ENTREVISTA A LA CINEASTA MADRILEÑA

María Herrera visibiliza el 'stealthing' en 'El cuento de una noche de verano'

Maria Herrera. Foto Seminci@
Una reflexión sobre la violencia sexual oculta.

Necesitamos tu ayuda para seguir informando
Colabora con Nuevatribuna

 

Vicente I. Sánchez | @Snchez1Godotx

En un momento de intenso debate sobre la violencia sexual y los límites del consentimiento, resulta inspirador acercarse a cortometrajes como El cuento de una noche de verano, de la cineasta madrileña María Herrera. Ganadora de un Goya como productora por el cortometraje Arquitectura emocional 1959, esta joven directora ofrece una visión clara y poderosa del universo femenino, con un mensaje firme sobre la importancia de denunciar los abusos. Interpretado por Olivia Delcán y Nacho Sánchez, el corto invita a reflexionar sobre una forma de agresión poco conocida: el "stealthing", que consiste en la retirada del preservativo sin consentimiento durante la relación sexual.

Vicente I. Sánchez- ¿Cómo definirías el “stealthing”?

Un agresor puede ser un amigo o un conocido, alguien que actúa en espacios seguros y familiares

María Herrera- Se trata de una forma de violencia sexual y, en efecto, de un delito. En Estados Unidos se conoce como “stealthing” y ocurre cuando alguien se quita el preservativo sin consentimiento. Este tipo de agresión aún no está muy presente en el imaginario colectivo y se habla poco al respecto. Por eso, tanto el equipo como yo queremos visibilizarlo, aunque desde la sutileza. A menudo, al pensar en agresiones sexuales, imaginamos a un hombre atacando en un callejón o en un lugar aislado; sin embargo, no siempre es así. Como se ha demostrado recientemente, un agresor puede ser un amigo o un conocido, alguien que actúa en espacios seguros y familiares. El cuento de una noche de verano busca poner de relieve estas formas de violencia menos representadas.

Es evidente la importancia del corto en una sociedad donde falta educación sexual. ¿Consideras que el cine puede contribuir a llenar ese vacío?

Las mujeres carecemos de referentes en el cine y la educación que nos ayuden a identificar estas formas de violencia

La educación sexual es una asignatura pendiente. Personalmente, nunca recibí educación sexual en el colegio; fue un tema ausente e ignorado. Esto se agrava cuando el porno ocupa ese vacío educativo, ya que no es un recurso formativo y solo genera confusión. Además, el hecho de que la intimidad y el sexo sigan siendo tabú implica que, en una sociedad patriarcal, persistan dinámicas de acoso y abuso de poder. Afortunadamente, algunas cosas están cambiando: recientemente se reconoció como delito sexual el quitarse el preservativo sin consentimiento. Sin embargo, las mujeres aún carecemos de referentes en el cine y en la educación que nos ayuden a identificar estas formas de violencia.

El cuento de una noche de verano.

En el corto, el personaje de Olivia Delcán decide tomar el control y buscar una solución.

Sí, aunque el personaje masculino causa el conflicto, está en un cierto segundo plano. La protagonista es ella, algo que me parecía importante porque es un enfoque poco representado en el cine. Es una respuesta al canon machista en el que las mujeres son reducidas a objetos de deseo y de la mirada masculina. Él la trata como objeto, pero ella, al final, observa el atardecer, transformando su trayecto: pasa de ser un objeto de deseo a ser sujeto de su propia historia. Me inspira mucho Cléo de 5 a 7, de Agnès Varda, en la que la protagonista realiza un viaje similar, de objeto de deseo a dueña de su propia mirada.

La atmósfera física del cortometraje es poderosa; se siente el calor, la intimidad y la sexualidad de esta pareja que se va conociendo. ¿Cómo trabajaste estas secuencias con los actores?

Trabajamos mucho sobre los límites y en crear un espacio seguro y respetuoso tanto en los ensayos como en el rodaje. La coreografía fue clave, ya que así los actores tenían puntos de referencia. Todo estaba muy detallado en el guion, desde los preliminares hasta las escenas más fuertes, para que los actores supieran a qué estaban diciendo que sí. Las coordinadoras de intimidad son de gran ayuda en estos procesos, y el guion estaba muy trabajado: cada posición, cada movimiento, estaba hablado y coreografiado. Es similar a planificar una escena de acción. Los actores fueron muy generosos al entregarse a esta historia desde el primer momento.

¿Piensas transformar esta historia en una película?

Siempre visualicé esta historia como un corto. Aunque tengo ideas, ahora estoy preparando un largometraje diferente. En él, el cuerpo también será importante, y la protagonista será otra vez una mujer. Por el momento, el título será Desde que tú te has ido, como la canción de Cecilia. Trata sobre una ama de casa de 64 años que, tras cuidar de su madre durante años, queda sola cuando esta muere. La historia explora qué pasa cuando estas mujeres, que han dedicado su vida a cuidar, se enfrentan al vacío y a la pérdida de rumbo.

Gracias, María, por llevarnos a reflexionar sobre nuevas formas de violencia sexual.