jueves. 04.06.2026
LIBROS CINE

'Damas, villanas y Lolitas'. Una mirada feminista al cine con el que crecimos

Hablemos de cine desmontando clichés en la figura femenina.
portada DAMAS, VILLANAS Y LOLITAS Sandra Miret 1

Necesitamos tu ayuda para seguir informando
Colabora con Nuevatribuna

 

Mónica Grau Seto | @monmislilith

portada DAMAS, VILLANAS Y LOLITAS Sandra Miret

Ficha:

Autora: Sandra Miret
Imagen de cubierta: Patricia Cruz
Editorial: Bruguera tendencias. Penguin Editorial
Año: 2025
Género: Cine, feminismo, crítica social, arte, ensayo divulgativo.

Sinopsis:

Villanas, madres, vírgenes o damiselas en apuros. ¿Las mujeres no podemos ser nada más?

El cine y la televisión, históricamente dominados por hombres, se han basado en la mirada masculina que ha invisibilizado a las mujeres y ha impedido la diversidad: mujeres con distintos cuerpos, racializadas, lesbianas, trans. En su lugar han quedado limitadas a arquetipos o percibidas como un accesorio en la ficción perpetuando una visión muy restrictiva e irreal de cómo somos.

¿Quiénes han contado las historias en pantalla? ¿Qué violencias hemos normalizado en el cine? ¿Cuál es la presencia e importancia de las mujeres detrás de cámaras? ¿Cómo está cambiando la ficción en la actualidad?

Sandra Miret, divulgadora y analista fílmica feminista, revisa el imaginario con el que crecimos y cómo este ha dado forma a nuestra visión del mundo. Con un enfoque fresco y una mirada incisiva, nos invita a preguntarnos:

¿Es la pantalla nuestro reflejo, o somos nosotros reflejo de lo que vemos en ella?


Una mirada feminista a lo que el cine nos impuso con normalidad

En Damas, villanas y lolitas. Una mirada feminista al cine con el que crecimos, su autora analiza diferentes cuestiones que forman parte de la cultura audiovisual contemporánea, a través del poder del cine y la televisión, y como han influido en el imaginario colectivo moldeando lo que significa ser mujer.

Sandra Miret, divulgadora y analista fílmica, aborda el cine y la televisión no solo como entretenimiento, sino como dispositivos de construcción simbólica, siendo auténticas pedagogías emocionales que han normalizado durante décadas una visión restrictiva, masculina y excluyente de lo femenino.

El ensayo parte de una premisa clara analizando el cine del siglo XX con el que la autora creció, hegemonizado por la mirada masculina y que ha reducido durante años sistemáticamente a las mujeres a arquetipos funcionales, limitando su complejidad narrativa, su diversidad corporal, racial y sexual, y su presencia tanto delante como detrás de la cámara.

Frente a ello, Miret propone una revisión crítica que no reniega del placer cinéfilo, dejando claro que ama todas estas películas que forman parte de nuestra biografía cultural, pero la acompaña de análisis y conciencia. Sus herramientas críticas abren los ojos en esta lectura, para entender los mensajes que se han transmitido durante tantas décadas y que el público ha asumido con tanta naturalidad.

Un ensayo divulgativo con rigor crítico

El libro se estructura en cuatro bloques:  ¿Somos lo que vemos?, Arquetipos y argumentos del cine con el que crecí, Lo que no se ve no existe y Las cosas están cambiando, que funcionan como capas de lectura progresivas. Con un tono accesible y datos y filmografía reconocible, pero con un análisis profundo.

El ensayo expone décadas de cine comercial y televisivo, desde los grandes clásicos hasta las ficciones que marcaron la infancia y adolescencia de toda una generación, además de crear conceptos asentados.

Miret no adopta una posición moralizante ni binaria, no habla de películas “buenas” o “malas” en términos absolutos, sino que muestra el contexto histórico para entender cómo se normalizaron ciertas violencias simbólicas. La autora reivindica el guilty pleasure como espacio legítimo de disfrute, siempre que vaya acompañado de una lectura crítica capaz de identificar relaciones tóxicas, sexualización precoz o dinámicas de poder disfrazadas de romance.

