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El título en alemán es ‘Etwas ganz besonderes’, que cabe traducir por “algo muy especial”, pero la película se presenta con el rótulo en inglés de ‘Home Stories’, es decir, “crónicas hogareñas”. Ambas cosas describen el contenido de la trama. La protagonista es una joven adolescente interpretada por Frida Hornemann en su primer papel principal, quien fue muy aclamada por el público asistente al Berlinale Palast antes de comenzar la proyección.
Seleccionada para participar en un programa de cazatalentos, Lea descubre que no sabe cómo definirse a sí misma y el film enmarca las circunstancias que dificultan esa búsqueda identitaria, comenzando por el ámbito doméstico. Sus padres acaban de separarse, pero siguen manteniendo una intensa relación afectiva, pese a que la madre se ha embarazado de otro. Una tía le sirve de modelo como mujer independiente, pero no deja de tener sus problemas, al volcarse por completo en su quehacer profesional. Y los abuelos intentan mantener una vieja fonda que se viene abajo.
Más allá del hogar, el trasfondo social recuerda las diferencias que separan a las dos Alemanias tanto tiempo después de caer el muro. Hay muchos mimbres interesantes, aunque a mi juicio la directora no acaba de trenzarlos como hubiera sido deseable y se pierde a veces por los laberintos de un relato algo desarticulado.



