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Guillermo Barrera | @guille_barrera
Tras el boom que tuvieron las series médicas en los 90s y principios de los 2000s, y luego de un notable desgaste, en 2025 el drama médico vuelve con fuerza con una de las series más potentes de la temporada, bajo el sello de calidad de HBO Max: “The Pitt”. Con una primera temporada compuesta por 15 episodios, que tras conquistar a crítica y público ya ha sido renovada para una segunda entrega, esta nueva ficción se presenta como un drama sobrio, intenso y profundamente realista, ambientado íntegramente en la sala de urgencias de un hospital.
Se puede decir que “The Pitt” recoge el legado de la emblemática serie médica: “E.R: Emergency Room” o simplemente “Urgencias” (1994 - 2009). Detrás de este nuevo éxito televisivo se encuentra: R. Scott Gemmill —quien trabajo precisamente como guionista de “Urgencias”. Serie que marcó un antes y un después en la televisión, que permaneció más de una década en antena, descubrió y catapulto a George Clooney, y fue la punta de lanza de las series médicas—, Eso sí, “The Pitt” mantiene claras diferencias, no solo respecto a su referente original, sino también, frente a títulos médicos reconocidos y muy populares como “House”, “Anatomía de Grey” o producciones más recientes como “New Amsterdam” y “The Good Doctor”. Frente a todas ellas, especialmente estas dos últimas, “The Pitt” es muy superior, apuesta por una narrativa contenida, casi documental, evita los clichés emocionales, los estereotipos de médicos superdotados y los milagros narrativos. Aquí, los casos no siempre se resuelven, los errores tienen consecuencias y la muerte forma parte inevitable del día a día. Otra particularidad, y diferencia es que todo ocurre en un mismo espacio y va en tiempo real: cada episodio cubre una hora aproximada de una única jornada laboral, lo que convierte a la temporada entera en una representación ininterrumpida de un día en urgencias. Esta elección narrativa, sumada a un crudo enfoque casi teatral genera una tensión agónica constante y una inmersión poco habitual en el género.
En el cast, protagoniza Noah Wyle, recordado precisamente por su papel en “Urgencias”, lidera con solvencia un reparto en su mayoría menos conocido, pero muy eficaz. Todos los personajes, representan, con sus distintas edades, formación y experiencia, los diversos niveles de responsabilidad que componen la estructura de una sala de urgencias en Estados Unidos: personajes que enfrentan no solo las urgencias médicas, sino también las personales, en un entorno donde las emociones se tienen que reprimir.
Una serie, cuya fortaleza principal está en esa veracidad, y mostrar el desgaste emocional del personal sanitario, con cierta y sutil critica al saturado sistema sanitario americano. Se incluye la pandemia del Covid-19 como algo del pasado, aportando aún más realismo y profundidad a la historia. Debo avisar sobre el detalle de su realismo gráfico y visual, que no es apto para espectadores aprensivos. Hay escenas médicas que son mostradas con un detalle explícito, pocas veces visto en el genero, como reflejo de la crudeza e impacto físico de las emergencias. Es sin duda una representación sin filtros.
Un serión impresionante e impactante, que te pega a la pantalla, que recupera lo mejor del drama médico, con realismo, y tensión.