El origen académico del proyecto es clave para entender su solidez, este ensayo nace de la tesis de carrera de la autora en 2022, que se centró en el impacto de las princesas Disney en la infancia de las niñas. Ahora con el libro este foco se amplía y madura: del cine infantil al juvenil, del Hollywood clásico a las series contemporáneas, de la representación en pantalla a las estructuras de poder detrás de la cámara.

El corazón del libro se encuentra en el desmontaje de los grandes arquetipos femeninos del cine clásico y moderno, y algunos aún siguen vigentes: la dama en apuros, la manic pixie dream girl, la cuidadora sacrificada, la rebelde masculinizada, la lolita hipersexualizada, la villana seductora, la cuidadora, la guerrera solitaria o la eterna esclava del romance... Todas ellas son figuras construidas que atraviesan géneros tan dispares como el terror, la ciencia ficción, la comedia romántica o el cine adolescente, y que comparten una constante: sólo existen en función de otros, pero rara vez por sí mismas.

Especialmente lúcido es el análisis de la idealización del hombre tóxico en el cine romántico, y su continuidad en la literatura con el subgénero romcom, así como la negatividad alrededor de la soltería femenina, presentada históricamente como fracaso o excentricidad antes que como elección.

En el capítulo Lo que no se ve no existe, Miret aborda la invisibilización estructura, quedando claro que la ausencia también es un discurso, con ejemplos como: la mujer como excepción en el reparto masculino (el llamado “principio de la pitufina”), la escasez de relaciones femeninas significativas, la aplicación del Test de Bechdel como mínimo narrativo y no como garantía de calidad, y la exclusión sistemática de mujeres racializadas, cuerpos no normativos, identidades LGTBIQ+ y edadismo, con toda la presión estética hacia las actrices.

El valor del análisis no reside solo en nombrar estos roles, ya conocidos, sino en mostrar su persistencia transversal en géneros, épocas y formatos, y en evidenciar cómo estos modelos han condicionado expectativas reales sobre el amor, el cuerpo, el éxito y la identidad femenina.

El análisis racial y de diversidad sexual conecta el cine con la industria, desde la hegemonía de la mujer blanca y normativa hasta movimientos recientes como #OscarsSoWhite o la creciente visibilidad, en algunos casos forzadas

En el último bloque, Las cosas están cambiando, introduce un necesario contrapunto, llegando al impacto del movimiento #MeToo, dando voz a denuncias de abusos sufridos durante años y silenciados por la industria cinematográfica, y la aparición de la figura de la coordinadora de intimidad, junto al aumento de mujeres en guion y dirección. En el siglo XXI surgen nuevas voces y narrativas donde la sororidad, la diversidad y la autonomía femenina ocupan el centro indican una transformación en curso, aunque todavía incompleta.

Miret no elude el debate sobre la separación entre autor y obra, ni la violencia ejercida por figuras consagradas del cine, planteando preguntas incómodas pero necesarias para una cultura que sigue venerando a creadores por encima de las personas dañadas por el sistema.

La cubierta, un collage de Patricia Cruz cargado de símbolos y easter eggs resume visualmente la tesis del libro para reaprender a mirar. El cine nos ha enseñado cómo pensar, desear, vestir y amar, y enlaza con el título del libro. Sandra Miret nos muestra el impacto reciproco del cine y la realidad, y nos invita a reflexionar ante lo que hemos normalizado durante años, siendo consciente de la complejidad del debate.

Damas, villanas y lolitas no pretende dictar qué debemos ver ni cancelar nuestro pasado cinéfilo. Su propuesta es más exigente: repensar lo que vimos, entender por qué lo normalizamos y aprender a mirar de otra manera. En ese sentido, el libro no solo analiza el cine también interpela al espectador y lo convierte en sujeto crítico.

Un ensayo accesible pero riguroso, necesario tanto para quienes crecieron con ese cine como para quienes hoy lo revisan desde un presente en transformación. Porque, como sugiere Miret, la pantalla nunca es solo un reflejo, también es un molde. Y desmontarlo es el primer paso para imaginar otros nuevos relatos posibles.

'Damas, villanas y Lolitas'. Una mirada feminista al cine con el que crecimos