lunes. 27.05.2024
Portada del libro y la autora Chris Vuklisevic

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Mónica Grau Seto | @monmislilith

Sostener el libro entre las manos y percibirlo de inmediato como algo especial, con una encuadernación exquisita, no sólo a la vista sino al propio tacto, de fondo negro y con delicadas ilustraciones hojas de té, tazas, teteras, polillas, mariposas y calaveras, contrastando con el dorado del título, autora y editorial, nos da una pista que estamos ante una historia muy especial. Sobre mujeres diferentes y sobre todo sobre brujas, de lazos familiares y supersticiones y en el fondo de los traumas que se transmiten de generación en generación. A modo de una extraña fábula viajaremos a diferentes épocas y países para conocer varias generaciones de mujeres con extraños dones.

Es una historia con muchos elementos sobrenaturales, pero no hay terror en ella ni tampoco monstruos, sino personas muy peculiares que por culpa de los secretos han estado demasiados años sintiendo soledad e incomprensión, mujeres juzgadas por ojos ajenos y habladurías.

Todo empieza en día de lluvia en Niza, en la que nos refugiamos en un salón de tés, ya que en el libro la curiosa narradora que trabaja en el salón se dirige a nosotros mismos en primera persona (somos tanto el lector como un visitante o personaje secundario), nos guían a una mesa y nos explican que, aunque el salón parezca vacío, por falta de clientes mortales en ese momento, si se observa con atención las tazas en las mesas se van vaciando ya que los fantasmas también beben té. “No hay que creer lo que se ve, hay que creer lo que se mira. Los fantasmas de Niza se sirven el té y se lo beben”.

Sobre mujeres diferentes y sobre todo sobre brujas, de lazos familiares y supersticiones y en el fondo de los traumas que se transmiten de generación en generación

A modo de pequeños relatos, en cada capítulo iremos conociendo a las protagonistas y viendo también sus motivos y puntos de vista, retrocediendo a 1940 en el pueblecito de Bégoumas y en el valle de las Maravillas, ahora es pueblo abandonado por varios hechos misteriosos que sucedieron hace unos años, y todo parece relacionado con una familia que vivió a las afueras. Carmine la mujer del pastor y embarazada de gemelas, se puso de parto poco tiempo después de enviudar, la primogénita nació de forma rápida y fácil y la llamó Félicité, pero la segunda niñita tardó en nacer, y hasta mordió a la comadrona, ya que tenia un extraño incisivo, desde ese mismo instante la madre de algún modo la repudió y la llamó Agonia, es curioso como un nombre nos puede marcar, por suerte en el registro anotaron Egonia.

Estas niñas fueron creciendo, con una vida solitaria entre sus ovejas y trabajando en el campo, cada año misteriosamente su hermosa madre desaparecía unos días, pero siempre regresaba, con muchos secretos y sin hablar de su pasado, pero cada vez que volvía traía alguna pieza de porcelana para el té.

Las gemelas son especiales y alrededor de ellas sucedían hechos inexplicables para la naturaleza parecía que la mayor hablaba sola y la pequeña, que era la más hermosa, apenas abría la boca y pronto dejó de vivir dentro de la casa. Las Hermanas crecieron, una amada y la otra repudiada por la madre, Egonia un día decide marchar de ese extraño hogar, dejando un gran vacío en su hermana.

Felicité vive en Niza, es una detective especializada en fantasmas, almas en pena y espíritus errantes. Es una teinóloga que recoge del valle hierbas especiales para sus tés, tanto vivos como espíritus. El té servirá como hilo conductor entre varias mujeres especiales, brujas o otras conocedoras de infusiones, o tal vez pociones, que hacen recordar, decir la verdad, hablar con antepasados. Un suceso familiar hará que las dos hermanas deban reencontrarse y descubrir el origen de sus genes y el pasado que su madre les ocultó, un viaje que va más allá de Francia y del tiempo.

Chris Vuklisevic es una escritora con gran imaginación y fantasía, ella misma dice que las brujas le han acompañado en sus juegos infantiles

Una historia sobre el pasado, las familias disfuncionales, el daño que ejercen los secretos y lo que ata a algunos muertos a seguir en el mundo de los mortales, todo contado de una forma especial, muy íntima.

Chris Vuklisevic, nacida en 1992 en el sur de Francia, es una escritora con gran imaginación y fantasía, ella misma dice que las brujas le han acompañado en sus juegos infantiles, sus primeras historias o en sus viajes y vivencias. Su primera obra fue Derniers jours d'un monde oublié (2021) y este mismo año ha presentado otra novela en Francia Porcelaine sous les ruines, bajo el seudónimo Ada Vivalda.

La idea de la novela se le ocurrió leyendo un fragmento del poema Envelhecer de Mário Quintana y que ella misma cita en el libro:

“Antes, todos los caminos iban / Ahora todos los caminos vienen / La casa es acogedora, los libros, pocos / Y yo mismo preparo el té para los fantasmas”

Esta última frase le inspiró a contar una historia de fantasmas y tazas calientes de té especial, ambientando la historia en la Costa Azul, concretamente en Niza donde nació su abuelo (y que hace una pequeña aparición en la historia), su madre y donde ella misma estudió. 

Para la autora la bruja es esa voz profunda que cuentas las historias cuando se apaga la luz. Para escucharla, todo lo que hay que hacer es silenciar el mundo que nos rodea, colocar un té humeante sobre la mesa y prestar atención.


Ficha:
Título original: Du thé pour les fantômes
Autora: Chris Vuklisevic.
Ilustración y diseño de cubierta: Cécilia Leroux.
Género: Fantasía.
Traducción: Mª Dolores Torres París.
Editorial: AdN Editorial (Grupo Anaya, S.A.)
Páginas: 416

Sinopsis:
Entrad en el salón de té. Deleitaos con una taza caliente al abrigo de la lluvia. Escuchad su historia
Agonie es bruja. Félicité, pasadora de fantasmas. Un profundo silencio se ha interpuesto entre estas dos hijas de pastor durante treinta años. Sin embargo, la brutal muerte de su madre las obliga a reunirse de nuevo, muy a su pesar.
Para revivir sus últimas palabras, tendrán que encontrar al fantasma de su madre, por lo que se verán obligadas a recorrer juntas el pasado de esa mujer que amó a una y rechazó a la otra. Pero el fantasma de su madre no aparece por ningún lado, y los testigos de su vida, vivos o muertos, pintan un retrato extraño, incluso contradictorio.
¿Qué quería decirles antes de morir? ¿Quién era realmente esta mujer fragmentada y múltiple?
La búsqueda de la verdad llevará a las dos hermanas desde las calles de Niza hasta el desierto de Almería, desde el Valle de las Maravillas hasta los pueblos abandonados de la Provenza, y a las profundidades de los silencios familiares.

Té para los fantasmas