'Manual anticapitalista de la moda' o como escribir para tu público
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Torres-Remírez | @jostorresremrez
Desde Capitán Swing nos llega “Manual anticapitalista de la moda”, que no es otra cosa que un ensayo crítico sobre la historia de la moda. Seamos sinceros, la moda es un arte, aunque no esté entre las nueve musas. En España sabemos mucho de eso, no sólo por ser la cuna del mayor modista que ha dado el siglo XX: Cristobal Balenciaga, sino porque desde hace tres lustros, la moda ha entrado en los museos de manera importante. El Reina Sofía, el Museo Thyssen, el Museo del Prado o el Pablo Gargallo han realizado exposiciones sobre la moda en el arte, tanto clásico como moderno. Además, en nuestro país hay algunos de los museos más importantes sobre la moda de todo el continente europeo: Museo del Traje (Madrid), Museo Balenciaga (Guetaria), Museo Victorio & Lucchino (Palma del Río), Museo del Textil (Terrassa) y otros tantos. Por lo que, en España, entendemos un poco de moda.
En “Manual anticapitalista de la moda”, tanto por parte de la autora como de los traductores, consiguen acercarnos un trabajo que en muchos momentos se podría considerar ameno
Tansy E. Hoskins escribe un ensayo para convencidos de la maldad intrínseca en el mundo de la moda, por lo que, es normal encontrar reseñas o críticas del libro ensalzando al mismo. Eso ocurre porque los lectores del libro leen lo que refuerza sus convicciones. Esos lectores comparten la hipotesis defendida por la escritora y periodista americana.
El primer error que comete el libro es confundir moda con consumismo. El consumismo es un mal muy presente en nuestro mundo, no sólo en el mundo de la moda. Vivimos para consumir y hasta las nuevas generaciones han inventado una palabra: FOMO (Fear Of Missing Out). Lo que es lo mismo que decir: miedo a perderse algo. Tenemos que estar a la última en todo. Hay que viajar a los países que todos están viajando, probar los mismos restaurantes, ver las últimas series y escuchar el último disco. Todo para ayer, porque si no, no estás a la última. Y con la moda pasa lo mismo. La última chaqueta que se ha puesto una influencers, los vaqueros del actor del momento, etc… Esto es consumismo, y hay que separarlo de todo. Una cosa es viajar y otra tener que ir a los destinos marcados por la moda. La gastronomía no es ir a un restaurante tras otro por estar a la última. Y disfrutar del séptimo arte no es tragarse series por decir que “ya la he visto”. Pues con la moda, pasa algo parecido. Disfrutar de la moda, incluso ser una fashion victim como se decía en los 90, no es consumismo.
A su vez, la autora habla de la contaminación que puede generar el mundo de la moda. Hay que reconocer que los datos que tiene no son rebatibles, ni mucho menos. Ese capítulo está inmejorablemente documentado. Sin embargo, achaca toda esa contaminación a las empresas de la moda, cuando en realidad es un problema que quieren los consumidores ¿cuál es la contaminación de las fábricas en Europa o en Estados Unidos? Casi nula y es debido a diversas características, desde las regulaciones a las preferencias de los habitantes en estos países. La contaminación no es responsabilidad de las empresas, sino de los consumidores. Encontrar un polo, una blusa, una camisa o una falda tan baratas como lo conseguimos hoy en día es gracias a que se deslocalizan (o relocalizan) las fábricas y pueden disminuir costes laborales y de cumplimientos de regulaciones. Las empresas sólo dan a la clientela lo que quieren. En el momento en el que la mentalidad cambie, cambiarán las empresas y no al revés como postula Tansy E. Hoskins.
Lo que hay que reconocer del libro es su facilidad de lectura. Muchos ensayos son engorrosos y casi es una epopeya leerlos y entenderlos. En “Manual anticapitalista de la moda”, tanto por parte de la autora como de los traductores (Beatriz Ruiz y Lorenzo Arroyo), consiguen acercarnos un trabajo que en muchos momentos se podría considerar ameno, a pesar del tema que trata.
El mayor fallo de este libro es lo que anteriormente he dicho, es un libro para convencidos de la maldad intrínseca de la industria de la moda. Aquellos que cojan este libro por saber más de un sector que en España representa el 2,8% del PIB, saldrán decepcionados. Sin embargo, sí se lo recomiendo, y con fervor, a los convencidos de las bondades del mundo de la moda, a los que en las tertulias (televisadas, radiofónicas o entre amigos), defienden que debe haber más hombres como Amancio Ortega, pues en este libro se encuentran todos los argumentos que usarán los que están en contra. La mejor manera de estar preparado, es conociendo al “enemigo”.
En definitiva, una visión complementaria del mundo de la moda es lo que podemos encontrar en “Manual anticapitalista de la moda” de Tansy E. Hoskins, editado por Capitán Swing.