jueves. 04.06.2026
CINE

‘Ahora me ves 3’: humo que se esfuma

Ahora me ves 3 se puede ver tan fácil como un vídeo de magia en Youtube patrocinado por grandes marcas, pero igual de rápido que pasa ante los ojos, se volatiliza de la mente más como un conejo al sonido de “Abracadabra”.

Necesitamos tu ayuda para seguir informando
Colabora con Nuevatribuna

 

Aleix Sales | @Aleix_Sales

Sabemos que lo que mueve Hollywood actualmente es la nostalgia, que ahora ya está llegando a echar de menos la cercana década de 2010. Prueba de ello es esta tercera entrega de la saga Ahora me ves, estrenándose 9 años después del segundo capítulo. Siguiendo la línea de las secuelas tardías u heredadas, Ahora me ves 3 reúne al elenco original -recuperando a Isla Fisher-, suma las incorporaciones de la secuela y añade una nueva generación de aliados o magos propios de la Generación Z que, a su temprana edad, debió vibrar con la original. Los integrantes de este mejunje son los encargados de embarcarse, otra vez, en una heist movie con ilusionismo de por medio. Esta vez, el objeto a recuperar es un diamante, propiedad de una perversa traficante encarnada por Rosamund Pike, en un modo villana que siempre se le da tan bien.

Todos los que quedaron previamente cautivados por estos prestidigitadores pueden volver a caer rendidos, el resto seguirá sin comprar el show

Ruben Fleischer, director de Bienvenidos a Zombieland (2009) -reencontrándose con sus colegas Jesse Eisenberg y Woody Harrelson- toma el relevo a Louis Leterrier y John M. Chu filmando un capítulo más autoconsciente de lo fantasmada que es, tomándose algo menos en serio a sí misma que las otras, lo que le juega mínimamente a favor. Porque la película, como en todo truco de magia, exige de muchos saltos de fe para dejarse embaucar por lo que sucede pero, ciertamente, acaba abusando del pacto con el espectador y la suspensión de la incredulidad sobrevuela en exceso el metraje. La falta de verosimilitud se presupone y espera desde el principio, pero hace falta encontrar un límite para no sobrecargar ni aturullar a un espectador, y menos recurriendo a giros de guion follestinescos, de los cuales peca el film.

Y, aunque la función es innegablemente entretenida, no deja de ser una venta de humo de una supuesta espectacularidad inherente a los Cuatro Jinetes que no termina ejecutándose, acumulando muchas secuencias de aspiraciones grandilocuentes, pero incapaz de entregar una de ellas para el recuerdo por estar llevadas a cabo a medio gas. Y esto evidencia que, donde llega el libreto, tampoco llega un Fleischer con la varita automática. Ahora me ves 3 se puede ver tan fácil como un vídeo de magia en Youtube patrocinado por grandes marcas, pero igual de rápido que pasa ante los ojos, se volatiliza de la mente más como un conejo al sonido de “Abracadabra”. Por cierto, el mejor gag es el uso del tema homónimo de Lady Gaga en la película. Todos los que quedaron previamente cautivados por estos prestidigitadores pueden volver a caer rendidos, el resto seguirá sin comprar el show.

‘Ahora me ves 3’: humo que se esfuma