miércoles. 22.05.2024
Calle de los Cubos
Calle de los Cubos en León. (Fotos facilitadas por el autor del artículo, Juan Carlos Ponga)

JUAN CARLOS PONGA | La muralla tardorromana de la ciudad de León, a pesar de los avatares que sufrió a lo largo de la alta edad media, conservaba íntegro su recinto en el momento en que se decidió la creación de una cerca en el siglo XIV. Esta nueva muralla se levantó para recoger los barrios de San Martín, el Mercado y San Marcelo, habitados por comerciantes y artesanos a los que había que cobrar impuestos.

Esta cerca iba desde el lado oeste de la muralla tardorromana, cerca de la puerta cauriense, hasta el ángulo sureste, dejando todo el flanco sur y parte del oeste dentro del nuevo recinto, sin función defensiva. Por ello este tramo poco a poco fue acosado por casas y palacios, lo que supuso que algunas partes se demolieran, entre ellas la Puerta Cauriense, por la construcción del palacio de los Guzmanes en el siglo XVI.

El conjunto amurallado de León llega así a mediados del siglo XIX, con renovaciones y reconstrucciones, a causa, sobre todo, de los avatares de la guerra de la Independencia y las guerras carlistas.

Calle Carreras
Calle Carreras. León

A partir de este momento sufrió diversas vicisitudes que se llevaron por delante una parte importante. El ayuntamiento decidió que las puertas tanto de la cerca medieval como de la muralla tardorromana eran un estorbo para el desarrollo de la ciudad y a lo largo del siglo y principios del XX fueron demolidas todas menos una, la Puerta Castillo.

Siendo esto una gran pérdida, el derribo de los cubos de la calle Carreras y del Rastro, hoy calle de Ruiz de Salazar, supuso una de mayores mayores desgracias. Este hecho se va desarrollando al mismo tiempo que la demolición de las puertas, según las disposiciones económicas y las necesidades del ayuntamiento de turno. A continuación, recojo algunos de los acuerdos municipales relativos a dicho derribo.

En el acta del día nueve de marzo de 1860 se recoge una queja contra:

“… la resolución dictada por el ayuntamiento y aprobada por el Sr. Gobernador para el derribo de los cubos de la muralla del rastro…”. Unos días después, el veinte del mismo mes, se recoge otra queja, esta vez de Telesforo Unzúe, contratista del derribo de dichos cubos, por un error en el cálculo de su volumen. “… memorial de D. Telesforo Unzúe en que dice que habiéndose anunciado la subasta de la obra de derribo de los cubos del rastro, bajo el supuesto de que tenía cada uno quinientos y tantas varas cúbicas, siendo así que han resultado ser ochocientas …”

El acta del siete de febrero de 1861 se acuerda recoger la reclamación que hace al gobernador D. Telesforo Unzúe para que se le pague por el mal cálculo del volumen, lo que indica que los cubos de la muralla del Rastro estaban ya demolidos. Con posterioridad los terrenos se venden y los compradores levantan las casas que actualmente vemos en dicha calle.

Por otro lado, están las actas que recogen acuerdos relativos a la muralla de la calle Carreras.

El primer acuerdo que encontré fue del año 1862 y dice así:

“El Sr. Alcalde hizo presente que a petición de las Monjas Descalzas había dispuesto que se cerraran unos boquetes que quedaron en su muralla por el derribo de los cubos de la Carrera para el ensanche de la carretera en aquel punto, y que esperaba que el Ayuntamiento aprobase este parecer en atención a la urgencia con que aquello se reclamaba” Esto indica que ya se había decretado y ejecutado  la demolición de algún cubo en fechas anteriores.

Dicha demolición, al contrario que la del Rastro (Ruiz de Salazar) se estaba llevando a término más lentamente pues en diciembre de 1866 se acuerda:

Conforme con los dictámenes del Arquitecto y la Comisión de policía se autoriza a D. Joaquín López para rebajar en uno de los cubos de la muralla de la zona, y a colocar los materiales en los puntos que se le designen.”

Los acuerdos continúan, pero será el de 1893 el que nos indique que el derribo de los cubos de la calle de la Carrera va muy lento y que se recurre a ello cuando se necesita material de construcción. El cinco de enero de 1893 se señala:

El Sr. Alonso dice que en cumplimiento de acuerdo tomado en la sesión anterior, se ha celebrado sin resultado la subasta para el suministro de morrillo con destino a la obra en que se han de ocupar los obreros porque los acarreadores se obstinan en que el precio sea de dos pesetas el metro, precio que está fuera de lo que la Comisión propuso y el Ayuntamiento acordó; que en la calle de la Carrera hay algunos cubos de muralla que puedan derribarse, lo que proporcionaría material y trabajo a los obreros y también el ensanche de dicha vía …”

También se toman acuerdos de derribo que por suerte no se llevaron a término. Así el catorce de marzo de 1872 se acuerda:

Visto el presupuesto que presenta el Arquitecto para el derribo del coronamiento de los cubos de la carretera del mismo nombre y el presupuesto y planos para la construcción de un edificio con destino a depósito de --?--- , se acuerda que pase todo a la Comisión de policía para que proponga lo que esta vea procedente.”

Calle Carreras Leon excavación actual
Calle Carreras en León. Excavación actual

De todo lo anterior se desprende que, a mediados del siglo XIX, a la corporación municipal solo le preocupaba e interesaba librar algunas zonas de la ciudad de los estorbos de la muralla, los cubos, también las puertas, y que el material obtenido de su derribo se utilizaba para las obras de construcción propia o ajenas, en cuyo caso los materiales se subastaban.

La peatonalización que se está llevando a término en la calle Carreras es la ocasión para recuperar el volumen de la muralla, reconstruyamos los cubos derribados, si no macizos, huecos. Si no los reconstruimos la muralla seguirá quedando coja y no recuperará su verdadera imagen.

Juan Carlos Ponga Mayo                 

El derribo de los cubos de la muralla tardorromana de León