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Antonio Descalzo |
Días antes de su primer concierto en Madrid, dentro de su nueva y esperada gira, (la de Stanich) me encontraba en un enérgico debate con mi amiga María sobre la posibilidad de que Angel Estanislao Sanchez Duran (Santander 1987) pudiera haber tomado el testigo de un artista como Joaquin Sabina. Ella, para nada de acuerdo, argumentaba que lo suyo (lo de Stanich) era más una suerte de realismo mágico. Bien, pues tras varias visitas a la IA, lecturas de viejos artículos y wasaps varios, nadie pudo llevarse el gato al agua. Dejo ahí la reflexión para ustedes…
Para el que no pudo asistir a este primer round, les recomiendo que miren fechas y ciudades por que tendrán la fortuna de disfrutar de este adalid de la ironía a través de su singularidad
Por fin llego el día, ataviados con monos de trabajo, se presentó la nueva banda de músicos que acompañan al cántabro mientras sonaba Twin Peaks de fondo. Inquietante puesta escena para alguien tan esperado.
Ángel en cambio, eligió un atuendo más campestre con un peto vaquero y una camiseta blanca al más puro estilo Jesse James.
Entre vítores sonaron las primeras notas de “os traigo amor”, uno de los adelantos de lo que será el próximo disco del que poco más sabemos.
Lo que si pudimos saber en Nuevatribuna.es es que Stanich es un ser nocturno, muy trabajador y poco amigo de la vida pública y de entrevistas.
Buena fue la acogida de este adelanto ya que gran parte del público coreo la letra a pesar del poco tiempo que lleva en la red.
Nerviosos todos, incluido quien les escribe, pudimos ir soltándolos poco a poco a base de sonrisas y canturreos. Ellos, tras un largo parón productivo y el poco tiempo que llevan tocando juntos, tal vez lo consiguieron más tarde.
Correctos y eficaces fueron lanzando temas mezclando alguno pretérito con otros más actuales. Destacando “Un día épico” “Que será de mi” y “Salvad a las ballenas”, este último con un gran teclado aireando Glam Rock dando un toque de distinción y fuerza para elevar un poco más el tono del show.
Mientras escuchaba, observaba varias caras a mi alrededor, volvía a los músicos, prestaba atención al sonido, me giraba de nuevo para sentir la temperatura del público, tornaba a la voz de Ángel…y después de tanto vaivén caí en la cuenta de las letras de las canciones se estaban imponiendo a todos, a la música, a los músicos, al propio artista y mucho más al público.
Tienen tanto valor que ninguno del resto de agentes lograba estar a la altura.
Les animo a que a pesar de conocerle se adentren en ellas y puedan sacarle todo el jugo que poseen.
Destacar también un tema inédito que muchos tal vez ni lleguen a escuchar ya que el propio Stanich declaro que no saben a día de hoy si se incluirá en el nuevo disco.
Un tema llamado “Titi, el emperador”, un dialogo interno de un mono que tiene la ilusión de convertirse en un elefante.
Para el tramo final, con el público ya “en tregado e in toxicado” retumbaron “Escupe fuego” (tu amor no arde, solo escupe fuego) y “Mátame Camión”, esta última en la que el artista se lanzó al público, primero de una forma simbólica y finalmente encima de sus fans.
Para el que no pudo asistir a este primer round, les recomiendo que miren fechas y ciudades por que tendrán la fortuna de disfrutar de este adalid de la ironía a través de su singularidad.



