sábado. 02.03.2024

Vicente I. Sánchez | @Snchez1Godotx

La verdad es que es complicado hablar mal de una película tan honesta y entrañable como "La Contadora de Películas". Una de esas historias amables y sonrientes que ofrece exactamente lo que su público potencial busca en ellas; un par de horas de buenos sentimientos con personajes de buen corazón.

La cinta se inspira en la novela de Hernán Rivera Letelier y nos transporta a un remoto pueblo minero en la década de los sesenta, situado en el corazón de Atacama, Chile. En este rincón olvidado, asistiremos al día a día de una familia de mineros mientras sus hijos van creciendo, descubriendo que en ocasiones la vida puede ser mucho más complicada de lo que uno desearía. Todo ello se despliega en un formato narrativo cercano a un cuento, teñido por un profundo amor por el cine, ya que la sala de proyección local es el punto de encuentro semanal de ocio para la comunidad.

"La Contadora de Películas" es una historia honesta que ofrece exactamente lo que promete: un entretenimiento liviano que no hiere

A pesar de su ambiente chileno, esta película cuenta con una producción española que demuestra un nivel gran nivel técnico, respaldado por un elenco compuesto por rostros reconocidos como Daniel Brühl, Bérénice Bejo y Antonio de la Torre. Este último a destacar, ya que asume con maestría el desafío de interpretar un papel con un acento chileno auténtico.

La directora danesa, Lone Scherfig ("La amabilidad de los extraños"), da vida a la historia centrada en la hija menor de la familia, encarnada por Alondra Valenzuela en su niñez y Sara Becker en su etapa adulta. La joven protagonista posee un don único: la capacidad de recrear todas las películas que ve y narrarlas al público que no puede costear una entrada al cine. 

La película se conforma con ser un relato ligero sobre el amor por el cine y la superación personal

A pesar de esta premisa interesante, la película, lamentablemente, no profundiza en su potencial. No se puede hablar con excesivo entusiasmo de "La Contadora de Películas" porque, a pesar de sus acertadas actuaciones y momentos dramáticos, la trama no logra ir más allá. La película se conforma con ser un relato ligero sobre el amor por el cine y la superación personal, sin adentrarse en dilemas morales o explorar cuestiones más profundas. Es de esas películas que podrían haberse beneficiado de un enfoque más valiente, alejándose del conformismo y el buenismo constante, pero en ese caso, estaríamos ante una historia completamente distinta.

En resumen, "La Contadora de Películas" es una historia honesta que ofrece exactamente lo que promete: un entretenimiento liviano que no hiere, y que, en el mejor de los casos, arranca una sonrisa al espectador. 

La Contadora de Películas: un cuento de amor al cine que se queda a medio gas