miércoles. 21.02.2024

Ainhoa Mela | @ainhoacriticas

Coincidiendo con el centenario de su fundación, los estudios Disney vuelven a nuestras pantallas de la mano de los creadores de su ya mítica Frozen para ofrecernos una de esas historias tipo a la que ya nos tiene quizás demasiado acostumbrados. 

Con una inclusividad acorde a los tiempos que corren, la historia de Wish tiene como protagonista a Asha, una adolescente de rasgos afroamericanos a quien pone la voz la oscarizada Ariana DeBose en su versión inglesa. Junto a su familia, la joven habita en el imaginario reino mágico de Rosas donde el rey Magnifico gobierna con una maldad a la que nada tienen que envidiar las madrastras de historias pasadas. Tras pedir un deseo respondido en forma de estrella cuyos polvos mágicos hacen hablar a cabras y bailar a gallinas, Asha se enfrentará al autoritarismo del rey para devolver sus deseos a los habitantes de Rosas. 

Números musicales llenos de color y canciones, algunas pegadizas y otras de transición, amenizan una historia con un ritmo irregular donde la buena e inocente se convierte nuevamente en la justiciera inesperada que se enfrenta al malo de la película

Disney regresa con otra historia de superación donde la bondad, la empatía y la verdadera amistad se unen para derrotar al mal

Basándose en la leyenda de la estrella de los deseos, Disney regresa con otra historia de superación donde la bondad, la empatía y la verdadera amistad se unen para derrotar al mal. Tirando de idealismo y épica, la cinta no defrauda a los amantes de las películas del estudio con una historia entretenida que contiene los ingredientes que Disney sabe que le funciona. 

El humor, clave en muchas películas de la casa donde no faltan nunca momentos irónicos o chascarrillos ingeniosos, vuelve a ser el gran protagonista de una cinta que, intentando ir un paso más allá, se pasa en ocasiones de frenada. Pocas son las películas Disney en las que se aprecie el intento continuo de sus creadores por hacer reír al espectador. A diferencia de otros largometrajes en los que un único personaje es el humorista inesperado de la historia (cómo olvidar a Olaf y sus deseos de verano) en Wish todos los personajes vienen dotados de una personalidad ingeniosa que no lleva sino a una constante sucesión de situaciones que resultarán graciosas para los más pequeños y fuente de memes para los más adultos. 

Pocas son las novedades que nos deja Wish a excepción de unos personajes no tan blancos a los que el estudio nos ha acostumbrado a lo largo de su siglo de existencia (todas las razas tienen cabida en el reino de Rosas) y un hombre como antagonista de la dulce heroína. Después de 100 años con películas en los que las causantes de todos los males eran mujeres, Disney confirma que tiene bien aprendida la lección y retrata como el villano, un tanto simplista, de la película a un hombre ávido de poder (un tema que en el mundo post-Barbie suena muy actual).

Y es precisamente ese desarrollo simplista de los personajes una de las graves carencias de una película llena de flaquezas. Con una protagonista a veces temerosa y torpe y otras veces combativa, valiente y certera es difícil comprender la naturaleza y la personalidad de un personaje principal que sólo sirve al propósito de la historia sin ningun desarrollo claro de su personalidad. 

Esta película ha sido concebida más como una celebración del centenario del estudio y menos como una película original que pretenda dejar su marca en la historia

Sin embargo, pocos podrán reprochar la falta de complicaciones a un estudio que tradicionalmente ha buscado mas hacer las delicias de los amantes del entretenimiento que ofrecer una trama profunda de emociones complejas. Y menos cosas pueden ser reprochables aun cuando el espectador es consciente de que esta película ha sido concebida más como una celebración del centenario del estudio y menos como una película original que pretenda dejar su marca en la historia.

Con constantes referencias a peliculas pasadas, muchas son las similitudes de escenarios y personajes deWish con historias míticas de Disney. Desde la versión mediterránea del castillo icónico de Disney convertido en el hogar de Magnífico en el reino de Rosas, pasando por malos que quedan atrapados en el espejo mágico de Blancanieves hasta llegar a varitas mágicas de reconvertidas hadas madrinas que cumplen deseos. Todo tiene cabida en una película que culmina con la aparición estelar de uno de los personajes míticos de la casa; un crossover sin mayor sentido que la de invadir de nostalgia a un público que ha crecido con las historias de la casa del ratón más famoso del mundo. 

Abandonen por ello sus esperanzas los que busquen en Wish una de esas peliculas que hacen historia y gracias a las cuales el estudio ha llegado hoy a celebrar sus cien años. Hecha a su mayor gloria, Disney vuelve con el claro objetivo de cumplir el expediente, consiguiendo sólo lo que mejor sabe hacer: entretener. 

Wish: Disney se paga un homenaje a su mayor gloria