martes. 23.04.2024

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Virginia de Miguel Perdomo | @VirdMP_

Años 20. Cada vez más mujeres se atrevieron a mostrar sus espíritus libres, ya sea con cada trago de alcohol, en cada relación de amantes o en cada palabra malsonante. No era bien vista la mujer con esos comportamientos. Por ello, no es raro ver en la película a una chica irlandesa, llena de estilo propio y vitalidad, a punto de perder a su hija por culpa de unas acusaciones falsas.

Rose Gooding defendió su inocencia ante el escándalo que atormentó a su vecina, Edith Swan, quien recibía cartas repletas de insultos casi poéticos y exóticos. Pronto, el resto de los vecinos de Littlehampton, Inglaterra, sintieron el odio desmesurado que alguien es capaz de sentir y lanzar por medio de la palabra desde el anonimato. Las cartas, multicuentas en una época sin redes sociales.

Olivia Colman y Jessie Buckley, quienes fueron coprotagonistas en ‘The Lost Daughter’ del 2021 y nominadas al Oscar, vuelven a unirse para dar vida a las protagonistas del peculiar caso real de carácter nacional.

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No pretende ser un misterio complejo. Es una película sobre las motivaciones de sus personajes al estilo de ‘Knives Out’ de Rian Johnson. Desde el pretexto cómico, logra arrancar entre la fogosidad de Buckley y el arquetipo de mirada retraída de Colman. Ambas tienen espacio suficiente para desarrollar matices interesantes. Mientras tanto, el resto de los actores se encuentran estancados en la caricatura (Anjana Vasan, Timothy Spall).

Colman y su esposo, Ed Sinclair, optan por una premisa con alto potencial en la producción de un proyecto que apuesta por la falta de excentricidades y riesgos. Su directora Thea Sharrock se contenta con señalar el movimiento sufragista sin profundizar en él, e incluye a actores negros en roles destacados en la Inglaterra de los años 20 sin referirse a su inusualidad ni una vez.

La poca exigencia de la película no la convierte en aburrida y menos con sus protagonistas, es divertida. No obstante, deja al espectador con ganas de una versión más cruda, realista y reflexiva.

'Wicked little letters': hate al estilo años 20