‘Las Rodes’ inauguran su gira conquistando Madrid
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Mauro Nicolás Gamboa
Hay momentos que siempre se quedan marcados a fuego en el alma. Pues, eso es lo que les sucedió a todos los que acudieron al comienzo del tour del virtuoso dúo andaluz Las Rodes integrado por Amara y Coral que llegaban a Madrid, a la mítica sala But, para ofrecer el primer show de su gira Hasta qué calle el alma.
Cada escalón que suben es una señal inequívoca de que el presente de la música late a su compás y que el fututo también lo hará
Al llegar al recinto, los enviados especiales de Nuevatribuna.es observamos como una infinita serpiente de fans, formaban cola antes de que abrieran las puertas unas horas antes. Había muchísima expectación por verlas en esta nueva y prometedora etapa, tal como pudimos comprobar por las tascas de la zona, al encontrar seguidores llegados desde distintos puntos de España.
El recinto encendía motores y de forma muy acertada, un DJ comenzaba a pinchar clásicas canciones y micrófono en mano, iba amenizando la espera con los fans que se mostraban entusiasmados y entregados. Acudieron al show a disfrutar y para poder tenerlo guardado en su alma, en su corazón y en la retina de sus ojos al concierto de las artistas andaluzas. Tal como recomendarían las propias cantantes durante la actuación indicando que “Nosotras estamos aquí en vivo con ustedes. Disfruten y vívanlo”, en relación al uso por momentos, excesivos, que algunas personas hacen en los conciertos en la actualidad y tema sobre el que ha realizado reflexiones Enrique Bunbury, Bob Dylan entre otros.
Unos ajustes sobre las tablas. Se colocan los setlist. Luces fuera. Abundante humo es disparado. El público grita, aplaude y se muestra nervioso y con muchas ganas. Por la enorme pantalla central de la sala se proyecta un video con imágenes de la carrera de las protagonistas. Ingresan paulatinamente los músicos que inauguran la velada instrumentalmente con la melodía de The Ghostbusters (Cazafantasmas) y acto seguido dicen presentes Las Rodes desatando la euforia colectiva ante un rugido ensordecedor e interpretan “Loco” para iniciar un camino sin retorno hacia el éxtasis emocional.
Talento, virtuosismo, espíritu y madera de sobra poseen las cantantes. Amara y Coral llegarán a donde ellas se lo propongan. Cada escalón que suben es una señal inequívoca de que el presente de la música late a su compás y que el fututo también lo hará. Tal como quedó de manifiesto en el espectacular concierto que ofrecieron en Madrid. Instantes antes del mismo, pudimos mantener una interesante entrevista con las protagonistas y en su mirada, se percibía la ilusión con algunas gotas de nerviosismo y aroma de noche grande.
El concierto transita por un abanico sonoro mostrando la amplitud de estilos que dominan las hermanas cordobesas. Van desde el pop más rítmico atravesando bachatas pegadizas hasta concluir en un flamenco versátil. Eso sí, teniendo muy presente a Dios en su interior en todo momento y con la importante compañía de su familia, la cual estuvo arropándolas y acompañado en una noche muy especial para ellas.
Piezas del calibre de “Ella es mi sueño”, “La Distancia” y “Ya no tengo nada” van envolviendo al respetable que acompaña en todo momento. La comunión que se crea entre las artistas y sus seguidores, es para enmarcar. Y si de enmarcar hablamos, lo que llevan a cabo sobre las tablas Las Rodes, se lo puede considerar un cuadro musical que iba siendo pintado en el alma de todos los presentes cual lienzo sagrado, trazo a trazo, canción a canción.
A las cantantes se las observa felices, cercanas y conversadoras con la platea. Agradecen por el cariñó, por apoyarlas siempre y por acudir a verlas en una velada tan especial para su carrera y para sus vidas. Van construyendo una historia artística solida por demás y en la cual, ya han trabajado y colaborado con Rosalía, Lin Cortes, Omar Montes, Nani Cortes, Rosario Flores e India Martínez. Justamente, junto a esta última, hicieron el himno “Ya no duele”, publicado recientemente y cuya interpretación fue uno de esos momentos mágicos durante la actuación.
A destacar es la amplitud de edades que se observa entre el respetable. Hasta tres generaciones de fans se daban cita en Madrid para vivir y disfrutar del talento de un dúo que sabe conectar con lo mas profundo del ser de sus seguidores mediante sus canciones.
La banda que las acompaña en directo suena pulcra, acompasada y junto a las frontwomen, crean una gran unión sonora. Coral y Amara presentan a sus músicos con emotivas palabras y cada uno de ellos, realiza un sólo con su instrumento, siendo muy celebrado por la audiencia. También el grupo, lleva adelante una canción instrumental que hacer mover los esqueletos de todos los fans mientras las protagonistas salen unos instantes de escena.
Las emociones se evidenciaban en los rostros de lo seguidores, quienes deseaban que la noche fuera inmortal. Ojalá lo hubiera sido. Lo merecía. En la recta final y como epilogo a un capítulo único que escribieron en las páginas de su libro artístico dorado, llegan con “No te vistas asi”, “Tu pa´mi”, su himno “Tarará” y su última canción publicada “Jolie”, tras la cual saludan y salen del stage.
Pero ante la aclamación popular, regresaron para dar unas últimas pinceladas con “Caprichosa” y “Amándote” culminando una velada de verdadera antología de flamenco versátil.
Antes de finalizar, quiero agradecer especialmente a la toda la familia de ONERpm, lideradas por Arantxa Sanz y Aimée Weisz, a las artistas por su entrega absoluta y al querido Jimmy por su destacada labor y amistad y a todo la crew de OCHO y MEDIO.
Al ritmo de “Leyenda del tiempo”, se firmaba el final de una noche que marcará un antes y un después en la trayectoria del dúo. Las Rodes pasaron por Madrid desplegando talento, poderío, duende y ofreciendo un show mágico con el cual, regalaron su corazón a los fans.