sábado. 13.04.2024
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Placa homenaje en la fachada del colegio Jaime Vera en Madrid.

@Montagut5

El médico y destacado socialista Jaime Vera falleció el 19 de agosto de 1918. Nueve años después de su muerte El Socialista le recordaba en sus páginas. Nos acercamos a esa efeméride porque gira en relación con la cuestión del compromiso, un asunto que como historiador siempre nos ha interesado mucho.

Pero, antes debemos subrayar que Vera fue el primer gran intelectual del PSOE desde el principio. Su gran contribución fue, en nombre de la Agrupación Socialista Madrileña, la elaboración del informe para la Comisión de Reformas Sociales, una interpretación marxista de la realidad social española del último cuarto del siglo XIX. Otra de las grandes contribuciones de Vera fue la defensa que, en su momento, no cuajó en el seno del socialismo español, por el acusado obrerismo inicial, y que tenía que ver con la colaboración con los republicanos, un asunto que debía esperar a las consecuencias de la Semana Trágica para provocar un cambio de estrategia del PSOE. En todo caso, a pesar del retraimiento que desarrolló durante un tiempo, volvería a un intenso compromiso con el PSOE, con El Socialista y con la Escuela Nueva, además de su colaboración en 1890 en el manifiesto electoral en las primeras elecciones a las que se presentó el Partido, una vez aprobado el sufragio universal.

El Socialista insertó en su número del 19 de agosto de 1927 una columna titulada “Jaime Vera y el socialismo español”.

El periódico destacaba la doble dimensión de Jaime Vera, por un lado, su faceta intelectual, pero por otro, también su trabajo como militante, especialmente en la etapa fundacionales, en la época de los “tiempos heroicos”.

El artículo valoraba mucho el hecho de que Vera hubiera puesto su valía intelectual para conseguir éxitos profesionales que ofrecían gloria y comodidades materiales, sino para poner su ciencia y talento al servicio de los humildes.

Vera habría sido un socialista militante de los que trabajaban y luchaban para “la humanidad del porvenir”. Vera había sido, por socialista, tildado de materialista, en tanto que muchos de sus compañeros de cátedra o de clínica se calificaban como románticos, idealistas y dados a la generosidad, que en privado se calificaban de socialistas, pero no en público para no perder sus puestos, comisiones y honores con el fin de poder mantenerse. Vera, como veríamos en este análisis, no había optado por esa vía.

De ese materialismo económico estaría lleno el Partido Socialista, y por ser materialistas los socialistas, siempre según el diario obrero, se estaba logrando que se desenvolviesen instituciones como la Gráfica Socialista, la Mutualidad Obrera de Madrid y las existentes en otras ciudades, la red de Cooperativas socialistas por toda España, las minas de San Vicente que explotaba el Sindicato Minero Asturiano, el propio El Socialista, y se esperaba pronto que lo hiciera la Fundación Pablo Iglesias. Así pues, Jaime Vera era contemplado como un ejemplo de inspiración y compromiso, de un personaje que renunció a las comodidades para trabajar por un mundo mejor.

Jaime Vera y el compromiso