jueves. 29.02.2024
Muerdo
Muerdo

Eduardo Gallo | EduardoGallo         

El pasado viernes La sala Galileo Galilei se convirtió en el epicentro de una experiencia musical única con la actuación de Muerdo

 El ambiente vibrante fusionó la energía festiva con la cálida intimidad de la sala, creando una velada inolvidable para los asistentes que acudimos a la llamada de un grupo que hace tiempo que no pisaba la capital. Desde el momento en que Muerdo subió al escenario la atmósfera se impregnó de un espíritu festivo, los ritmos contagiosos y la fusión de géneros musicales convirtieron una fría noche de diciembre en un día para recordar en el calendario.

Cada nota relacionaba personalmente la capacidad del autor para tejer historias a través de sus letras y melodías

La sala Galileo Galilei se transformó en un auténtico festival de poesía subiendo amigos a recitar y a cantar. Lo más destacado de la noche fue la sensación de intimidad que Muerdo logró transmitir, consiguiendo una conexión con el público palpable, llegando incluso a bajar a platea a compartir sus letras. Transformaron la sala en un espacio acogedor donde cada nota relacionaba personalmente la capacidad del autor para tejer historias a través de sus letras y melodías, añadió una capa adicional de cercanía, haciendo que cada espectador se sintiera parte de una experiencia única. 

El repertorio abarcó desde las canciones más enérgicas hasta las más sentidas como “Lejos de la ciudad” o “Vas a encontrarte” que hicieron vibrar al respetado, hasta los momentos más íntimos, donde la voz de muerto resonó con emotividad. En resumen, el concierto de Muerdo en la sala Galileo Galilei fue una llama perfecta de festival y cercanía. 

La repetición de prefiero amor, prefiero amar resuena como un mantra en las palabras de Muerdo, que destaca la lección consciente de optar por el amor en lugar de sucumbir a la violencia o en la adversidad

Uno de los momentos a destacar fueron las palabras que nacieron de dentro del artista y cantante Pascual Cantero: “Queremos un mundo donde quepan muchos mundos”, esta declaración encierra la esperanza de una sociedad enferma que celebra la diversidad en todas sus formas, buscando crear un espacio donde cada individuo, independientemente de su origen, identidad o perspectiva puede vivir en paz y florecer en libertad. Una llamada a derribar barreras, construir puentes y fomentar la comprensión mutua creando un mundo donde quepan muchos mundos.

La repetición de prefiero amor, prefiero amar resuena como un mantra en las palabras de Muerdo, que destaca la lección consciente de optar por el amor en lugar de sucumbir a la violencia o en la adversidad. La fuerza de estas palabras del poeta y cantante Luis Eduardo Aute radica en su capacidad para transmitir un mensaje de esperanza y resistencia, eligiendo la conexión y la compasión en medio de las dualidades y las tensiones de la vida, sobre todo en el día de hoy, sobre todo las políticas.

Un regalo antes de navidad en forma de experiencia y vivencia nos llevamos los que allí estuvimos compartiendo cerveza en mano. 

Volveremos el año que viene con más música y con más ganas.

Muerdo: amor, prefiero amar, prefiero muerdo