jueves. 04.06.2026
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'La mujer más rica del mundo': los aburridos y los groseros

En el año 2010 saltó el escándalo en los medios: Françoise Bettencourt-Meyers solicitaba ante la justicia francesa que se incapacitase a su madre Liliane Bettencourt, la mujer más rica del mundo por aquella época.

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María Rosa López Llebot

Netflix apuesta otra vez por el escándalo Bettencourt, que convirtió a los propietarios de la casa de cosmética L’Oréal en motivo de escándalo nacional en Francia a propósito del desvalijamiento de la matriarca de la familia por varios jetas sin escrúpulos. Después de la miniserie documental El escándalo Bettencourt: la mujer más rica del mundo (2023), llega ahora la película La mujer más rica del mundo (2025) dirigida por Thierry Klifa. Que no se desoriente nadie, deben haber pensado en Netflix.

En La mujer más rica del mundo se reproducen los hechos escandalosos del caso Bettencourt, aunque cambiando el apellido de la poderosa familia

En el año 2010 saltó el escándalo en los medios: Françoise Bettencourt-Meyers solicitaba ante la justicia francesa que se incapacitase a su madre Liliane Bettencourt, la mujer más rica del mundo por aquella época, por dejarse desvalijar por François-Marie Banier, fotógrafo y artista polifacético al que conoció en 1987 y con el que mantuvo una larga relación de amistad y algo que se dio en llamar amor platónico. Hubo también procesamiento de François-Marie Banier, pero eso fue más tarde, en 2015, antes el susodicho había dado nombre a dos perfumes Opium y Poison. Sin duda Banier es mucho más que el tipo que se llevó el dinero de Liliane Bettencourt; estaba en todas las salsas y Marie-Laure de Noailles, otra persona interesante, dijo de él: “tiene la voz de Cocteau, el pelo de Saint-Säins y el aire de Rimbaud”. Liliane Bettencourt murió en octubre de 2017, antes dio una gloriosa entrevista a TF1 diciendo que ella con su dinero hacía lo que le daba la gana.

En el film La mujer más rica del mundo se reproducen los hechos escandalosos del caso Bettencourt, aunque cambiando el apellido de la poderosa familia enriquecida gracias a su multinacional de la cosmética, y por supuesto el nombre de la empresa, en este caso, Windler Group, cuyo logo no puede ser más pobre.

Son dos horas largas de película, metraje un poco excesivo, para lo que se quiere contar: hay cierto regodeo en explicar la vida de un cierto tipo de rico

Este formato dramático permite la recreación de la vida cotidiana de Marianne Farrère (interpretada por Isabelle Huppert), esa milmillonaria llena de ligeros males y hastío, que encuentra algo parecido a la felicidad en la nueva vida mundana que le propone el fotógrafo Pierre-Alain Fantin (interpretado por Laurent Lafitte), un tipo abiertamente gay con el que la primera mantiene un amor platónico. Los dos intérpretes están espléndidos, Lafitte se llevó el César 2026 por su trabajo como actor protagonista. Diálogos para el lucimiento de los actores, para la demostración de mundanidad, a veces con alardes de ingenio, de descaro, de cierta violencia verbal.

También fueron nominados a los César por sus papeles de actores de reparto Raphaël Personnaz (el mayordomo) y Marina Foïs (hija y heredera de la matriarca), y la Huppert por el principal, que a lo largo de su carrera acumula 17 nominaciones a estos premios.

Son dos horas largas de película (123 min.), metraje un poco excesivo, para lo que se quiere contar: hay cierto regodeo en explicar la vida de un cierto tipo de rico. De hecho los tres capítulos de la miniserie documental suman 149 minutos. En segundo lugar quedan: el conflicto madre-hija entre el verdadero amor y respeto mutuo, la lealtad del mayordomo a sus empleadores o una versión del síndrome de Estocolmo, el escándalo de la inclinación filonazi del fundador de la compañía (el padre de la matriarca) y su yerno, el marido de la matriarca, y también las relaciones políticas turbias con la jefatura del estado. Todo siguiendo el tam tam de la historia original de los Bettencourt.

Repasando la lista Forbes de las mujeres más ricas del mundo veo que este pasado 2025 Françoise Bettencourt-Meyers, hija de Liliane, perdió el primer puesto del ranking. Parece ser que las ventas de la compañía fueron mal en China. También, a sus 71 años, cedió la vicepresidencia de L’Oréal. Para colmo, salió la dichosa película con una historia que su familia quiere olvidar.

'La mujer más rica del mundo': los aburridos y los groseros