‘La Sabana y la montaña’: resistir para existir
Necesitamos tu ayuda para seguir informando
Colabora con Nuevatribuna
Jaime Polo | @lovacaine
La Sabana y la Montaña, dirigida por Paulo Carneiro, es una exploración conmovedora e íntima sobre la resistencia, la comunidad y la defensa del medio ambiente. Ambientada en el pequeño pueblo de Covas do Barroso, en el norte de Portugal, la película retrata la lucha de sus habitantes frente a la amenaza de una enorme mina de litio a cielo abierto propuesta por la empresa británica Savannah Resources. A través de una mezcla única de documental y recreaciones ficcionadas, Carneiro construye una narrativa que es tanto un canto poético a la tierra como una crítica incisiva al extractivismo y sus consecuencias.
Las imágenes de los paisajes portugueses, con sus colinas ondulantes y su serenidad pastoral, contrastan con la sombra de la disrupción industrial
El mayor acierto de la película es su autenticidad. Al involucrar a los residentes de Covas do Barroso como protagonistas y actores de su propia historia, Carneiro asegura que sus voces sean el corazón del relato. Las recreaciones de la comunidad, que representan su lucha por proteger su modo de vida frente a la amenaza industrial, son crudas y sinceras, dotando a la película de una textura especial que difumina los límites entre realidad y ficción. Este enfoque híbrido no solo intensifica el impacto emocional de su resistencia, sino que también resalta la fuerza colectiva de un pueblo unido por valores compartidos y un profundo vínculo con su entorno.
Visualmente, La Sabana y la Montaña es impactante. Las imágenes de los paisajes portugueses, con sus colinas ondulantes y su serenidad pastoral, contrastan con la sombra de la disrupción industrial. La cinematografía captura la belleza de la región, haciendo que la amenaza de la mina resulte aún más palpable. La dirección de Carneiro evita el didacticismo, permitiendo que las imágenes y las acciones de la comunidad hablen por sí mismas. El resultado es una película que se siente tanto arraigada como universal, invitando al espectador a reflexionar sobre las tensiones globales entre el progreso económico y la preservación ambiental.
La dirección de Carneiro evita el didacticismo, permitiendo que las imágenes y las acciones de la comunidad hablen por sí mismas
Seleccionada para la Quincena de los Cineastas en el Festival de Cannes 2024, La Sabana y la Montaña destaca como una contribución esencial al cine portugués contemporáneo. Pone el foco en las luchas a menudo ignoradas de las comunidades rurales mientras ofrece una visión esperanzadora de la resistencia colectiva. La película de Carneiro es un recordatorio poderoso de que la lucha por la preservación ambiental y cultural no es solo un asunto local, sino global, instando al público a reconsiderar el delicado equilibrio entre la humanidad y los paisajes que habitamos.