Ricardo Lezón: 'Nuevos bosques' es un disco más poético y maduro, pero con la esencia de siempre
Necesitamos tu ayuda para seguir informando
Colabora con Nuevatribuna
Vicente I. Sánchez | @Snchez1Godotx
Con motivo de la presentación del nuevo disco conjunto de The New Raemon & McEnroe, Nuevos Bosques, en la Sala But, dentro del festival Inverfest, hemos tenido la ocasión de hablar con Ricardo Lezón, alma máter de McEnroe y, sin duda, una de las grandes voces del indie patrio. Zaragozano de origen, pero afincado en Getxo (Bizkaia), Ricardo es uno de los músicos con mayor sensibilidad y poética del panorama musical, con una capacidad única para hablar sobre la nostalgia y el amor. Un placer dialogar con él sobre los procesos creativos de este nuevo disco.
Vicente I. Sánchez | ¿Cómo ha sido tocar por primera vez con todo el grupo Nuevos Bosques?
Ricardo Lezón | Fue bastante especial. Aunque el disco salió en octubre del año pasado, primero hicimos una serie de conciertos pequeños en formato acústico. Ramón y yo fuimos a Bilbao, Valencia y otras ciudades, tocando en espacios muy íntimos. A veces se unía Leia, nuestra bajista. Queríamos mostrar las canciones de una forma más desnuda, tal y como nacieron, y esa fue una experiencia diferente.
Queríamos mostrar las canciones de una forma más desnuda, tal y como nacieron, y esa fue una experiencia diferente
Este concierto en Madrid fue especial porque fue el primero con toda la banda al completo. Sonó mucho más parecido a cómo suena el disco en el reproductor, con las canciones vestidas y arregladas. Fue emocionante y también nervioso a partes iguales, ya que preparamos todo con solo un par de ensayos en Barcelona. Además, tocar en el Inverfest, un festival que nos encanta, añadió una carga emocional extra. Fue una puesta de largo que llegó más tarde de lo habitual, pero lo disfrutamos muchísimo.
Algo que notamos todos los asistentes es que tienes una química increíble con Ramón (líder de The New Raemon). En escena se nota mucho.
Creo que desde el principio nuestra conexión fue muy natural. Nos juntamos hace siete años, empezamos a tocar sin darle demasiadas vueltas, y compartimos muchas formas de entender la música, de vivirla y sentirla. Esto es clave en nuestro oficio, que al final trata de hacer canciones con honestidad.
Cuando Ramón me llamó para colaborar, acepté sin pensarlo mucho, y esa naturalidad sigue siendo nuestro punto fuerte
Compartimos intereses en lo melódico, en la forma de trabajar las letras y en usar la música como una extensión de nosotros mismos. Desde el primer momento todo fluyó, y aunque al principio no nos conocíamos mucho, teníamos esa intuición de que compartíamos caminos parecidos. Cuando Ramón me llamó para colaborar, acepté sin pensarlo mucho, y esa naturalidad sigue siendo nuestro punto fuerte después de tantos años.
¿Cómo habéis evolucionado desde vuestro primer disco, Lluvia y Truenos? ¿Qué tiene este nuevo álbum que no estaba antes?
Lluvia y Truenos tiene la magia de ser un primer disco: está lleno de espontaneidad, con todo lo bueno de esa primera vez, incluso con sus imperfecciones, que lo hacen especial. Era un disco más impulsivo, directo y fresco, reflejo también de que éramos siete años más jóvenes.
Este disco es más poético, introspectivo y menos inmediato, pero creo que tiene más peso y madurez
En Nuevos Bosques, hemos profundizado más. Ramón me propuso que las letras fueran el elemento unificador, así que recurrí a un libro de poemas que llevaba tiempo trabajando. Este disco es más poético, introspectivo y menos inmediato, pero creo que tiene más peso y madurez. Aunque hemos cambiado, hay una conexión entre ambos álbumes.
Café en Pomona es quizás la canción emblema del disco. ¿Cómo surgió?
Café en Pomona fue la primera canción que le envié a Ramón después de siete años. Es muy especial porque retoma nuestra conexión inicial, como un puente entre los dos discos. Fue una canción que salió muy natural, aunque curiosamente no es de las que más protagonismo tiene en el disco. Pero, para mí, tiene un significado único.
Hablando de música, hay un comentario reciente de Viva Belgrado diciendo que ojalá no existiera Spotify y la gente volviera a comprar discos. ¿Qué opinas sobre esto?
Entiendo su perspectiva. A mí también me gusta comprar discos, vinilos o CDs, y dedicar tiempo a escucharlos con calma. Antes, un disco que no te gustaba a la primera podía terminar enamorándote con el tiempo. Esa paciencia al descubrir música era algo bonito.
Lo importante es encontrar un equilibrio y que los artistas puedan recibir una compensación justa, algo que no sucede
Por otro lado, creo que Spotify y las plataformas digitales ofrecen oportunidades, y cada uno puede usarlas como prefiera. No soy un gran fan de Spotify y, si puedo evitarlo, lo hago. Sin embargo, reconozco que facilita el acceso a muchísima música. Lo importante es encontrar un equilibrio y que los artistas puedan recibir una compensación justa, algo que hoy en día no sucede.
Al final, lo que importa es cómo utilizamos estas herramientas y si nos permiten seguir disfrutando de la música de la manera que queremos. Para mí, se trata de mantener mi pequeño espacio y mi forma de crear.
Gracias, Ricardo. Nos vemos en los escenarios.