un niño que le pide una moneda a cambio de una plegaria -"Que Dios le perdone" le responde el pequeño. O tras la cita en el cementario el “Qué harto estoy de la gente y de Dios” pronunciado por el oficial encargado de las cremaciones porque hay cadáveres, varios cadáveres en una cinta de cine negro como es debido.

CIERRE REDONDO

Y al final todo encaja. Tan sólo habrá que observar qué se lleva el perro de la basura. Empezamos viendo a los perros en una pelea impuesta, para la que han sido preparados (varios de ellos dopados) y acabamos viendo a un perro que tiene que seguir luchando por sobrevivir, al igual que todos en esta película.  Y hasta aqui puedo contar. Pasad a verla en cuanto se estrene.

'Las jaurías' o el lado oscuro de Casablanca