ANÁLISIS DEL DISCURSO

'Cómo entrenar a tu dragón', una lección de empatía

La película no solo es una aventura épica, sino también una lección de vida. Nos invita a cuestionar nuestras creencias, a abrirnos a nuevas perspectivas y a recordar que los actos de bondad y empatía tienen el poder de cambiar el mundo.

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James Fernández Cardozo

En un mundo donde los dragones son vistos como una amenaza y los vikingos son criados para combatirlos, "Cómo entrenar a tu dragón" nos invita a cuestionar los dictados de la tradición y a buscar nuestra verdad interior. Esta película nos enseña que a veces la verdadera valentía radica en escuchar nuestros propios sentimientos, incluso cuando van en contra de las normas establecidas. 

  1. El conflicto mítico padre e hijo 
  2. Los actos de bondad, resortes de la empatía 
  3. Escuchar y aprender de los otros
  4. Transformar el mal en oportunidad

Se trata de una adaptación de acción real de la película animada de DreamWorks Animation de 2010 del mismo nombre. La película está escrita, coproducida y dirigida por Dean DeBlois, quien también escribió y dirigió la trilogía de películas animadas. Universal Pictures anunció el 2 de abril de 2025 que se está desarrollando una nueva versión de acción real de la segunda película de la trilogía animada original.

"Cómo entrenar a tu dragón" también nos recuerda que lo que inicialmente percibimos como un mal puede convertirse en una oportunidad para el cambio

El conflicto mítico padre e hijo 

En el corazón de la historia encontramos el viejo conflicto entre padre e hijo, que es un arquetipo fundamental, que se manifiesta de forma universal en mitos, relatos y la experiencia humana, trascendiendo culturas y épocas. Según Carl Gustav Jung, los arquetipos son patrones innatos del inconsciente colectivo, y la dinámica entre padre e hijo encarna esta universalidad al representar la tensión entre la autoridad, la tradición y la búsqueda individual de identidad. 

El padre a menudo simboliza el orden establecido y la transmisión de valores, mientras que el hijo representa la innovación y la necesidad de forjar su propio camino, incluso si esto implica desafiar las normas. Esta lucha no solo es generacional, sino que también impulsa la transformación y el crecimiento personal, siendo un componente clave en el modelo narrativo del "viaje mítico del héroe" de Joseph Campbell, donde el protagonista evoluciona al confrontar y resolver este dilema central.

Hipo, un joven curioso e ingenioso, lucha por encontrar su lugar en un mundo donde las expectativas de su padre, Estoico el Vasto, chocan con su propia visión. Estoico representa la fuerza y la tradición, mientras que Hipo encarna la innovación, la creencia en su vocación y la empatía. Este choque mítico no solo refleja una lucha generacional, sino que también simboliza la dicotomía entre seguir los dictados de la manada o tener el coraje de creer en uno mismo. Hipo, al liberar al dragón Chimuelo, no solo desafía las tradiciones de su aldea, sino que inicia un cambio profundo en su comunidad.

La película nos enseña la importancia de reunir datos, escuchar y estar abiertos a otros puntos de vista

Los actos de bondad, resortes de la empatía 

La bondad, como fuerza transformadora, es un eje axiológico de la película. Cuando Hipo libera al dragón Chimuelo, en lugar de aprovechar su vulnerabilidad para matarlo, realiza un acto que parece insignificante, pero que desata una cadena de eventos que cambiarán su vida y la de su aldea. Este momento de empatía, de ponerse en los zapatos del otro, no solo forja un vínculo indestructible entre Hipo y Chimuelo, sino que también le permite descubrir la verdad sobre los dragones. 

La empatía (del griego ἐμπάθεια, que significa 'experimentar desde dentro') es una modalidad de influencia poderosísima. Se define como la capacidad de ponerse en el lugar del otro, comprendiendo profundamente sus emociones, pensamientos y perspectivas. La empatía establece una conexión emocional y cognitiva que genera confianza, fortalece vínculos y facilita acuerdos, porque quien empatiza con el otro es amable, benevolente e identificado con su situación o su dimensión emocional. 

Esta cualidad nos acerca al alma del otro, recordándonos que todos compartimos vulnerabilidades y que, al conectar, podemos encontrar una redención mutua. En la historia relatada, el dragón Chimuelo se ve profundamente influenciado por esta empatía de Hipo, y es esta conexión la que, en última instancia, lleva a Hipo al enfrentamiento final con la Muerte Roja, el gigantesco dragón que domina y manipula a los demás, demostrando el impacto transformador de la comprensión y la empatía. 

Escuchar y aprender de los otros

La película nos enseña la importancia de reunir datos, escuchar y estar abiertos a otros puntos de vista. Los vikingos de Berk, cegados por generaciones de miedo y odio hacia los dragones, no podían ver que estos no eran enemigos naturales, sino criaturas obligadas a atacar por la manipulación de un ser más poderoso. Hipo, al observar y aprender de Chimuelo, demuestra que las creencias atávicas pueden ser superadas con conocimiento y empatía. 

La verdadera fuerza no está en la violencia, sino en la comprensión del sufrimiento del otro

Hipo muestra al héroe mítico que se ubica desde una situación inicial de adquisición de competencias hasta la consolidación de las mismas. A los saberes y poderes del héroe se suma la motivación para continuar el recorrido, esa persistencia en mantener la intención de alcanzar la meta. Este mensaje es especialmente relevante en un mundo donde los prejuicios y las divisiones siguen siendo obstáculos para la convivencia y la acción benéfica por los otros, como viene ocurriendo hoy en día con las posturas radicales anti inmigratorias. 

Transformar el mal en oportunidad

"Cómo entrenar a tu dragón" también nos recuerda que lo que inicialmente percibimos como un mal puede convertirse en una oportunidad para el cambio. La relación entre Hipo y Chimuelo no solo transforma a ambos, también renueva la convivencia entre vikingos y dragones. Las criaturas que antes simbolizaban el miedo y la destrucción se convierten en aliados, y la aldea de Berk se transforma en un lugar donde humanos y dragones conviven en paz. Y, por supuesto, ¿quién no soñaría con montar un dragón y volar hacia nuevos horizontes? 

La película no solo es una aventura épica, sino también una lección de vida. Nos invita a cuestionar nuestras creencias, a abrirnos a nuevas perspectivas y a recordar que los actos de bondad y empatía tienen el poder de cambiar el mundo. Porque, al final, como demuestra Hipo, la verdadera fuerza no está en la violencia, sino en la comprensión del sufrimiento del otro. 

Hipo empatizó con el dragón Chimuelo, y sus amigos empatizaron con los otros dragones. Y tú, ¿cómo está tu poder de empatía?


James Fernández Cardozo | PhD Análisis del Discurso