jueves. 04.06.2026
ENTREVISTA

Juncal Baeza: "Es un libro que te coloca ante situaciones cotidianas, pero que son también puntos de inflexión"

Esta obra está compuesta por siete relatos que llegan al corazón, algunos para hacernos creer en la bondad del ser humano y otros para que sintamos un dolor inclasificable.

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Torres-Remírez | @jostorresremrez

Desde Editorial16 ha llegado a las librerías el último libro de la escritora Juncal Baeza. Esta obra está compuesta por siete relatos que llegan al corazón, algunos para hacernos creer en la bondad del ser humano y otros para que sintamos un dolor inclasificable. En definitiva, todas las historias nos permiten ver el poder de la narrativa al sentir empatía por personajes de los que sólo conocemos una ventana muy pequeña de su vida. La obra no sólo es una de las mejores novedades editoriales que han llegado a las librerías en este año. Por ello, se pidió a Juncal Baeza un poco de su tiempo. Con esta entrevista, se intenta que el lector de Nuevatribuna.es conozca a una gran escritora y su último trabajo.

Torres-Remírez: El libro está compuesto por relatos. En España tenemos una tradición muy arraigada de escritores de relatos empezando por Cervantes con sus “Novelas ejemplares” pasando por Pardo Bazán y acabando en el penúltimo Premio Cervantes, Luis Mateo Díaz ¿Cuáles son tus relatos o escritores favoritos de esta clase de narrativa? 

Todas las historias nos permiten ver el poder de la narrativa al sentir empatía por personajes de los que sólo conocemos una ventana muy pequeña de su vida

Juncal Baeza: ¡Qué difícil me resulta seleccionar! El relato breve es una forma narrativa que me encanta, le encuentro una singularidad y una potencia tremendas. De hecho, he aprendido mucho sobre escritura leyéndolo. Lo he leído tanto y tan variado que me cuesta elegir, pero voy a mencionar a Cristina Sánchez Andrade en su libro de relatos “El niño que comía lana” y “No entrar con llamas”, de Lidia Caro Leal. Tengo un gusto especial por la narrativa latinoamericana, también en el relato breve, un marco donde se hacen cosas diferentes que rompen la estructura habitual, que se atreven y prueban cosas nuevas. Me gustó mucho “Pajarito” de Claudia Ulloa Donoso o “La condición animal”, de Valeria Correa Fiz. ¡Podría continuar hasta tener una lista larguísima!

Vivimos en el mundo de la inmediatez, las redes sociales, los teléfonos móviles, ¿Crees que esto da una nueva vida a la publicación de libros de relatos o seguirá relegada a una segunda división como ha estado las últimas décadas?

Yo no me canso de recomendar a la gente que lea relato breve, porque es verdad que no hay tanta costumbre o que, a veces, como dices, se considera un género menor. Personalmente me resulta todo lo contrario. El relato breve exige un trabajo muy concreto al seleccionar y estructurar información, en el uso de la elipsis, en el dibujo de los personajes. Así que me alegra mucho que editoriales como Editorial16 hagan una apuesta tan fuerte por el relato. Este tipo de narración es un aliado buenísimo en este día a día de tiempos tan ajustados. Te “facilita” elementos que no son tan accesibles con la novela: te haces con una historia completa en pocas páginas. Puedes lees tranquilamente un relato por día. Lo puedes retomar al cabo de una semana de nuevas. Y todo vale. Es muy adaptable, creo, a ritmos de vida más exigentes y te permite mantener un hábito de lectura más estable sin miedo a perder el hilo. 

Adentrándonos en el libro. Cada uno de los relatos debe ser único y no creo que se pueda preguntar cuál es tu favorito, pero sí ¿Cuál es el que más te ha costado escribir y el motivo de ello?

También me cuesta elegir aquí, porque los siete tienen algo especial para mí. Pero quizá destacaría el último, que cierra el libro y además le da título, “Peligro extremo de incendio”, porque aborda una realidad muy dolorosa -la enfermedad y las tareas de cuidado-, pero lo hace desde una perspectiva no tan abiertamente hablada, por aparentemente injusta o por incómoda, que es la de la renuncia, la exigencia, el agotamiento o el rechazo a tener que cuidar. El foco está puesto en ese “tener que”. Me parece que es una mirada interesante, pero desde luego no fácil de gestionar. Tampoco de escribir.

La obra es una de las mejores novedades editoriales que han llegado a las librerías en este año

¿Dejaste algún relato fuera o siempre el proyecto estaba compuesto por estos siete relatos?

En esta ocasión no se quedó nada fuera. Iban a ser siete y siete son. Intentando definir alguna idea central en el conjunto del libro, una especie de hilo conductor, se me ocurriría decir que los relatos describen momentos excepcionales de la vida de uno que son una frontera, un espacio concreto o un límite entre lo que cuidamos y queremos, y lo que está a punto de arder, de explotar, de desaparecer violentamente. En todos surge un momento muy preciso que es aquel hasta donde los protagonistas han avanzado con sus familias, con sus perros, con compañeros, con la enfermedad, con la soledad, y en un punto determinado, toda esa historia atraviesa una zona de incendio y queremos ver qué sale de ahí. Los siente hablan en su totalidad de esto.

Una vez que la obra sale de la imprenta ya pertenece a los lectores, pero un consejo para ellos ¿Se pueden leer por separado o es mejor leer la obra entera de una sola vez?

Libertad total en la lectura. No necesitan ser leídos de una sola vez. Cada historia es completa y traslada un mensaje propio. No quedan encadenados de ninguna manera, aunque tengan un núcleo similar. En el proceso de edición hemos organizado los textos de la forma en que creemos que resulta más interesante que se lean, pero hasta ese orden se puede cambiar. 

Los lectores, al bucear entre los relatos descubrirán a Ted, protagonista de “Holografía familia”. Aún no me queda claro si usted, como su creadora ¿Lo quiere o lo odia? Creo que el lector puede ver el relato de manera distinta sabiendo eso. 

La quiero. La quiero mucho porque es un puente. “Holografía familiar” habla de la sensación de lejanía o incomprensión que experimenta un adolescente. Un periodo de la vida que cualquiera de nosotros hemos podido atravesar y donde cobra una importancia brutal toparse con un ancla, un refugio o eso, un puente. Algo o alguien que tire de uno, que lo haga avanzar o incluso que lo espere pacientemente hasta que las cosas se aclaren. Ted, para el protagonista, es eso. Y me gusta pensar que es posible encontrar personas así, que te ofrecen justo lo que estabas necesitando.

Ya ha pasado el día del libro, el día que más libros se venden al año, por lo que ahora llegar al lector es más difícil ¿Qué podríamos decir, sin desvelar nada, para que los lectores de “Nueva Tribuna” se animen a acercarse a “Peligro extremo de incendio”?

Sin revelar más, te diría que se trata de un libro que te coloca ante situaciones que, a primera vista, tienen mucho de cotidianas, pero que son también puntos de inflexión. Y una vez colocado ahí, te anima a mirar no sólo la superficie sino cada capa, la sorpresa, los matices, las distintas opciones, cómo surgen las respuestas instintivas, quiénes somos y qué podemos ser para los demás. Sí, creo que diría eso, que Peligro extremo de incendio invita, básicamente, a desmantelar certezas.

Juncal Baeza: "Es un libro que te coloca ante situaciones cotidianas, pero que son...