domingo. 14.07.2024
Evanescence

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Isel Sánchez Vega | @IselSv

La banda liderada por Amy Lee abrió la última noche, aún tarde en ese momento, del festival Alma Occident. Sorprendente la elección de comenzar con los estadounidenses pero comprensible tras recordar Sôber durante su concierto que tenían que partir para actuar en el Rock in Rio de Lisboa la noche siguiente. Evanescence comenzó su actuación con "Broken Pieces Shine" de su trabajo de 2021 “The Bitter Truth”, el álbum que más repasaron en su repertorio y se ganaron totalmente al auditorio repasando sus grandes éxitos con los que triunfaron en los 2000 como “Going Under”, “Sweet Sacrifice” o “Call Me When You´re Sôber”.  

La mayoría de temas de Evanescence siguen un patrón principalmente en las guitarras que no ejecutan riffs muy complejos pero que son completamente adictivos y muy contundentes. La bajista Emma Anzai aporta su gran carisma y el batería Will Hunt lo da todo. Este último se ganaba los comentarios del público principalmente por su energía pero claro, los elogios del resto de la banda se quedan en nada teniendo al frente a la gran Amy Lee que sigue igual de bien que hace veinte años. Esta dejó mensajes preciosos como el de que no dejar que hablen por uno mismo, previo a “Use my Voice” y se ganó toda la atención al piano con el precioso himno “My Immortal” donde al auditorio se iluminó con miles de linternas. Cerraron de la mejor manera posible, con su mítico “Bring Me to Life” donde el público y los coros completaban la parte rapeada.

Con este último doble recital, el Alma Occident se despide de Madrid, tras dos increíbles semanas donde han pasado artistas de todo tipo

Por su lado, Sôber completó casi dos horas de concierto donde repasaron gran parte de su discografía. Interpretaron grandes clásicos de la banda como “Arrepentido”, “Blancanieve” o “Eclipse” además de una consecución de varios temas seguidos de su primer trabajo “Morfología”. Quizá el sello de metal alternativo se les queda corto ya que hay algunos temas con un estilo cercano al heavy clásico y otros que rondan el metalcore. El liderazgo de Carlos Escobedo es algo innegable y en el escenario él es prácticamente el absoluto protagonista.

Tras la gran “Diez Años” hubo un momento también para solos, aunque en este caso fueron dúos. Carlos abandonó el bajo y se encargó de una segunda batería que apareció en el escenario para tocar junto a Manu Reyes Por su parte las guitarras, dirigidas por Jorge Escobedo y Antonio Bernardini, protagonizaron un corto “duelo” en el que se respondían la una a la otra. El público cumplió en la balada “Naúfrago” pero sobre todo con “Loco”, aglomerándose delante del escenario para cerrar la noche por todo lo alto.

Con este último doble recital, el Alma Occident se despide de Madrid, en concreto del parque Enrique Tierno Galván, tras dos increíbles semanas donde han pasado artistas de todo tipo y ahora se prepara para su edición en Barcelona que comenzará el próximo 24 de junio en el Poble Espanyol. 

Evanescence y Sôber